Galletas de mantequilla con pistachos, receta de Karlos Arguiñano
Galletas caseras crujientes con pistachos y un toque especiado irresistible
Las galletas de mantequilla con pistachos son tan sencillas de preparar que no hace falta experiencia en la cocina para hacerlas. Un dulce que nunca falla, perfecto para acompañar de un café, chocolate a la taza o té a tu gusto.
En esta receta Karlos Arguiñano personaliza las más tradicionales galletas de mantequilla con el fruto seco de moda, miel y la mezcla de cuatro especias, dándoles un toque de sabor y textura irresistibles. Con mucha personalidad, pero sin técnicas complicadas ni moldes, descubre cómo conseguir siempre un resultado espectacular en tus galletas caseras.
Ingredientes
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1 huevo
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125 gramos de mantequilla en punto de pomada
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50 gramos de pistachos pelados
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250 gramos de harina
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80 gramos de azúcar
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40 gramos de miel
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1/2 cucharadita de mezcla de cuatro especias
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hojas de menta para decorar
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
16 m
Tiempo total
36 m
Alérgenos
Huevos
Leche
Frutos de cáscara
Gluten
Paso a paso
Comienza a preparar la masa de las galletas
Para hacer la masa, pon la mantequilla a punto de pomada en un bol grande. Añade la miel y mezcla con una cuchara. Agrega el azúcar y el huevo y sigue removiendo. Incorpora la mezcla cuatro especias (pimienta, clavo, nuez moscada y jengibre) e integra.
Agrega los frutos secos y mezcla bien con las manos
Agrega a la mezcla la harina y los pistachos. Mezcla bien primero con la cuchara y después con las manos hasta conseguir una masa homogénea.
Deja reposar la masa en la nevera
Haz un cilindro (de unos 5-6 cm de diámetro) con ayuda de un trozo de film de cocina. Introdúcelo en el frigorífico durante 2-3 horas para que coja consistencia y poder cortarla bien.
Da forma a las galletas y hornéalas
Para hacer las galletas, saca la masa del frigorífico, retira el film y, con la ayuda de un cuchillo afilado, corta rodajas de 1 cm de grosor. Ponlas sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear y hornea (con el horno precalentado) a 200ºC durante 16 minutos aproximadamente (dependiendo del tamaño de la galleta), hasta que queden tostaditas, pero sin quemarse. Deja que se atemperen.
Deja templar y disfruta de las galletas caseras
Coloca las galletas de pistacho en un plato y decora con una hojita de menta.
Consejos y trucos
No guardes las galletas hasta que estén completamente frías. Cuando lo hagas, escoge una lata o bote hermético para que no absorban humedad y se mantengan crujientes.
A la hora de hacer las galletas, la mantequilla no debe estar ni derretida ni recién sacada del frigorífico. Es recomendable que esté blanda al tacto, pero que oponga una ligera resistencia al presionarla.
Mezcla los ingredientes de las galletas con las manos hasta que absorba toda la harina. No lo hagas en exceso, ya que no debe calentarse demasiado la mantequilla. Simplemente es mezclar todo bien, en dos o tres minutos estará lista la masa.
Deja enfriar la masa de las galletas en la nevera en forma de cilindro para después cortarla directamente en rodajas y evitar así el uso de moldes o cortapastas. No obstante, si quieres darles una forma concreta, puedes utilizar cortapastas de todo tipo una vez estirada la masa con un rodillo.
Respeta el espacio entre las galletas al colocarlas en la bandeja para hornear. De manera que, si al cocerse se expandan con el calor, no queden pegadas entre sí.
El pistacho combina de maravilla con el chocolate. Bien puedes bañar las galletas una vez hornadas con chocolate fundido o agregar pepitas a la masa junto con el fruto seco. Combina igual de bien con chocolate blanco, como con chocolate negro.
Del mismo modo que se agrega el pistacho, se puede combinar con otro fruto seco, así como con almendras o nueces, quedarán genial en una misma masa.