Pimientos asados en freidora de aire
Una receta rápida para conseguir pimientos tiernos, ideales para acompañar carnes, pescados o platos de verduras
Los pimientos asados en freidora de aire son uno de esos básicos que merece la pena incorporar al recetario de casa. Sirven como guarnición, como base para ensaladas o para acompañar huevos, carnes y pescados.
Asarlos en la freidora de aire es un recurso muy práctico cuando quieres hacer poca cantidad. Para dos o tres pimientos no hace falta encender el horno y el resultado se acerca mucho al del asado tradicional. Es una receta muy sencilla y, cuando la preparas una vez, resulta fácil repetir.
Ingredientes
-
2 pimientos rojos morrones grandes
-
sal
-
aceite de oliva virgen extra
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
40 m
Paso a paso
Coloca los pimientos en la cesta de la freidora de aire
Lava bien los pimientos bajo el grifo para retirar cualquier resto de suciedad. Después, sécalos muy bien con papel de cocina.
Pon los pimientos en la cesta de la freidora de aire. Puedes hacerlo directamente sobre la cesta o utilizar papel apto para freidora si prefieres recoger mejor los jugos. Lo importante es que no queden apelotonados, para que el aire caliente circule bien alrededor y se asen de forma uniforme.
Unta los pimientos con aceite y cocínalos
Con ayuda de un pincel, unta los pimientos con aceite de oliva virgen extra por toda la superficie. No hace falta excesiva cantidad, solo la justa para favorecer el asado y que la piel se tueste mejor.
Cocina los pimientos durante 35 minutos a 180 ºC. A mitad del tiempo, dales la vuelta con unas pinzas para que se hagan por el otro lado y la piel se vaya tostando de forma uniforme.
Tapa los pimientos asados y déjalos reposar
Cuando termine el tiempo de cocción, retira los pimientos y pásalos a un recipiente. Añade también el jugo que hayan soltado en la freidora, porque tiene mucho sabor.
Cubre el recipiente con papel de aluminio y deja que reposen unos 15 minutos. Este paso es uno de los más importantes de la receta. El vapor que se genera dentro del recipiente ayudará a que la piel se desprenda con mucha más facilidad después.
Pela los pimientos y retira también las semillas
Pasado el reposo, pela los pimientos con cuidado. Verás que la piel sale mucho mejor gracias al vapor acumulado. Retira también el tallo y las semillas.
Corta los pimientos asados en tiras y sirve
Corta los pimientos en tiras y añade un poco de sal. Si quieres, puedes aliñarlos también con un hilo extra de aceite de oliva. Ya los tienes listos para servir como guarnición o para usar en otras recetas.
Consejos y trucos
No añadas sal antes de cocinarlos. Es mejor hacerlo al final, cuando ya están asados y pelados, para que mantengan mejor su jugosidad y no suelten agua en exceso durante la cocción.
No pongas demasiados pimientos en la cesta. Si quedan amontonados o muy juntos, no se asarán bien y tenderán más a cocerse que a tostarse.
La freidora de aire que uso tiene una capacidad de 5 litros y una cesta de 20 × 20 cm, así que caben bien dos pimientos grandes sin que se toquen demasiado.
Los tiempos suelen ser bastante parecidos en la mayoría de freidoras de aire, alrededor de 30 minutos a 180 ºC. Si prefieres una piel más tostada, puedes subir la temperatura a 200 ºC y reducir el tiempo a unos 20 minutos, vigilando para que no se quemen demasiado por fuera.
Es importante cubrir los pimientos tras cocerlos. Durante ese reposo, el vapor que se acumula en el interior del recipiente ayuda a que la piel se desprenda con mucha más facilidad.
Preguntas y respuestas
¿Con qué se pueden acompañar los pimientos asados en freidora de aire?
Los pimientos asados son una guarnición muy agradecida porque combinan con muchísimas recetas. Como acompañamiento de carnes y pescados. Por ejemplo, pueden ir al lado de un filete de pescado, una dorada o un salmón en freidora de aire, y también con carnes a la plancha o asadas.
Otra opción muy buena es utilizarlos en recetas de ensaladas templadas, mezclados con cebolla, aceitunas o incluso un poco de bonito o atún. Y si te sobran, siempre puedes guardarlos para tostadas, bocadillos o como base de otras recetas.