Macarrones con bechamel
La receta de macarrones con bechamel gratinados que siempre triunfa
Los macarrones con bechamel combinan la jugosidad de una salsa de carne con tomate, la cremosidad de una buena bechamel y el toque irresistible del queso gratinado.
Aunque existen muchas versiones de este clásico, la receta que te proponemos a continuación destaca por su sencillez y textura cremosa que conseguimos realmente de la manera más simple posible.
Partiendo de la ventaja, además, de poder prepararlos con antelación, dejándolos montados en la fuente y gratinándolos justo antes de servir. Perfectos para compartir, para llevar en táper o incluso para aprovechar restos de carne y convertirlos en una receta espectacular. Si buscas un plato fácil, económico y que guste a todo el mundo, ¡esta receta es la mejor opción!
Ingredientes
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350 gramos de macarrones
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250 gramos de carne picada mixta (cerdo y ternera)
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300 gramos de salsa de tomate
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100 mililitros de coñac
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150 gramos de queso rallado
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20 gramos de mantequilla
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sal
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pimienta
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aceite de oliva virgen extra
Para la bechamel:
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300 mililitros de leche
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25 gramos de harina
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20 gramos de mantequilla
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sal
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pimienta
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nuez moscada
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
55 m
Alérgenos
Gluten
Sulfitos
Leche
Paso a paso
Prepara la salsa de carne
Pon una sartén amplia al fuego con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, añade la carne picada de cerdo y ternera. Cocina a fuego medio mientras la desmenuzas con una cuchara para que quede bien suelta y se dore de manera uniforme.
Cuando la carne haya cambiado completamente de color, incorpora el coñac y deja que se cocine durante un par de minutos para que el alcohol se evapore. Añade la salsa de tomate y mezcla bien.
Termina por añadir una pastilla de Avecrem pollo Gallina Blanca. Remueve y cocina durante unos 10 minutos para que los sabores se integren.
Cocer los macarrones
Mientras se cocina la salsa, llena una cazuela con abundante agua y llévala a ebullición. Añade sal y cuece los macarrones siguiendo el tiempo indicado por el fabricante para que queden al dente.
Una vez cocidos, escúrrelos bien y vuelve a colocarlos en la misma cazuela. Añade los 20 gramos de mantequilla y una pizca de pimienta negra recién molida. Remueve para que la mantequilla se funda y cubra toda la pasta.
Mezcla la pasta con la salsa
Añade la salsa de carne a los macarrones y mezcla con cuidado para que todos los ingredientes queden bien repartidos. Una vez listos, pasa la mezcla a una fuente apta para horno y reserva mientras preparas la bechamel.
Prepara la bechamel
Para hacer la bechamel, funde los 20 gramos de mantequilla en un cazo a fuego medio. Añade la harina y remueve constantemente durante uno o dos minutos para cocinarla ligeramente y evitar sabores a harina cruda.
Vierte la leche poco a poco sin dejar de remover con unas varillas. Añade sal, pimienta y una pizca de nuez moscada al gusto. Continúa removiendo hasta conseguir una textura homogénea y sin grumos.
Cubre con la salsa y gratina
Vierte la bechamel sobre los macarrones procurando cubrir toda su superficie. Después, reparte el queso rallado sobre la bechamel. Introduce la fuente en el horno con la función gratinador activada. Cocina durante unos minutos hasta que el queso se funda completamente y tome un tono dorado.
Sirve y disfruta
Retira la fuente del horno y deja reposar los macarrones con bechamel durante dos o tres minutos para que la bechamel se asiente ligeramente y sea más fácil servirlos. Sírvelos directamente tras este breve reposo y ¡a disfrutar!
Consejos y trucos
Los macarrones terminarán de cocinarse ligeramente durante el gratinado, por eso es recomendable retirarlos del fuego cuando estén al dente. Si los cueces demasiado desde el principio, podrían quedar demasiado blandos después de pasar por el horno.
Es imprescindible remover continuamente la bechamel mientras se cocina para evitar los grumos y ayudar a conseguir una textura suave y cremosa.
¡No tengas prisa en el último paso! Un gratinado bien hecho aporta textura y un sabor mucho más intenso al queso. Eso sí, vigila el horno para conseguir una superficie dorada sin llegar a quemarla.
Preguntas y respuestas
¿Se pueden preparar los macarrones con bechamel con antelación?
Sí. De hecho, es una de las grandes ventajas de esta receta. Puedes dejar los macarrones montados con la salsa y la bechamel varias horas antes y guardarlos en la nevera. Cuando llegue el momento de servir, solo tendrás que añadir el queso y gratinarlos para disfrutar del plato como si estuviese recién hecho.