Chalotas confitadas, receta de Joseba Arguiñano
La guarnición perfecta para tus platos
El confitado es una técnica de cocinado a baja temperatura caracterizada por sumergir los alimentos completamente en una grasa. Esta puede ser vegetal, como el aceite de oliva o de girasol, o animal, como la manteca de cerdo, la de pato –como en la famosa receta francesa de confit de pato— o la mantequilla.
Las chalotas confitadas son una excelente opción como guarnición en platos de carne, como relleno en un bocadillo o sobre un pan tostado. En este vídeo Joseba Arguiñano nos enseña cómo confitar chalotas con mantequilla paso a paso y de forma sencilla.
Ingredientes
-
8 chalotas
-
40 gramos de mantequilla
-
sal
-
pimienta
Raciones
1
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
25 m
Tiempo total
30 m
Alérgenos
Leche
Paso a paso
Pela y limpia bien las chalotas. Salpimiéntalas y añádelas a un cazo pequeño.
Añade la mantequilla en pomada al cazo y deja que se vaya derritiendo y cocine las chalotas a fuego medio-suave durante unos 20-25 minutos. Lo ideal es que la temperatura esté entre 60-90 ºC.
Pasado el tiempo de cocción, tendrás unas chalotas con un color dorado y una textura suave y tierna. Retíralas con cuidado de no romperlas y utilízalas como acompañamiento de tu plato principal como este roast beef con salsa de mostaza y chalotas confitadas.
Consejos y trucos
Para que el confitado quede perfecto lo más importante es la temperatura de cocción. Confita las chalotas a fuego suave-medio, evitando que coja mucho calor y la mantequilla se queme. Lo ideal es entre 60-90 ºC.
Es recomendable que la mantequilla cubra bien las chalotas. Si no quieres usar mucha grasa, un truco es utilizar el cazo o sartén más pequeña que tengas; así lograrás que las chalotas queden bien bañadas.
Si quieres darles un toque más aromático, puedes añadir una ramita de tomillo o una hoja de laurel en el cazo mientras se cocinan.
Preguntas y respuestas
¿Cuánto tiempo aguantan y cómo se pueden conservar?
Las chalotas confitadas aguantan en la nevera hasta 5 días sin problema. Para ello, guárdalas en un recipiente hermético dentro de su propio jugo de cocción.