Prepara una exquisita salsa sorrentina para tus pastas
El clásico del sur de Italia, con el toque de Joseba Arguiñano
En el sur de Italia, en la costa de Campania, hay una ciudad llamada Sorrento. Allí, el aroma a tomate, cebolla, albahaca y queso fundido se cuela por las calles. Es el aroma de la salsa sorrentina, ideal para acompañar pastas.
Ya sea con ñoquis, con pasta de cualquier tipo o incluso con un huevo frito, es una receta perfecta para cualquier comida. Hay recetas que se hacen para presumir y otras para abrazar, y esta es de las segundas.
Aunque la salsa clásica no lleva panceta, esta versión de Joseba Arguiñano la incorpora para darle un toque más sabroso. En cuatro pasos y unos 20 minutos tendrás lista una de las salsas más representativas de la cocina del sur de Italia. ¡Empezamos!
Ingredientes
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2 cebolletas
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4 dientes de ajos
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600 gramos de tomate pelado
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100 gramos de panceta
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250 gramos de queso mozzarella fresco
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60 gramos de queso parmesano rallado
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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20 hojas de albahaca fresca
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
25 m
Alérgenos
Leche
Paso a paso
Sofríe la cebolleta, el ajo y la panceta
Calienta 3-4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia. Corta las cebolletas en daditos y dóralas durante unos minutos.
Añade los ajos picados y la panceta en dados. Cocina todo a fuego medio, sin prisas, durante 7-8 minutos, hasta que la panceta suelte su grasa y se dore ligeramente.
Cocina el tomate hasta que la salsa reduzca
Agrega los tomates pelados y troceados, sazona y cocina durante 10 minutos más para que la salsa reduzca y gane intensidad.
Mezcla la pasta o los ñoquis con la salsa y una bola de mozzarella
Introduce la pasta o los ñoquis dentro de la salsa y remueve con suavidad para que se impregnen bien.
Trocea una de las bolas de mozzarella y repártela por encima para que empiece a fundirse.
Monta, gratina y sirve
Pasa la pasta con la salsa a una fuente apta para horno y coloca por encima la segunda mozzarella cortada en rodajas.
Añade el parmesano rallado y las hojas de albahaca picadas.
Gratina al horno hasta que el queso esté fundido y ligeramente dorado.
Sirve. ¡Y a disfrutar!
Consejos y trucos
La salsa es apta para personas celíacas o intolerantes al gluten. Eso sí, deben acompañarla con pasta o ñoquis sin gluten y revisar las etiquetas de los ingredientes envasados, como el tomate o el queso rallado.
La salsa sorrentina admite muchos usos: acompaña un huevo frito, salchichas o carnes, o rellena una calabaza o un calabacín al horno.
Si quieres una salsa más ligera, puedes dorar la panceta y retirar parte de la grasa antes de añadir el tomate.
Para una versión vegetariana de la salsa sorrentina, omite la panceta.
Escurre bien la mozzarella para que el gratinado no quede aguado.
Añade la albahaca justo antes de gratinar o incluso al servir, para que no pierda aroma.
Puedes preparar la salsa el día anterior y guardarla en la nevera.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de tomate es el más apropiado para esta receta?
El tomate San Marzano, que se cultiva en la región de Nápoles, es el tipo de tomate original de esta receta. Se trata de un tomate alargado muy jugoso y de intenso sabor. Puedes sustituirlo por tomate pera o cualquier tomate maduro de calidad.
¿Se puede congelar la salsa?
Sí, pero sin la mozzarella ni el parmesano.