¿Cuál es la diferencia entre un mantecado y un polvorón?
Aprende a reconocerlos y anímate a preparar estos dulces tradicionales en casa esta Navidad
Resulta muy difícil resistirse a los dulces de Navidad. En cuanto llegan a los supermercados, es fácil acabar con una caja de polvorones, otra de mantecados y algún surtido más en el carrito.
Aunque solemos hablar de ellos como si fueran dulces completamente distintos, los mantecados y los polvorones comparten muchos ingredientes y son bastante parecidos.
La textura y los ingredientes, las diferencias clave
Aunque a simple vista pueden parecer iguales, hay varios detalles que nos ayudan a distinguirlos. Ambos suelen llevar harina, azúcar y manteca de cerdo, pero cambian algunos ingredientes y la textura final.
El mantecado suele tener forma redonda y una textura compacta y tierna. Admite muchas variedades, con sabores como canela, limón, coco o cacao, y puede llevar almendra o ajonjolí.
Si te apetece preparar este dulce navideño en casa, puedes probar estos mantecados de viena sin gluten.
No hay que confundirlos con las mantecadas, otro dulce diferentes. Si quieres descubrir cómo se hacen, aquí tienes la receta de mantecadas.
El polvorón, por su parte, suele tener forma ovalada, incorpora almendra en su receta tradicional y se espolvorea con azúcar glas. Su textura es más quebradiza y harinosa, por lo que se deshace fácilmente en la boca. De ahí su nombre.
¿Te animas a prepararlos en casa? Eva Arguiñano te muestra el paso a paso en esta receta de polvorones de Navidad. También puedes preparar unos polvorones de avellana, y, si tienes celiaquía o intolerancia al gluten, mira esta receta de polvorones sin gluten.
¿Podemos comerlos a diario?
Tanto los mantecados como los polvorones suelen aportar bastante energía. No se puede decir que uno engorde más que el otro, porque depende de la receta y la cantidad que comamos, además del conjunto de nuestra alimentación y la actividad física que realicemos habitualmente.
La clave está en disfrutarlos con moderación, sin necesidad de renunciar a ellos durante las fiestas.
Una buena idea para controlar mejor la cantidad que comemos es servirlos en una bandeja en lugar de dejar la caja abierta a mano.
Un origen común marcado por la manteca y la conservación
Ambos dulces tienen una larga tradición en Andalucía, especialmente en localidades como Estepa (Sevilla) y Antequera (Málaga). Allí, desde hace siglos, se elaboran dulces con harina y manteca de cerdo, un ingrediente habitual tras la matanza y muy útil para preparar productos que se conservaran durante bastante tiempo.
En el siglo XIX, Micaela Ruiz Téllez, conocida como La Colchona, perfeccionó la elaboración de los mantecados de Estepa para que aguantaran mejor el transporte, lo que contribuyó a popularizarlos por toda España. Con el tiempo, las recetas fueron evolucionando hasta dar lugar a la variedad de dulces navideños que conocemos hoy.