El truco de Joseba Arguiñano para pelar los ajos de forma sencilla que sorpende a Pablo López
Pablo López acompañó ayer a Joseba Arguiñano en su octavo programa
El último invitado de Cocina Abierta, Pablo López, asumió ayer el reto de pelar y cortar los ajos para la tosta de bacalao con hortalizas asadas que elaboró junto a Joseba Arguiñano. Mientras los pelaba, el músico tuvo que pedir ayuda al cocinero: «¿Sabes qué me pasa, Joseba? Me llevo medio producto quitándole la piel. ¿Hay algún truco?». El cocinero rápidamente le sacó su repertorio de trucos de cocina para pelar los ajos de forma sencilla.
Cómo pelar ajos de forma sencilla con el truco de Joseba Arguiñano
Para ayudar a su invitado a pelar los ajos fácilmente, Arguiñano le hizo una demostración mientras le explicaba en qué consistía el truco: «Le quitas el tallito y ahora, con un golpecito, se suelta la pielecilla y se va más fácil».
Al darle un golpe seco al ajo, le obligas a aplanarse por un instante, pero la piel, que es rígida, no puede estirarse a la vez que el cuerpo del ajo. Por esa razón, se parte y se separa, rompiendo el vacío que une la piel al cuerpo.
El cocinero, para demostrar el truco, presionó el ajo directamente con la palma de la mano, pero si colocas un cuchillo plano entre el ajo y la mano, este se aplana más y el resultado es mucho mejor.
Además, como indicó Arguiñano, es importante empezar cortando el tallito o base del ajo porque esa zona sujeta la piel al cuerpo y al cortarla se libera la tensión y se facilita que se despegue.
¿Y si tiene la piel muy pegada?
Joseba Arguiñano también tiene la solución si el ajo tiene la piel muy pegada y con el truco del golpe no se acaba de despegar: «Cuando está muy pegada, nosotros, si tenemos que hacer muchos, los ponemos en agua caliente y sale mucho más fácil».
Esto suele suceder con ajos muy frescos, muy pequeños o secos en los que el golpe seco no es suficiente. Además, es ideal para pelar muchos ajos a la vez, como suele ser el caso de restaurantes o si vas a hacer conservas caseras.
Este método, a diferencia del otro, no deforma ni rompe el diente de ajo, sino que queda completamente entero y limpio, lo que lo hace perfecto para recetas en las que se necesite conservar la forma del ajo, como en los ajos confitados.
Para poner en práctica este método basta con sumergirlos en agua muy caliente, no necesariamente hirviendo, entre 30 segundos y 1 minuto. Es importante no dejarlos demasiado tiempo porque se cocinarán en el agua caliente y perderán su textura crujiente.