Cómo separar las yemas de las claras sin romperlas y mantenerlas enteras
Apunta este truco para mantener las yemas enteras y templadas en tus recetas
Seguro que, cuando necesitas separar las yemas de las claras, haces lo de siempre: cascas el huevo por la mitad y vas pasando la yema de una cáscara a otra hasta que la clara cae al bol. Es la técnica más habitual, pero tiene un inconveniente, ya que, si necesitamos conservar la yema entera, podemos romperla en el intento.
Para evitarlo, Joseba Arguiñano le enseña a Thais Villas una forma muy sencilla de hacerlo. Primero, casca el huevo en un bol. Después, recoge la yema con la mano abierta, como si fueras a coger un puñado de arena, sin apretar ni ejercer presión.
Con cuidado, deja que la clara se escurra entre los dedos y pasa la yema a otro recipiente, sin lanzarla. En este caso, Joseba propone dejarla en un bol con agua caliente para mantenerla templada y evitar que enfríe el plato al incorporarla.
Así, conseguimos separar la yema sin romperla y mantenerla entera hasta el momento de utilizarla. Eso sí, si no necesitas conservar su forma porque vas a mezclarla con otros ingredientes, como ocurre al preparar una salsa carbonara o un postre como el tiramisú, puedes recurrir al método habitual.
Cómo evitar desperdiciar huevos al separar las yemas
Otro consejito que te damos es la de tener siempre un bol limpio a mano para separar las claras de las yemas. Lo mejor es hacerlo de una en una y utilizar un recipiente distinto cada vez. Así, si se rompe alguna yema, no echarás a perder todas las claras.
Y si se mezclan, ¡calma! Puedes utilizarlos para preparar una tortilla francesa, algún bizcocho, unas magdalenas o unas tortitas. Si te faltan ideas, guarda el huevo y echa un vistazo a estas cenas rápidas con huevo, que seguro que encuentras alguna que te apetezca.