Prepara una salsa César casera con la receta de Karlos Arguiñano
Una salsa cremosa y ligera con yogur, anchoas y mostaza, ideal para ensaladas, carnes y verduras.
La salsa César (que no tiene nada que ver con Julio César) es uno de los aliños más conocidos del mundo y se prepara con ingredientes que seguro tienes en casa.
En esta versión, Karlos Arguiñano maja la yema de huevo cocido con ajo y anchoas, y le añade yogur natural a la mezcla de mostaza, salsa inglesa y limón para conseguir una salsa fresca y más ligera.
Es perfecta para acompañar una clásica ensalada César, pero también lo es para pollo, verduras o patatas.
Receta de salsa César
Ingredientes
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1 yema de huevo cocido
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1 diente de ajo
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5 filetes de anchoas en aceite
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sal gorda
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1 cucharada de mostaza Dijon
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60 gramos de yogur natural
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1 cucharada de salsa inglesa
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Zumo de medio limón
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aceite de oliva
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Tiempo total
5 m
Alérgenos
Pescado
Mostaza
Paso a paso
Para la salsa, pon la yema de huevo cocida en un mortero. Agrega el ajo pelado, las anchoas y una pizca de sal. Maja bien.
Añade el yogur natural, la mostaza, la salsa inglesa y el zumo de limón. Ve añadiendo aceite poco a poco mientras mezclas.
Emplata. ¡Ya tienes tu salsa César!
Historia de la ensalada César
La ensalada César fue creada por el chef italiano Cesare Cardini en el restaurante del Hotel Caesar's de Tijuana. Ante una inesperada oleada de clientes durante un fin de semana del la cocina se quedó casi sin provisiones. Cardini reunió los pocos ingredientes que le quedaban y preparó la ensalada directamente en la mesa frente a los comensales.
Aunque hoy en día es casi obligatorio agregarle pechuga de pollo a la parrilla o bacon, la receta tradicional constaba únicamente de lechuga romana entera, costrones de pan frito o tostado, queso parmesano y el aderezo. El pollo se popularizó décadas más tarde, en los años 40.
En lugar de una vinagreta simple, el alma del plato es una salsa cremosa parecida a una mayonesa hecha a base de yema de huevo, aceite de oliva, jugo de limón, queso parmesano rallado, ajo, anchoas trituradas y salsa inglesa Esta mezcla logra un equilibrio perfecto de salinidad, acidez y sabor umami.
Preguntas y respuestas
¿Se puede hacer la salsa César sin anchoas?
Sí, aunque perderá intensidad. La salsa inglesa ya aporta un toque salado y especiado, así que puedes quitar las anchoas o reducir la cantidad.
¿Se puede triturar en lugar de majar?
Sí. Si no tienes mortero, puedes usar la batidora e ir añadiendo el aceite poco a poco para que la salsa ligue bien.
¿Cuánto tiempo se puede conservar la salsa?
Guardada en la nevera y dentro de un recipiente hermético la salsa puede aguantar hasta 3 días. Remuévela antes de usarla.
¿Con qué puedo tomar la salsa César?
Además de la clásica ensalada César con pollo y picatostes, esta salsa va muy bien con pollo, verduras crudas o asadas como las crepes de espinacas, hamburguesas y bocadillos.
También puedes preparar unas patatas fritas o unos boniatos en la airfryer y mojarlos en la salsa.
¿Puedo hacerla sin yogur?
La receta clásica de la salsa césar se hace con yema de huevo y bastante aceite, pero sin yogur. Es muy habitual añadirlo para aligerarla, porque aporta cremosidad con menos grasa.
Así puedes reducir la cantidad de aceite o incluso quitarlo, y si prefieres una versión sin huevo, puedes sustituir la yema por más yogur.