Solomillo de cerdo al ajillo, receta de Joseba Arguiñano
Una receta fácil y jugosa de solomillo en salsa con todas las claves para que quede perfecta
El solomillo de cerdo al ajillo es una de esas recetas que triunfan gracias a su sencillez. Con pocos ingredientes y una preparación rápida, Joseba Arguiñano comparte sus mejores trucos para conseguir siempre una carne tierna y jugosa junto con una intensa salsa que pide pan, ¡sí o sí!
El ajo aporta ese sabor inconfundible, mientras que Lidl se ocupa de ofrecernos la mejor carne para nuestra receta. Para el día a día o alguna ocasión especial, este plato resulta también de lo más versátil, pudiendo ser acompañado con patatas, arroz o verduras. Pero eso, te lo contamos tras el paso a paso. ;)
Ingredientes
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1 solomillo de cerdo
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10 dientes de ajo
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1 cucharada de harina
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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pimienta
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caldo de carne
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
25 m
Alérgenos
Gluten
Paso a paso
Prepara el solomillo
Corta el solomillo de cerdo en rodajas de unos 2-3 cm de grosor. Salpimienta las piezas por ambos lados para potenciar su sabor desde el inicio.
Sella la carne
Calienta una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio-alto. Añade las rodajas de solomillo y dóralas por ambos lados durante unos minutos hasta que se forme una ligera costra. Es importante no cocinarlo por completo para que mantenga los jugos en el interior al terminar de hacerlo después con la salsa. Retira y reserva.
Prepara la base de la salsa
En la misma sartén y aprovechando el sabor que ha dejado la carne, añade un poco más de aceite si fuera necesario. Incorpora los ajos picados. Cocínalos a fuego suave para que se doren lentamente sin quemarse.
Añade la cucharada de harina y remueve bien durante un par de minutos para quitarle el sabor a crudo.
Incorpora el caldo
Vierte el caldo de carne poco a poco mientras remueves para evitar grumos. La salsa comenzará a espesar ligeramente.
Cocina la carne en la salsa
Reincorpora el solomillo a la sartén (su jugo incluido) y deja cocinar todo junto durante unos 5 minutos a fuego medio, de modo que la carne termine de hacerse por dentro y se impregne bien del sabor de la salsa.
Sirve el solomillo al ajillo
Sirve el solomillo de cerdo al ajillo caliente, acompañado de su salsa y con un buen pan al lado para disfrutarla al máximo. ¡Que aproveche!
Consejos y trucos
El solomillo es una pieza de carne muy tierna, pero que puede secarse fácilmente si se cocina demasiado. Lo ideal es sellarlo bien al principio y terminar la cocción junto con la salsa para mantenerlo jugoso.
Saca la carne de la nevera y déjala a temperatura ambiente unos 20 minutos antes de cocinarla. De esta manera se evita que el contraste térmico haga que la carne se tense en la sartén y pierda jugos, ayudando a que quede mucho más tierna y uniforme por dentro.
Cuando pongas el solomillo en la sartén, déjalo quieto unos minutos sin moverlo ni voltearlo. Si lo mueves constantemente, no se formará esa costra dorada que concentra el sabor. Dale la vuelta solo cuando esté bien sellado.
Mucho cuidado al dorar el ajo. Al picarlo tan finamente es fácil que se queme, lo que daría un sabor amargo al conjunto. Cocínalo siempre a fuego medio-bajo y vigílalo constantemente.
Añadir el caldo poco a poco hará que sea más sencillo el controlar la textura de la salsa y evitar grumos. Si la ves demasiado espesa, siempre puedes añadir un poco más de caldo caliente para ajustarla. Si por el contrario, crees que está demasiado líquida, tan sencillo como dejarla reducir un poco más de tiempo sin tapa.
Aunque es una receta rápida para servir recién hecha, procura dejarla reposar un par de minutos fuera del fuego para permitir que la carne se asiente y la salsa se integre mejor.
Añade un toque de vino blanco o champiñones para enriquecer la receta a tu gusto. Agrega el vino antes del caldo y recuerda dejar reducirlo un par de minutos para evaporar el alcohol. Los champiñones, por su parte, aportan mucho sabor y combinan genial con cualquier receta al ajillo.
Preguntas y respuestas
¿Con qué acompañar el solomillo al ajillo?
Para el solomillo al ajillo optamos por acompañamientos que absorban bien la salsa. Las patatas son la opción más clásica, ya sea fritas, al horno o incluso un puré de patatas, van genial y hacen el plato mucho más completo y saciante.
Si buscas algo más ligero, unas verduras asadas o salteadas funcionan de maravilla. Espárragos, judías verdes o calabacín combinan muy bien con el sabor de la salsa sin robar protagonismo a la carne.
El arroz blanco tampoco falla cuando hay salsa. Y, por supuesto, no puedes olvidarte del pan, prácticamente un obligatorio con esta receta.