Crema de berenjena, receta de Joseba Arguiñano
Cómo preparar una crema de berenjena asada con verduras, fácil y muy cremosa
Si buscas una forma diferente de disfrutar de una mayor variedad de verduras, esta crema de berenjena es una opción estupenda para incorporarlas a tu menú semanal. Su textura suave y su sabor la convierten en un plato de cuchara muy agradable, perfecto para una comida o una cena ligera. Además, es una manera sencilla de aprovechar esta hortaliza y darle un protagonismo especial más allá de las típicas recetas de al horno o a la plancha.
El secreto de esta crema está en asar primero las berenjenas. Al cocinarse en el horno, su pulpa se vuelve tierna y su sabor se intensifica, ligeramente tostado, que aporta mucha personalidad a la receta. Después, se combina con más verduras para conseguir una textura cremosa y enriquecerla nutricionalmente.
Lo mejor es que puedes disfrutarla tanto caliente en los días más fríos como templada cuando te apetece algo ligero. También puedes prepararla con antelación y llevarla en táper para comer en el trabajo. Sigue nuestro paso a paso y descubre cómo conseguir una crema de berenjena casera, suave y llena de sabor.
Ingredientes
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2 berenjenas grandes
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250 gramos de patatas
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1 cebolla
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1 puerro
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1 zanahoria
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750 mililitros de agua
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1 pastilla de Avecrem Pollo Gallina Blanca
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aceite de oliva virgen extra
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pimienta negra molida
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sal
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
25 m
Cocinado
55 m
Tiempo total
1 h 20 m
Paso a paso
Asa las berenjenas en el horno
Lava las berenjenas bajo el grifo, retira los tallos y córtalas por la mitad a lo largo. Con un cuchillo, realiza varios cortes en forma de rombo sobre la pulpa, procurando no atravesar la piel. Coloca las mitades en una bandeja de horno con la pulpa hacia arriba, añade una pizca de sal y riega con un chorrito de aceite de oliva.
Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180°C y cocina durante 20 minutos. Pasado ese tiempo, dales la vuelta con cuidado y hornea otros 20 minutos más. Cuando la pulpa esté muy tierna, retírala del horno y deja que se temple un poco antes de manipularla.
Trocea las verduras y rehoga
Mientras se asan las berenjenas, puedes adelantar el resto de la receta. Pela las patatas, la cebolla y la zanahoria. Lava el puerro para eliminar cualquier resto de tierra que pueda quedar entre sus capas.
Trocea todas las verduras en piezas de tamaño similar y casca las patatas en lugar de cortarlas completamente con el cuchillo para que liberen parte de su almidón durante la cocción y la textura resulte más cremosa.
Calienta aceite de oliva virgen extra en una olla amplia. Incorpora la cebolla, el puerro, la zanahoria y las patatas. Cocina a fuego medio durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando para que las verduras se ablanden y se impregnen bien del aceite.
Cubre con agua y cocina
Vierte los 750 ml de agua en la olla y añade la pastilla de Avecrem Pollo Gallina Blanca. Remueve para integrar ambos con las verduras y lleva la mezcla a ebullición. Cuando empiece a hervir, baja ligeramente el fuego y deja cocinar entre 15 y 20 minutos. Comprueba que las patatas y las zanahorias estén tiernas pinchándolas con un cuchillo.
Incorpora la berenjena asada
Retira la pulpa de las berenjenas con ayuda de una cuchara, separándola de la piel. Añádela a la cazuela junto con el resto de las verduras y mezcla suavemente. No hace falta cocinar la berenjena, basta con dejar que se caliente junto al resto de ingredientes para que todos los sabores se integren antes de triturar.
Tritura hasta conseguir una crema fina
Retira la olla del fuego y tritura todos los ingredientes con una batidora de mano hasta conseguir una textura homogénea y sin grumos. Si prefieres una crema especialmente fina, puedes pasarla por un colador de malla fina para retirar posibles fibras o pequeños restos de piel.
Prueba el resultado y ajusta el punto de sal y pimienta negra molida. Si queda demasiado espesa para tu gusto, puedes añadir un poco más de agua caliente.
Sirve la crema de berenjena
Reparte la crema de berenjena en cuencos o platos hondos y sírvela caliente o templada. Puedes terminarla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima, un poco de pimienta recién molida o unas semillas para darle un contraste crujiente.
Consejos y trucos
Para asegurar que las berenjenas no queden amargas, antes de hornearlas, córtalas tal y como explicamos en el paso a paso y coloca las mitades boca abajo en un colador durante unos 20 minutos. Este reposo permite que suelten parte del agua, eliminando parte su amargor. Pasado este tiempo, enjuágalas ligeramente y sécalas bien con papel de cocina antes de continuar con la receta.
Los 750 ml de agua son una referencia para esta receta, pero la textura final puede variar según el tamaño de las verduras y la cantidad de agua que suelten. Si prefieres una crema espesa, reserva un poco de agua antes de triturar y añádelo poco a poco hasta conseguir el punto que más te guste.
La berenjena combina muy bien con especias como el comino, el curry suave o una pizca de nuez moscada. También puedes completar la crema con picatostes, frutos secos tostados o unas semillas de sésamo. Estos ingredientes aportan contraste de textura y permiten personalizar el plato sin complicar la receta.
Esta crema se puede preparar con antelación y guardar en un recipiente hermético en la nevera durante unos 3 días. Cuando vayas a comerla, caliéntala a fuego suave y remueve para recuperar su textura. Si se ha espesado demasiado durante el reposo, añade un poco de agua o caldo caliente.
Preguntas y respuestas
¿Se puede tomar la crema de berenjena fría?
Al igual que podemos disfrutarla bien caliente durante los meses de frío, esta crema también esta riquísima fría o ligeramente templada durante los meses de más calor. Si quieres servirla de esta manera, déjala enfriar después de triturarla y guárdala en la nevera unas horas. Antes de llevarla a la mesa, remueve bien para recuperar su textura y añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
¿Se puede congelar la crema de berenjena?
Sí, puedes congelarla sin problema. Lo más práctico es repartirla en recipientes individuales o bolsas aptas para congelación, dejando un pequeño espacio libre porque el líquido puede expandirse. Se conservará en buenas condiciones durante unos 2-3 meses. Para consumirla, descongélala en la nevera y caliéntala después a fuego suave, removiendo para integrar de nuevo todos los ingredientes.
¿Cómo puedo hacer que la crema de berenjena sea más completa?
Puedes acompañarla con un huevo cocido picado, unos garbanzos tostados o unas tiras de pollo a la plancha. Estos ingredientes aportan proteínas y convierten la crema en un plato más completo y saciante, especialmente interesante para servir como cena. También puedes añadir unos picatostes o semillas como comentábamos si buscas un contraste crujiente.