Un consejo de Joseba Arguiñano para que el ajo no repita en tus recetas
¿Vas a preparar una receta que lleva ajo? Puede que este truquillo te interese
A la hora de cocinar, todos los consejos son bienvenidos, y más si sirven para evitar esos pequeños fastidios que llegan después de comer. A todos nos pasa que el ajo, por mucho que nos guste, nos repite. Joseba Arguiñano tiene un truco muy sencillo para evitarlo, y se lo contó a Lydia Valentín en Cocina Abierta mientras preparaban unos rollitos de ternera y pimiento con salsa de mostaza.
Mientras mezclaba la carne con cebolla y ajo crudos, Joseba explicó que, por ejemplo, en las albóndigas, solemos añadir el ajo directamente, pero hay una forma de suavizarlo para que no repita tanto: pocharlo antes de incorporarlo a la carne.
Solo tienes que picarlo fino y rehogarlo con un poquito de aceite a fuego suave. Así tendrá un sabor más suave y, si aprovechas para cocinar también la cebolla, quedará más tierna y dulce.
¿Por qué repite el ajo?
El ajo contiene compuestos de azufre responsables de su olor y sabor intensos. En algunas personas, estos compuestos pueden favorecer las molestias digestivas. Además, contiene fructanos, unos carbohidratos que pueden provocar gases e hinchazón a quienes tienen dificultad para digerirlos.
Cocinar el ajo ayuda a suavizar su sabor, aunque no garantiza al 100% que las molestias se vayan volando. También puedes probar a utilizar menos cantidad, evitar comerlo crudo si ves que te sienta mal y no tumbarte justo después de comer si tienes tendencia al reflujo.
Una infusión de hinojo, manzanilla o jengibre puede ayudarte a aliviar las molestias digestivas.
Otras maneras de disfrutar del ajo
No hay ningún alimento que evite por completo que el ajo repita, pero combinarlo con verduras cocinadas, arroz o avena puede ser una buena opción. Lo importante es no abusar de las cantidades ni acompañarlo de comidas demasiado grasas, o en la misma comida tomar alcohol, café o alimentos irritantes que puedan favorecer el reflujo.
También puedes incorporar el ajo asado, que quedará con un sabor más suave.
En cambio, recetas como la salsa alioli o el ajoblanco, que llevan ajo crudo, pueden resultar más intensas. Si te sientan mal, prueba a reducir la cantidad y comprueba si notas la diferencia.