Macarrones a la carbonara, receta de Joseba Arguiñano
Una irresistible pasta carbonara sin nata cremosa y llena de sabor
Los macarrones a la carbonara son uno de los clásicos más queridos de la cocina italiana y que, Joseba Arguiñano, no ha dudado en personalizar con productos nacionales mucho más accesibles para que todos podamos prepararlos en casa.
Sin nata, como la receta original de la salsa carbonara, y con muy pocos ingredientes se puede conseguir una pasta cremosa y llena de sabor en cuestión de minutos. La clave está en la mezcla de yemas de huevo, queso y el toque intenso del bacon que, con un par de trucos, impregnarán los macarrones con el característico toque italiano.
Ingredientes
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200 gramos de macarrones
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100 gramos de bacon
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4 yemas de huevo
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50 gramos de queso Idiazabal
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sal
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pimienta negra molida
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
25 m
Alérgenos
Gluten
Huevos
Leche
Paso a paso
Prepara el bacon
Comienza cortando el bacon en tiras o dados pequeños. Pon una sartén al fuego medio e incorpora el bacon directamente sin añadir aceite, ya que la propia grasa del bacon será suficiente para cocinarlo.
Deja que se dore poco a poco, removiendo de vez en cuando, hasta que esté ligeramente crujiente. Cuando esté listo, retira de la sartén y reserva. Reserva también la sartén con la grasa del bacon para aprovecharlo más adelante.
Cuece los macarrones
Pon una olla grande con abundante agua al fuego y cuando empiece a hervir, añade una pizca de sal e incorpora los macarrones. Cuece la pasta el tiempo indicado por el fabricante (durante aproximadamente 10 minutos) para que quede al dente, removiendo durante los primeros minutos para evitar que se peguen.
Prepara la base de la salsa carbonara
Prepara la salsa carbonara en la sartén donde has frito antes el bacon (importante que esté ya fría), aprovechando su grasa y sabor. Añade las yemas de huevo y el queso Idiazábal rallado. Mezcla bien los ingredientes removiendo constantemente con una cuchara o espátula hasta conseguir una mezcla cremosa y homogénea.
Hazlo con el fuego apagado o muy suave para evitar que el huevo se cuaje demasiado rápido.
Mezcla la salsa con los macarrones
Cuando los macarrones estén cocidos, escúrrelos y añádelos directamente a la sartén con la mezcla de yemas y queso. Agrega una o dos cucharadas del agua de cocción de la salsa y remueve bien para que la pasta se impregne completamente de la salsa.
Deja reposar para que la salsa espese un poco
Deja reposar los macarrones durante unos minutos para que la salsa engorde ligeramente y se adhiera así mejor a la pasta. Por último, añade el bacon reservado por encima y pimienta negra recién molida al gusto.
Sirve la pasta a la carbonara caliente
Sirve los macarrones a la carbonara inmediatamente para disfrutarlos bien calientes. Buon appetito!
Consejos y trucos
Es importante no cocinar las yemas directamente al fuego, ya que podrían cuajarse demasiado y formar grumos. No te preocupes de que vayan a quedar crudas, el propio calor de los macarrones ayudará a que las yemas se cocinen suavemente y formen una textura cremosa.
Es más importante de lo que parece el añadir los macarrones muy calientes a la mezcla de huevo, ya que, además de cocinar las yemas, este simple detalle ayudará a crear la textura cremosa tan característica de la carbonara.
El queso idiazabal aporta un sabor intenso y ligeramente ahumado que combina de maravilla con el bacon. No obstante, puedes utilizar otro tipo de queso y darle un toque personal a tu versión de la carbonara.
Si quieres preparar la auténtica carbonara italiana, con los ingredientes tradicionales, deberás utilizar guanciale (papada de cerdo curada), yema de huevo, queso pecorino romano rallado y pimienta negra. No lleva nata, cebolla ni bacon.
Si la salsa queda demasiado espesa, añade un poco de agua de cocción de la pasta para aligerarla. El almidón de ésta ayudará, además, a que la carbonara quede más cremosa y se pegue bien a los macarrones al mezclarla con estos.