Tartitas de albaricoque, receta de Karlos Arguiñano
Fruta de temporada sobre una base crujiente con almendra molida
Cuando una fruta está en plena temporada, suele ser el mejor momento para aprovecharla en postres sencillos como estas tartitas de albaricoque de Karlos Arguiñano. Un dulce fácil de preparar donde la masa crujiente contrasta con un relleno tierno y ligeramente cítrico.
Los albaricoques se mezclan con almendra molida, harina de arroz, azúcar y hojas de tomillo limón antes de hornearse sobre una base de masa quebrada. El resultado es un postre muy vistoso y perfecto para servir durante la primavera y el verano.
Ingredientes
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200 gramos de masa quebrada o pasta brisa
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12 albaricoques maduros
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50 gramos de azúcar
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20 gramos de almendras molidas
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20 gramos de harina de arroz
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2 ramitas de tomillo limón
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4 cucharadas de mermelada de albaricoque
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hojas de menta para decorar
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
45 m
Alérgenos
Huevos
Gluten
Frutos de cáscara
Paso a paso
Cubre los moldes con masa quebrada o pasta brisa
Divide la masa quebrada en 4 porciones.
Forra 4 moldes de tarta desmontables de unos 10 cm de diámetro con cada una de las porciones y corta lo que sobre por los bordes.
Corta los albaricoques y mezcla con almendra molida y harina de arroz
Pon en un bol las hojas de tomillo limón. Añade la almendra molida, el azúcar y la harina de arroz, y mezcla bien.
Abre los albaricoques por la mitad, deshuésalos y ponlos en el bol. Menea el bol con las manos para que los albaricoques se impregnen bien.
Coloca los albaricoques en los moldes y hornea
Extiende una cucharada de mermelada en cada molde y reparte encima 6 medios albaricoques.
Esparce sobre ellos un poco de la mezcla que ha quedado en el bol. Coloca las tartitas en la bandeja del horno y pon la bandeja en la parte inferior.
Hornea (con el horno precalentado) a 180ºC durante 35 minutos. Deja atemperar durante 10 minutos.
Sirve las tartitas de albaricoques
Sirve las tartitas de albaricoque calientes, templadas o frías, decoradas con unas hojitas de menta.
Consejos y trucos
Para conseguir una base crujiente y evitar que la masa se humedezca durante el horneado, es importante crear una pequeña barrera entre la fruta y la masa.
Una opción muy sencilla es añadir una cucharada de mermelada de albaricoque antes de colocar el relleno. Además de proteger la base, aporta más sabor y un acabado más jugoso.
Utiliza albaricoques maduros pero firmes. Si están demasiado blandos, liberarán mucho líquido en el horno y la masa perderá parte de la textura crujiente.
No estires demasiado la masa quebrada o la pasta brisa. Si queda demasiado fina, puede romperse con facilidad o secarse en exceso durante el horneado.
Mezcla primero la harina de arroz con la almendra molida antes de incorporarla a la fruta. Esta combinación ayuda a absorber parte del jugo que sueltan los albaricoques al cocinarse.
Reparte el relleno sin sobrecargar las tartitas. Así la masa se hornea de manera más uniforme y mantiene mejor la textura.
Preguntas y respuestas
¿Con qué otra fruta se pueden hacer estas tartitas?
Esta receta también puede prepararse con otras frutas de verano que soportan bien el horneado, como melocotones, paraguayos, nectarinas, ciruelas o higos. Las frutas con un punto de acidez y una textura firme suelen funcionar especialmente bien sobre masa quebrada o pasta brisa.