Coliflor al azafrán
Descubre cómo preparar la coliflor con azafrán para conseguir un plato distinto y muy vistoso
La coliflor es una verdura versátil que no debe faltar en tu cocina. Especialmente en otoño e invierno, cuando está en plena temporada. Te enseñamos a prepararla de una manera diferente, fácil y deliciosa, para sacarle todo el sabor.
Tal y como aconseja Karlos Arguiñano, otra opción es hervir la coliflor, cubrirla con azafrán, bañarla en una bechamel y espolvorearla con queso para gratinarla al horno. Puedes también prepararla con patatas y un buen refrito, o preparar un pastel frío o templado de coliflor.
Ingredientes
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800 gramos de coliflor
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3 lonchas de jamón serrano
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1 chorrito de aceite de oliva virgen extra
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1 pizca de sal
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1 cucharadita de hebras de azafrán
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
2 m
Cocinado
25 m
Tiempo total
27 m
Paso a paso
Limpia, separa y cuece la coliflor
Pon agua a calentar en una cazuela grande, agrega unas hebras de azafrán y una pizca de sal. Limpia la coliflor, sepárala en ramilletes y agrégala. Cuécela durante 12 minutos.
Coloca el jamón para meterlo al horno y secarlo
Extiende las lonchas de jamón entre 2 trozos de papel de horno, colócalas sobre una bandeja de horno y hornéalas a 200º durante 12-15 minutos hasta que quede bien seco.
Reduce a polvo grueso las lonchas de jamón serrano una vez retiradas del horno y enfriadas
Retíralas del horno, deja que se enfríen, trocea y ponlas en el mortero. Májalas bien hasta que queden reducidas a polvo grueso.
Emplata la coliflor con un chorrito de aceite y espolvorea el jamón molido con un poco de perejil
Reparte la coliflor en 4 platos, riégala con un chorrito de aceite y espolvoréala con el jamón molido. Decora los platos con unas hojas de perejil.
Consejos y trucos
Elige una coliflor fresca: blanca, sin manchas oscuras.
No cuezas de más la coliflor, porque perderá textura y se quedará pastosa. Pínchala con un cuchillo y comprueba el punto de cocción.
Escurre la coliflor muy bien antes de emplatar, para quitar el exceso de agua.
Usa lonchas finas, eso te ayudará a molerlas antes y que quede más crujiente el jamón.