Crema de puerros
La receta de crema de puerros más fácil para una cena ligera y deliciosa
La crema de puerros es una de esas recetas de toda la vida que siempre apetecen. Tiene un sabor suave, una textura súper cremosa y, además, se prepara con muy pocos ingredientes. También resulta de lo más práctica al poder prepararla con antelación y guardarla en la nevera para así tener una comida o cena lista en cualquier momento.
Aunque mucha gente la relaciona con el otoño o el invierno, lo cierto es que la crema de puerros se puede disfrutar durante todo el año. Bien caliente es ideal para una cena reconfortante, pero también puedes tomarla templada o fría cuando hace calor al estilo de una vichyssoise más ligera y sencilla.
Por eso mismo es una de esas recetas que siempre viene bien tener a mano como parte del recetario de confianza, siendo una opción fácil, económica y con mucho sabor.
Ingredientes
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4 puerros
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2 patatas
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agua
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sal
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pimienta negra
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aceite de oliva
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100 mililitros de nata para decorar
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
20 m
Tiempo total
35 m
Alérgenos
Leche
Paso a paso
Prepara las verduras
Comienza limpiando los puerros. Retira las hojas exteriores más duras, lava bien bajo el grifo y corta en rodajas. Pela también las patatas.
Cuece los ingredientes
Pon una cazuela amplia al fuego con suficiente agua para cubrir posteriormente todos los ingredientes. Cuando esté bien caliente, añade los puerros troceados, las patatas cascadas para que suelten más almidón, un chorrito de aceite de oliva, la pimienta al gusto y una pizca de sal.
Da sabor a la crema
Por último, añade el Avecrem pollo a la cazuela. Remueve ligeramente para distribuir bien los ingredientes y lleva a ebullición. Una vez que empiece a hervir, baja ligeramente el fuego y deja cocinar durante unos 20 minutos.
Tritura la crema
Comprueba que las patatas estén completamente tiernas pinchándolas con un cuchillo. Cuando estén listas, retira la cazuela del fuego y tritura todo con una batidora hasta obtener una crema fina y homogénea.
Para una textura más ligera, agrega un poco de agua y vuelve a triturar. Por el contrario, para una textura algo más densa, retira algo de líquido antes de triturar por primera vez.
Sirve la crema y decora con nata
Reparte la crema de puerros en cuencos o platos hondos. Añade un hilo de nata por encima para aportar un toque más cremoso y decora con un poco de perejil picado.
Consejos y trucos
Uno de los errores más frecuentes al preparar esta crema es no lavar bien los puerros. La tierra suele esconderse entre las capas interiores, lo que puede arruinar la textura final del plato. Para limpiar bien los puerros, abre ligeramente las hojas bajo el agua corriente y asegúrate de que no quede ningún resto.
La textura es uno de los aspectos más importantes en este tipo de platos. Lo mejor antes de triturar los ingredientes es empezar siempre con una cantidad moderada de agua e ir ajustando su cantidad según tu gusto y preferencias. Ten en cuenta que es mucho más fácil aligerar una crema demasiado espesa que intentar espesar una que ha quedado excesivamente líquida.
La nata puede incorporarse durante el triturado, pero al añadirla al final, prácticamente como decoración, nos permite mantener el sabor principal del puerro más presente en el resultado final del plato.
Si quieres darle un toque diferente, siempre cabe la posibilidad de añadir durante la cocción una pequeña cantidad de cebolla, zanahoria o calabacín. También puedes potenciar su sabor con especias, como una pizca de nuez moscada. Son ingredientes que combinan muy bien con el puerro y aportan mucho sabor sin eclipsarlo.
La crema de puerros es una de esas preparaciones que gana sabor después de unas horas de reposo. De hecho, puedes prepararla con antelación y conservarla en la nevera durante dos o tres días. A la hora de servirla, solo tendrás que remover y calentarla suavemente.
Preguntas y respuestas
¿Con qué acompañar la crema de puerros?
La crema de puerros combina muy bien con acompañamientos crujientes que aporten cierto contraste a su textura suave. Los picatostes caseros, unas tostadas de pan rústico o incluso unos bastones de hojaldre son opciones sencillas que funcionan de maravilla.
También puede servirse junto a ingredientes más contundentes como jamón o bacon crujiente, queso rallado o incluso un huevo poché. Si buscas una comida más completa, acompaña la crema de puerros con un segundo plato ligero de pescado o pollo a la plancha, por ejemplo.
¿Se puede congelar la crema de puerros?
Sí, la crema de puerros se puede congelar perfectamente durante varios meses. Lo ideal es hacerlo una vez fría y en recipientes herméticos. Eso sí, si vas a añadir nata, es mejor incorporarla después de descongelar y recalentar la crema, ya que puede afectar a su textura.