Solomillo de cerdo con pisto de calabacín, receta de Karlos Arguiñano
Una comida completa y equilibrada con carne jugosa y un pisto casero lleno de sabor
En esta nueva receta de solomillo de cerdo con pisto de calabacín, Karlos Arguiñano nos muestra una combinación sencilla, equilibrada y muy sabrosa que funciona igual de bien para una comida, cena o para una ocasión un poco más especial.
El secreto está en cuidar cada elaboración por separado. Por un lado, el pisto se cocina lentamente para que las verduras se ablanden, concentren sus sabores y adquieran esa textura melosa tan característica. Por otro, el solomillo se cocina apenas unos minutos para mantener toda su jugosidad con la curiosidad, en este caso, de pasar la carne por huevo batido antes de freírla, lo que le aporta una capa suave y dorada que la hace todavía más irresistible.
No te pierdas detalle para conseguir el punto perfecto de ambas elaboraciones.
Ingredientes
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2 solomillos de cerdo
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2 calabacines
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2 tomates
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2 cebollas
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1 pimiento rojo
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2 huevos
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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pimienta negra
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
40 m
Tiempo total
60 m
Alérgenos
Huevos
Paso a paso
Prepara la base del pisto
Para hacer el pisto, calienta 4-5 cucharadas de aceite en una tartera (cazuela amplia y baja). Pela y trocea las cebollas y ponlas a pochar en la cazuela. Retira el pedúnculo del pimiento, pélalo, trocéalo y añádelo a la cazuela. Deja pochar durante 8-10 minutos.
Incorpora el calabacín
Mientras se siguen pochando las hortalizas, pela el calabacín (una tira sí y una no) y córtalo en dados. Introdúcelos en la cazuela, sazona y deja pochar todo a fuego moderado durante 15-20 minutos.
Añade el tomate y termina el pisto
Pela los tomates, córtalos en daditos, añádelos y cocina durante 10-15 minutos más, removiendo de vez en cuando. Reserva el pisto caliente.
Prepara el solomillo
Retira con un cuchillo las telillas de los solomillos y córtalos en medallones. Aplástalos ligeramente dando un golpe con la parte plana del cuchillo. Salpimiéntalos.
Reboza y cocina la carne
Calienta un dedo de aceite en una sartén. Bate los huevos en un bol con una pizca de sal y con perejil picado al gusto. Pasa los medallones de carne por el huevo batido y fríelos en la sartén durante 1-2 minutos por cada lado. Retíralos a un plato con papel absorbente de cocina.
Emplata y sirve
Emplata a tu gusto el pisto con 3-4 piezas de carne por ración. Decora el solomillo de cerdo con pisto de calabacín con la clásica ramita de perejil y ¡a disfrutar!
Consejos y trucos
Para que el pisto quede cremoso se recomienda una cocción lenta y mucha paciencia. Cuando creas que ya está listo, déjalo a fuego suave un tiempo más para que las hortalizas terminen de soltar el agua, se concentren los sabores y se logre una textura melosa.
Pela el pimiento rojo para que la posible dureza de la piel no moleste al comer el plato. Para retirar este tipo de pieles duras, como también es la del tomate, lo mejor es utilizar un pelador con estrías.
Aunque parezca un detalle menor, cortar las verduras en dados de tamaño similar ayuda mucho a que se cocinen al mismo ritmo y la textura final sea mucho más equilibrada.
Aprovecha para preparar una buena cantidad de pisto y, repartido en tarros, congelarlo. Una manera muy práctica para tener el pisto hecho para cualquier otro día. Tan sencillo como descongelar y calentar.
A la hora de hacer un pisto con calabacín, es interesante añadir este último una vez la cebolla y el pimiento ya hayan pochado un poco, ya que el agua del calabacín puede hacer que se cuezan en lugar de caramelizarse.
El pisto de por sí es un plato ideal como comida o cena, basta con combinarlo con huevos escalfados o unos huevos revueltos para disfrutar de una comida completa y saciante. También va genial para acompañar una pasta, arroz o legumbres.
Procura que los tomates estén siempre bien maduros para hacer un pisto o utilizar en otras recetas como ensaladas.
Preguntas y respuestas
¿Puedo preparar el pisto con antelación?
¡Por supuesto! De hecho, muchas veces el pisto está incluso más rico al día siguiente al terminar de asentarse sus sabores con el reposo. Solo tendrás que calentarlo antes de servirlo.
¿Puedo cocinar el solomillo sin pasarlo por huevo?
Puedes hacerlo directamente a la plancha o en sartén. El huevo aporta un acabado diferente, pero sin éste, la receta seguirá quedando igual de rica.
¿Cómo conservar las sobras?
Una de las ventajas de esta receta es que el pisto se conserva perfectamente durante varios días y suele estar incluso más sabroso al reposar. Si te sobra carne, guárdala por separado y recaliéntala a fuego suave junto con unas cucharadas de pisto para que recupere humedad y no pierda ternura.