Los 3 trucos de Joseba Arguiñano para lograr un arroz con leche más cremoso y con sabor a receta de abuela
El secreto está en cuándo añadir el azúcar y en un gesto con los cítricos que cambia el resultado
El arroz con leche es uno de esos postres tradicionales que parecen sencillos, hasta que intentas prepararlo en casa y descubres que no siempre queda tan cremoso como recuerdas que le quedaba a tu abuela. A veces se pasa, otras queda aguado y en muchas ocasiones le falta ese sabor tan característico que nos lleva directas a nuestra infancia y a la cocina de la abuela que muchas ya echamos de menos.
Por eso consideramos que el método de Joseba Arguiñano para preparar arroz con leche es uno de esos trucos de cocina que merece la pena guardar. No reinventa el postre, pero sí afina varios detalles clave para conseguir esa textura melosa, aromática y perfectamente equilibrada que tan bien recordamos.
La clave es muy sencilla, sólo hay que respetar los tiempos, infusionar bien la leche y, sobre todo, cuidar un pequeño gesto con el azúcar que marca la diferencia en el resultado final. Porque sí, en ocasiones el orden de los factores sí que cambia por completo el resultado. ;)
El truco de Joseba Arguiñano para que el arroz con leche quede más cremoso
El consejo principal del cocinero está en añadir el azúcar casi al final de la cocción, y no al principio como mucha gente hace por pura costumbre. Pero, ¿por qué funciona? ¿Tanto cambia el resultado final?
El azúcar modifica la absorción del líquido por parte del arroz, así que, si se incorpora demasiado pronto, dificulta que el grano se cocine correctamente y se vuelva cremoso, haciendo que el resultado final sea más compacto o menos meloso.
Además, esperar hasta los últimos cinco minutos permite que el arroz libere mejor su almidón durante la cocción y que la textura sea mucho más cremosa.
Aunque con esto logramos una textura perfecta, ¿qué pasa con el sabor? Y es que, no hemos terminado. Joseba Arguiñano tiene otros truquitos para conseguir replicar el auténtico arroz con leche de su abuela.
Otro gesto que marca la diferencia y logra potenciar el sabor del arroz con leche
Más allá del azúcar, Joseba Arguiñano insiste en un detalle que muchos pasan por alto al aromatizar la leche y es que, es más importante de lo que parece retirar la parte blanca de los cítricos. «Sacamos un par de cortezas de una naranja y de un limón. Recordad que siempre tienen que estar bien limpias», describe sus pasos y puntualiza: «Les quitamos la parte blanca con una puntilla que es la parte que amarga».
Esa parte blanca, como bien indica Arguiñano, es precisamente la que aporta amargor y puede arruinar el sabor de este tipo de postres, especialmente en recetas largas de cocción como esta. El objetivo es quedarse solo con la piel exterior. Un truco que nos guardamos para ésta y ¡el resto de nuestras recetas!
Receta de arroz con leche de Joseba Arguiñano
Conscientes de estos dos trucos en los que hace hincapié en cocinero (añadir el azúcar en el último momento y retirar la parte blanca de los cítricos), toca poner a prueba el postre en casa.
Te dejamos con la receta de Joseba Arguiñano para conseguir un arroz con leche cremoso, aromático y con ese punto irresistible de la cocina de toda la vida.
«¡Recetón de mi abuela! Os vais a chupar los dedos», comienza Joseba Arguiñano.
Ingredientes
- 1 litro de leche
- 100 g de arroz especial postres
- 70 g de azúcar
- 2 trozos de corteza de limón
- 2 trozos de corteza de naranja
- 1 rama de canela
- 1/2 vaina de vainilla
- Canela en polvo
Paso a paso del arroz con leche:
- Sacamos un par de cortezas de una naranja y de un limón. Recuerda que siempre tienen que estar bien limpias. Quitamos la parte blanca con una puntilla, ya que es la parte amarga.
- Cortamos también por la mitad una vainilla para extraerle el caviar de su interior.
- Echamos la leche en la cazuela junto con las cortezas de la fruta, la rama de canela, la vainilla con su caviar y, cuando empiece a hervir, echamos el arroz.
- Cocina a fuego suave durante 40 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue.
- Pasados 40 minutos, retiramos la vainilla, la canela y las cortezas de la cazuela.
- Añadimos entonces el azúcar y terminamos de cocer otros 5 minutos.
- Ya sólo nos queda echar a un bol bien grande para ponernos las botas. Decoramos con un poco de canela y hierbabuena ¡y a disfrutar!
«Cómo me gustan las recetas clásicas de la sencillez al éxito y ¡a triunfar!», concluye alegre Arguiñano.
¿Hace falta abrir la vaina de vainilla?
Tal y como hemos visto repetidamente en las recetas de Joseba Arguiñano, sí, lo mejor es abrirla. No lleva mucho tiempo y el resultado final siembre lo agradece. Es uno de sus trucos a la hora de hacer crema pastelera y, en esta ocasión, repite la fórmula.
Con la vainilla natural consigue un sabor más intenso sin recurrir a esencias artificiales. Al abrirla de esta manera, además, permite que su sabor se integre mejor en la leche y no pase tan inadvertido.
¿Por qué esta receta funciona mejor que muchas otras?
Ya ves que es de lo más sencillo, sin ingredientes extra, técnicas complicadas ni alterar demasiado la receta original. El éxito de esta versión está en los pequeños detalles.
Recuerda estas claves a la hora de hacer el arroz con leche y te saldrá perfecto siempre:
- Infusionar la leche antes de tiempo: La leche se aromatiza desde el inicio con cítricos, canela y vainilla para lograr un sabor mucho más profundo.
- La vainilla mejor natural: Además de ser natural, sacar el caviar de su interior y agregarla por separado a la leche ayuda a marcar su sabor en el conjunto.
- Cocción lenta y sin prisas: Los 40 minutos de cocción, aunque parezcan excesivos, es lo que permite también que el arroz libere almidón poco a poco y cree una crema natural sin necesidad de añadir nata ni espesantes.
- Azúcar al final: Es el detalle técnico que no debemos olvidar. Añadirlo en los últimos 5 minutos permite que el arroz absorba mejor el líquido y suelte su almidón para que quede cremoso el resultado.
Con esta receta de Joseba Arguiñano logramos que el arroz con leche vuelva a saber como siempre, todo un homenaje a la mejor cocina de nuestras abuelas. Ya sabes qué postre toca este fin de semana, ¿verdad? ;)