Así conserva Joseba Arguiñano las fresas en la nevera para que duren más
Consejos prácticos para que se mantengan frescas más tiempo
Joseba Arguiñano comparte sus consejos para conservar fresas más tiempo, una fruta que en primavera está en su mejor momento, pero que también se estropea con rapidez si no se guarda bien. Alargar su duración depende en gran parte de cómo se manipulan desde que llegan a casa.
La fresa es especialmente delicada porque no madura una vez recolectada, a diferencia de lo que ocurre con frutas como la manzana o el plátano. Esto significa que, cuando se compra, ya ha empezado a perder calidad. Por eso no mejora con el tiempo, sino que se deteriora de forma progresiva desde el primer momento.
Su piel fina y su alto contenido en agua la hacen muy sensible a los golpes y a la humedad. Además, su forma irregular favorece que se acumule agua en la superficie, lo que puede provocar la aparición de moho en poco tiempo.
Los consejos de Joseba Arguiñano para conservar fresas más tiempo
No apilar las fresas
El primer consejo es revisar cómo vienen en la bandeja, recomienda Joseba Arguiñano. "Verás que no vienen apiladas unas sobre otras...". Cuando están en una bandeja sin demasiado peso encima, se conservan mejor. Por eso es importante no apilarlas ni poner otros alimentos encima, ya que la presión las "lastima" y acelera su deterioro.
También es recomendable manipularlas lo justo. Si están bien colocadas en su envase, lo mejor es mantenerlas así, siempre que no haya piezas en mal estado. Cuanto menos se muevan, mejor conservarán su firmeza.
Si decides cambiarlas de recipiente, colócalas en uno amplio, sin amontonarlas, y con papel de cocina en la base. Este papel ayuda a absorber la humedad y mantiene un entorno más seco.
No cortar el tallo antes de tiempo
Otro punto clave es no lavar las fresas ni retirarles el tallo hasta el momento de consumirlas. Si se lavan antes de guardarlas, la humedad queda en la superficie y favorece que se estropeen antes.
Mantener el tallo también ayuda a proteger la fruta. Actúa como una barrera natural y evita que absorba más humedad. Lo mejor es retirarlo justo antes de comerlas o utilizarlas en una receta. "Si las lavas y cortas el tallo su vida va a mermar", aclara Arguiñano.
Revisar la bandeja al llegar a casa
Al llegar a casa, conviene revisar las fresas antes de guardarlas. Basta con una en mal estado para que el resto se estropee más rápido.
Retira las piezas blandas, golpeadas o demasiado maduras. "Si hay alguna un poco dañada o con algo de moho, retírala porque será la manzana que eche a perder toda la cesta", sugiere. Es importante desecharla, ya que puede afectar al resto al estar en contacto.
Después de esta revisión, colócalas con cuidado, sin presión y sin añadir peso encima. Mantenerlas enteras, secas y con el tallo ayuda a alargar su conservación.
No poner peso encima
Dentro de la nevera, es importante no colocar otros alimentos sobre la bandeja de fresas. El peso las aplasta y acelera su deterioro.
Un buen momento para evitarlo es al hacer la compra. Coloca las fresas siempre en la parte superior, para que no soporten carga desde el principio.
Otros trucos para conservar fresas
El truco del vinagre es una opción útil, especialmente cuando empiezan a madurar más de la cuenta. Consiste en darles un baño rápido en una mezcla de agua y vinagre, que ayuda a eliminar bacterias y esporas de moho. Después, es importante secarlas bien, una a una, antes de guardarlas.
Si quieres conservarlas durante más tiempo, también puedes congelarlas. En ese caso, lávalas, sécalas bien, retira el tallo y congélalas extendidas en una bandeja. Una vez duras, guárdalas en una bolsa para utilizarlas cuando las necesites.
En todo caso, si las fresas ya han madurado demasiado, siempre se pueden aprovechar en la cocina. Son una buena base para preparar mermelada de fresas o un granizado de fresas.
También se pueden utilizar en otros postres con fresas, como tartas, mousses o combinadas con yogur, una forma práctica de no desperdiciar la fruta y seguir disfrutando de su sabor.