Pan de agua dominicano, receta de Joseba Arguiñano
Un pan horneado con vapor para conseguir una corteza fina y crujiente
Joseba Arguiñano enseña cómo preparar pan de agua dominicano, un pan de corteza crujiente y miga tierna muy popular en la panadería caribeña. Su forma alargada recuerda a una pequeña baguette francesa, aunque la masa tiene una hidratación mucho más alta, algo que influye directamente en la textura final del pan.
Durante el horneado se genera vapor dentro del horno para conseguir una corteza fina y crujiente, mientras el interior queda lleno de alveolos y mantiene la humedad durante más tiempo. Una receta de pan casero muy fácil de hacer.
Ingredientes
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280 gramos de harina de media fuerza + 30 g para estirar
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175 mililitros de agua
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5 gramos de azúcar moreno
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5 mililitros de aceite de oliva virgen extra
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5 gramos de levadura fresca de panadero
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6 gramos de sal
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Media
Preparación
20 m
Cocinado
17 m
Tiempo total
37 m
Alérgenos
Gluten
Paso a paso
Mezcla los ingredientes y deja que repose
Pon en un bol la harina, la levadura desmenuzada, el azúcar, el aceite, el agua y la sal.
Mezcla con una espátula hasta que se integren bien los ingredientes.
Después, amasa con las manos y deja reposar durante 30 minutos (autólisis).
Amasa y deja que repose durante 2-3 horas
Espolvorea la encimera con un poco de harina y amasa. Estira y envuélvela repetidas veces, hasta conseguir una masa lisa y homogénea.
Ponla de nuevo en el bol y deja fermentar durante 2-3 horas como mínimo, hasta que casi triplique su volumen (fermentación larga).
Divide la masa en 4
Divide la masa en 4 partes y haz 4 bolas.
Deja que reposen durante 15 minutos.
Forma los bollitos y deja que reposen
Con un rodillo, estira tres cuartas partes de la masa y enróllala sobre sí misma (como haciendo un rollito) hasta que se encuentre con el trozo de masa que no has estirado.
De este modo saldrá una hendidura en la mitad del bollito. Repite la operación con el resto de bollos.
Colócalos en una fuente de horno cubierta con papel de hornear con la hendidura hacia abajo.
Tapa con un trapo de cocina limpio y deja que fermenten durante 40 minutos aproximadamente (fermentación corta).
Hornea el pan de agua dominicano
Dales la vuelta a los bollitos para que la hendidura quede hacia arriba y hornea a 180 ºC con vapor.
Para el vapor, pon una bandeja con agua en la parte baja del horno y hornea durante 12 minutos. Retira la bandeja del agua y hornea durante 5 minutos más.
Sirve el pan de agua dominicano
Retira el pan de agua dominicano del horno, deja enfriar y sirve.
Consejos y trucos
Para conseguir una corteza firme pero ligera, coloca una bandeja metálica con agua hirviendo en la parte baja del horno mientras se precalienta y durante los primeros minutos de cocción.
La masa del pan de agua tiene mucha hidratación, por eso resulta blanda y pegajosa. Evita añadir harina de más para “arreglarla”, porque perdería esa miga aireada tan característica.
Respeta los tiempos de reposo y fermentación. Son importantes para que la masa desarrolle estructura y aparezcan los alveolos grandes en la miga.
No abras el horno constantemente durante el horneado. El vapor ayuda a formar la corteza crujiente y si se pierde demasiado pronto, el pan cambia de textura.
El pan de agua dominicano se diferencia de otros panes similares por su forma alargada y la hendidura central, una característica muy reconocible de esta versión caribeña.
Si el pan pierde el punto crujiente después de unas horas, puedes darle un golpe breve de horno o tostadora. Gracias a la humedad que conserva en el interior, recupera muy bien la textura.
Preguntas y respuestas
¿Con qué se puede acompañar el pan de agua dominicano?
El pan de agua es muy habitual en la panadería caribeña, especialmente en República Dominicana, Puerto Rico y Cuba, donde suele formar parte de muchos desayunos y comidas del día a día. A menudo se consume solo, tostado o para preparar sándwiches calientes y hamburguesas.
En casa también puede utilizarse para bocadillos, tostadas con aguacate y tomate o simplemente para acompañar comidas y cenas. La corteza crujiente y la miga tierna hacen que combine muy bien con embutidos, quesos o platos con salsas.