Queso de cabra frito
Prepara el entrante perfecto para deleitar a los amantes del queso.
Si te encantan las croquetas de queso, no te quedes sin probar esta versión sin bechamel: el queso de cabra frito, un entrante crujiente por fuera y cremoso por dentro con el que triunfarás seguro en cualquier comida o picoteo.
Para acompañar el queso de cabra frito os proponemos una salsa barbacoa casera, aunque también quedará delicioso con una mermelada de tomate, que aporta un contraste dulce perfecto para realzar el sabor intenso del queso.
Ingredientes
-
400 gramos de rulo de queso de cabra trufado
-
100 gramos de harina de trigo
-
2 huevos
-
100 gramos de pan rallado
-
300 mililitros de aceite de oliva
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
25 m
Alérgenos
Leche
Gluten
Huevos
Paso a paso
Bate los huevos en un bol. Para el rebozado, prepara tres boles con la harina, el huevo batido (puedes añadir una pizca de sal) y el pan rallado.
Haz un doble rebozado. Empieza pasando el queso primero por harina, después por huevo batido y por último por pan rallado.
Calienta una sartén con abundante aceite de oliva. Cuando esté caliente, añade el queso rebozado y fríe por ambos lados hasta que queden bien dorados.
Retira el queso frito a un plato cubierto con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa.
Sirve el queso de cabra frito. Puedes servirlo solo como aperitivo o acompañarlo de tu salsa favorita para untar.
Consejos y trucos
El queso de cabra es ideal para este tipo de recetas, ya que tiene más consistencia que otros quesos y se mantiene mejor en la fritura.
Haz rodajas de unos 2 cm de grosor para que ayude a mantener su forma en la fritura y el interior quede cremoso.
El aceite debe estar bien caliente (180ºC) antes de añadir el queso para evitar que se derrita antes de formar su costra dorada. El tiempo de fritura es corto, con unos 1-2 minutos por cada lado es suficiente, hasta que queden bien crujientes.