Puerros gratinados con salsa holandesa por Karlos Arguiñano
Un entrante con una salsa sedosa y un sabor delicado
La salsa holandesa tiene una textura sedosa, similar a la de la mayonesa, pero se elabora a base de mantequilla y yemas de huevo. Es perfecta para acompañar a platos de verduras al vapor o gratinadas como estos puerros que prepara Karlos Arguiñano.
Esta receta de puerros gratinados con salsa holandesa se elabora de forma muy sencilla y rápida, y con muy pocos ingredientes. Sorprende a tus invitados con esta idea de entrante o aperitivo original.
Ingredientes
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8 puerros
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200 gramos de mantequilla
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3 yemas de huevo
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Zumo de medio limón
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sal
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
55 m
Alérgenos
Leche
Huevos
Paso a paso
Limpia los puerros, retirándoles la parte inferior, la parte más verde y la primera capa. Añádelos a una cazuela con agua hirviendo y cuécelos durante 12-15 minutos a fuego suave. Retira y escúrrelos sobre una fuente cubierta con papel absorbente de cocina.
Para hacer la salsa holandesa, funde la mantequilla en un cazo. Pon las yemas en un bol, añade el zumo de limón y una pizca de sal, y móntalas con una batidora de varillas eléctrica. Incorpora poco a poco la mantequilla sin dejar de batir hasta conseguir una salsa espesa de consistencia similar a la de una mayonesa.
Corta los puerros en trozos de unos 4 cm, colócalos en un plato apto para el horno, cúbrelos (o nápalos) con la salsa holandesa y gratínalos durante 2-3 minutos hasta que se doren.
Por último, sirve los puerros gratinados con salsa holandesa y adorna los platos con unas hojas de perejil.
Origen de la salsa holandesa
A pesar de su nombre, la salsa holandesa no tiene su origen en los Países Bajos, sino en Francia. La popularización de esta salsa se atribuye al chef francés Marie-Antoine Carême, a quien se describía como «el rey de los cocineros y el cocinero de los reyes».
Antiguamente, se la conocía como salsa Isigny, por la localidad francesa de Isigny-sur-Mer. Se cree que el nombre con el que la conocemos hoy en día pudo surgir de las relaciones políticas y geográficas entre Francia y Holanda durante la época napoleónica, aunque el origen exacto del nombre no está del todo claro.
Consejos y trucos
Antes de añadir la mantequilla fundida a las yemas batidas es importante eliminar la espuma de la mantequilla fundida. Tampoco es conveniente agregar el suero que queda en el fondo del cazo.