Quiche de jamón y queso
La versión de la clásica quiche francesa más fácil para triunfar en cualquier comida
Fácil de preparar, versátil y con un resultado espectacular, la quiche combina una base crujiente de masa quebrada con un relleno suave, cremoso y lleno de sabor. Perfecta para una comida informal, una cena rápida o incluso para llevar en tupper al trabajo.
Aunque la quiche tradicional tiene su origen en la cocina francesa, hoy en día existen infinidad de versiones adaptadas a todos los gustos. Entre todas ellas, la quiche de jamón y queso que preparamos en esta ocasión. Una de las más populares gracias a su combinación de ingredientes tan sencilla que gusta a mayores y pequeños.
Otra de sus grandes ventajas es que puede prepararse con antelación, estando incluso más rica después de reposar unas horas. Puedes servirla recién hecha, templada o fría, acompañada de una ensalada verde o de unas verduras asadas. Sea cual sea la ocasión, esta quiche te aseguramos que siempre es una apuesta segura.
Ingredientes
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1 lámina de masa quebrada
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4 huevos M
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200 mililitros de nata líquida para cocinar
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200 gramos de queso cheddar
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150 gramos de jamón de york
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sal
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pimienta negra molida
Raciones
6
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
40 m
Tiempo total
60 m
Alérgenos
Huevos
Gluten
Leche
Paso a paso
Prepara la base de la quiche
Comienza desenrollando la masa quebrada y colócala sobre un molde apto para horno. Presiona suavemente para que se adapte bien a la forma del molde, especialmente en los bordes y esquinas.
Recorta la masa sobrante con ayuda de un cuchillo. Después, pincha ligeramente la base con un tenedor para evitar que se hinche durante el horneado.
Hornea la masa en blanco
Para asegurar que no se deforme mientras se hornea, coloca una hoja de papel de horno sobre la masa y reparte unos garbanzos secos por toda su superficie.
Introduce el molde en el horno precalentado a 180ºC y cocina durante unos 15 minutos. Cuando esté lista, retira cuidadosamente los garbanzos y el papel de horno y deja que la base repose unos minutos.
Prepara el relleno
Mientras la masa se hornea, casca los huevos en un bol amplio. Añade la nata líquida, una pizca de pimienta negra molida y el Avecrem Pollo Gallina Blanca desmenuzado.
Bate todos los ingredientes hasta obtener una mezcla homogénea y ligeramente espumosa.
Incorpora el relleno a la base
Una vez retirada la masa del horno y apartado los garbanzos, vierte con cuidado la mezcla de huevos y nata sobre la base horneada. Procura repartirla de manera uniforme para que la cocción sea homogénea y el resultado final tenga una textura equilibrada.
Corta el jamón de York en tiras o pequeños dados y distribúyelo sobre la mezcla líquida. A continuación, añade el queso rallado o troceado por toda la superficie de la quiche.
Hornea hasta que esté dorada
Introduce nuevamente la quiche en el horno, esta vez a 190ºC. Hornea durante unos 25 minutos o hasta que la superficie esté dorada y el relleno haya cuajado por completo.
Si al mover ligeramente el molde el centro sigue demasiado líquido, alarga la cocción unos minutos más. Cada horno puede variar ligeramente los tiempos.
Deja reposar y sirve
Cuando la quiche esté lista, sácala del horno y déjala reposar mínimo entre 10 y 15 minutos antes de cortarla para que el relleno termine de asentarse. Sirve la quiche de jamón y queso templada o a temperatura ambiente ¡y a disfrutar!
Consejos y trucos
Es importante hornear previamente la masa antes de añadir el relleno. Puede parecer un paso prescindible, pero es fundamental para evitar que la base quede húmeda o poco hecha.
Aunque la receta funciona de maravilla con tipos de queso estilo Gouda o Cheddar, también puedes utilizar Emmental, Gruyère o una mezcla de varios quesos. Cada variedad aportará matices distintos y hará que la receta tenga personalidad propia sin modificar realmente la elaboración.
Si quieres enriquecer la receta, siempre tienes la opción de incorporar ingredientes extra como cebolla caramelizada, champiñones salteados, puerro o espinacas. Lo importante es cocinarlos previamente para que no añadan un exceso de agua durante el horneado que podría afectar a la textura final de la receta.
La tentación de servirla recién salida del horno es grande, lo sabemos, pero te aseguramos que unos minutos de reposo le sientan de maravilla. El relleno gana consistencia y los sabores terminan de asentarse, consiguiendo una textura mucho más agradable si cabe.
La quiche de jamón y queso es una de esas recetas que incluso mejora después de unas horas en la nevera o de un día para otro. Puedes prepararla con antelación y conservarla bien tapada durante dos o tres días. Para servirla, basta con darle un golpe de horno o disfrutarla fría.
Preguntas y respuestas
¿Cómo saber si la quiche está bien hecha?
La superficie debe estar ligeramente dorada y el centro debe verse cuajado. Si al mover el molde el relleno se mueve como un líquido, significa que necesita unos minutos más de horno. Una vez reposada, terminará de conseguir la textura perfecta.
¿Se puede congelar la quiche de jamón y queso?
La quiche se puede congelar una vez horneada y completamente fría. Nuestra recomendación es que la cortes previamente en porciones y congelarla siempre en recipientes herméticos. Para disfrutarla después, no tendrás más que descongélala en la nevera y calentarla unos minutos en el horno.
¿Con qué acompañar una quiche de jamón y queso?
Una ensalada verde sencilla es probablemente el acompañamiento más clásico de la quiche francesa. También combina muy bien con tomates aliñados, verduras asadas o una crema ligera de verduras si buscas una comida más completa.