Salmorejo de cerezas, receta fácil de Karlos Arguiñano
Una versión afrutada y colorida que reinventa uno de los grandes clásicos del verano
Cuando llega el buen tiempo, las cremas frías vuelven a ocupar un lugar destacado en la mesa. Karlos Arguiñano propone una versión diferente del clásico salmorejo cordobés, incorporando cerezas y un poco de remolacha, dos ingredientes que aportan color y un matiz distinto a la receta tradicional, sin que llegue a resultar dulce.
El salmorejo es una de las preparaciones más populares de la cocina andaluza durante los meses de calor. Las cerezas se suman a la receta para dar lugar a una propuesta fresca, ligera y perfecta para aprovechar una de las frutas más características de la temporada.
Ingredientes
-
1/2 kilo de tomate pera
-
1 remolacha cocida
-
20 cerezas
-
100 gramos de miga de pan
-
1 diente de ajo
-
4 huevos de codorniz
-
30 gramos de pistacho pelados y tostados
-
vinagre
-
aceite de oliva virgen extra
-
sal
-
perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
5 m
Tiempo total
15 m
Alérgenos
Gluten
Huevos
Frutos de cáscara
Paso a paso
Cuece los huevos de codorniz
Pon a cocer los huevos de codorniz en una cazuela con agua.
Deja que hiervan durante 5 minutos. Pela y resérvalos.
Tritura los ingredientes
Retira los rabitos de los tomates, trocéalos y ponlos en el vaso de la batidora. Tritura. Pela y pica el ajo y añádelo.
Deshuesa 12 cerezas y agrégalas. Incorpora la remolacha y la miga de pan, troceadas.
Añade una pizca de sal, un buen chorro de aceite y un chorrito de vinagre.
Tritura hasta conseguir una crema fina. Deja que se enfríe en el frigorífico.
Sirve el salmorejo de cerezas
Sirve el salmorejo en platos hondos y coloca en cada plato 1 huevo de codorniz abierto por la mitad, 2 cerezas deshuesadas abiertas y unos pistachos.
Moja el plato con un hilo de aceite y decora con perejil.
Consejos y trucos
Para conseguir una buena textura, utiliza un pan rústico con abundante miga, preferiblemente del día anterior. Los panes industriales o de molde no ofrecen el mismo resultado.
Escoge tomates pera o rama bien maduros y de temporada. Son los que mejor equilibran el dulzor, la acidez y el color de la crema.
A este salmorejo se le añade remolacha cocida, aunque también puedes utilizar remolacha cruda.
Retira bien los huesos de las cerezas y revisa que no quede ningún fragmento antes de triturarlas.
Si buscas una textura especialmente fina, pasa el salmorejo por un colador después de triturarlo.
Deja reposar la crema varias horas en la nevera antes de servir. El frío ayuda a que los sabores se integren y la textura gane cuerpo.
Preguntas y respuestas
¿El salmorejo de cerezas sabe dulce?
Aunque pueda parecerlo por la presencia de la fruta, el salmorejo de cerezas no es un postre ni una crema dulce. Las cerezas aportan matices afrutados, algo más de frescura y un color más intenso, pero el tomate sigue siendo el ingrediente principal de la receta.
El resultado mantiene el carácter del salmorejo tradicional, con una textura cremosa y un equilibrio entre dulzor y acidez. De hecho, ingredientes como el jamón ibérico, el huevo cocido o los pistachos hacen que la receta siga moviéndose dentro del terreno de los platos salados.
¿Con qué se puede acompañar el salmorejo de cerezas?
Las cerezas frescas, los pistachos y el huevo cocido son algunos de los acompañamientos más habituales. También combina muy bien con jamón ibérico, queso de cabra, queso fresco o unos picatostes caseros.