Nueva normativa de comedores escolares: todos los cambios en los menús de 2026

Los colegios deberán servir comidas más saludables, sostenibles y con menos ultraprocesados

Nueva normativa para los comedores escolares
Nueva normativa para los comedores escolares

La alimentación en los colegios españoles acaba de vivir uno de los cambios más importantes de los últimos años. La entrada en vigor del Real Decreto 315/2025 establece nuevos criterios nutricionales y de sostenibilidad que deberán cumplir los comedores escolares de todo el país, tanto públicos como concertados y privados.

El objetivo es claro, con la implantación de estas medidas se busca mejorar la calidad de los menús que reciben millones de alumnos cada día y fomentar hábitos alimentarios más saludables desde la infancia. La norma también busca reducir el consumo de productos ultraprocesados y potenciar los alimentos frescos, de temporada y de proximidad.

Para muchas familias, la gran pregunta es ¿qué cambia realmente en el plato? La respuesta pasa por más verduras, más legumbres, más pescado y menos alimentos con exceso de azúcar, sal o grasas. Estas son las principales novedades que marcarán los comedores escolares a partir de ahora.

¿Qué es la nueva normativa de comedores escolares?

El Real Decreto 315/2025 desarrolla la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición y fija unos requisitos mínimos de calidad nutricional y sostenibilidad para la alimentación que se ofrece en los centros educativos españoles.

Esta normativa no se limita a los comedores escolares, sino que también afecta a cafeterías, máquinas expendedoras y otros espacios donde se vendan o suministren alimentos dentro de los centros educativos.

Su aplicación comenzó en 2026, aunque algunas obligaciones relacionadas con los criterios de compra y determinados porcentajes de productos sostenibles se implantarán progresivamente hasta 2027.

La programación de los menús deberá estar supervisada por profesionales en nutrición humana y dietética.

Más frutas, verduras y legumbres en los menús

Uno de los pilares de la nueva normativa es aumentar la presencia de alimentos frescos y poco procesados. Las verduras deberán estar mucho más presentes en la programación de los menús escolares. Las guarniciones vegetales y las ensaladas ganan peso frente a otras opciones menos nutritivas.

Menú escolar de legumbres
Menú escolar de legumbres

También deberán priorizar la fruta fresca como postre habitual. La normativa establece una frecuencia de entre cuatro y cinco raciones semanales, relegando otros postres a ocasiones puntuales, siendo las opciones de preferencia el yogur y cuajada sin azúcar añadido, así como el queso fresco (máximo 1 ración semanal).

Es más, se fomenta a su vez el consumo de frutas y hortalizas de temporada, una medida que también busca acercar a los alumnos a productos más frescos y sostenibles.

Más pescado a la semana

Los nuevos menús, además de priorizar los alimentos frescos, también buscan ofrecer una alimentación más equilibrada incluyendo una mayor variedad de grupos de alimentos. Es así, que a partir de su implantación en el curso 2026-2027, el pescado aumenta su presencia.

La norma establece que los escolares deberán consumir pescado entre una y tres veces por semana, alternando pescados blancos y azules siempre que sea posible.

Con esta medida se pretende mejorar el aporte de nutrientes esenciales y ofrecer a los alumnos alimentos que, en muchos hogares, han perdido protagonismo en los últimos años.

Los integrales dejan de ser una excepción

Otra novedad es la incorporación obligatoria de productos integrales con una frecuencia mínima determinada. El pan integral, por ejemplo, deberá ofrecerse al menos dos veces por semana y el arroz o la pasta integrales tendrán una presencia regular en la planificación mensual de los menús, siendo la ración mínima la de cuatro raciones mensuales de arroz o pasta integral.

Pan integral
Pan integral | Hogarmania

Productos de proximidad y sostenibilidad

La nueva normativa no solo se centra en la salud, sino también en el impacto ambiental de la alimentación escolar. Por ello, los centros deberán impulsar la compra de alimentos de proximidad, de temporada y, progresivamente, de producción ecológica. La intención es reducir la huella ambiental de los comedores y, al mismo tiempo, favorecer a agricultores, ganaderos y productores locales.

Menos ultraprocesados y restricciones a determinados productos

La normativa también pone el foco en los alimentos con peor perfil nutricional. A partir de ahora se limita la presencia de productos ultraprocesados, platos precocinados y frituras en los menús escolares. La intención es que estos alimentos dejen de ocupar un lugar habitual en la alimentación diaria de los estudiantes.

No los elimina por completo, sino que platos precocinados como croquetas, pizzas, canelones, croquetas… sólo podrán ofrecerse una única vez al mes como máximo.

También desaparecen de cafeterías y máquinas expendedoras las bebidas energéticas, los refrescos azucarados y buena parte de la bollería industrial que hasta ahora podía encontrarse en algunos centros educativos. En el caso de los productos envasados, la normativa fija unos límites concretos de calorías, azúcares añadidos y sal.

Primeros, segundos, guarniciones y postres

En busca de una mayor variedad de alimentos y nutrientes, la normativa fija de la siguiente manera la frecuencia de consumo semanal según el tipo de plato.

Alimentación variada y saludable
Alimentación variada y saludable
  • Primeros platos: Hortalizas (1-2 raciones), legumbres (1-2 raciones), arroz (una ración) y pasta (una ración).  
  • Segundos platos: Pescado (1-3 raciones), huevos (1-2 raciones), carne (máximo 3 raciones) y proteína vegetal (1-5 raciones).
  • Guarniciones: Ensaladas varias (3-4 raciones) y otras guarniciones como patatas, hortalizas o legumbres (1-2 raciones).
  • Postre: Prioridad a la fruta fresca (4-5 raciones) y otros postres (máximo 1 ración).

Menús adaptados para alergias, intolerancias y preferencias alimentarias

Los colegios deberán disponer de menús específicos para alumnos con alergias alimentarias, intolerancias u otras necesidades médicas justificadas mediante certificado sanitario. Asimismo, se contemplan alternativas por motivos éticos o religiosos, garantizando que todos los estudiantes puedan acceder al servicio de comedor en condiciones adecuadas.

Y en caso de no ser posible, el centro será responsable de facilitar los medios necesarios para que la comida que sea llevada por la misma familia al centro educativo pueda ser refrigerada y calentada sin que suponga un riesgo para la salud de la afectada.

Maitane Pinedo

Maitane Pinedo es periodista graduada por la UPV/EHU especializada en comunicación gastronómica, con más de cinco años de experiencia en Cocinatis. Ha trabajado mano a mano con cocineros profesionales para crear recetas y contenidos desde cero, y colabora también en Cocina Abierta. Su enfoque práctico y cercano, junto a su formación continua en SEO y redacción digital, la convierten en una voz de referencia para quienes quieren aprender a cocinar paso a paso.

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