Plantación y trasplantes

Cultivar arándanos

Cultivar arándanos

Autor:

Podemos cultivar arándanos en nuestra casa para disfrutar de sus ricos frutos y disfrutar de una preciosa composición invernal. A continuación te damos todas las claves. 

Conocidos alimentos estrella debido a su elevado contenido vitamínico, los arándanos producen arbustos compactos que prosperan felices en macetas de patio, lo que les hace perfecto para un huerto urbano. Además de por sus frutos azules, cultivar arándanos es interesante por su atractivo follaje y flores y por su vivaz colorido otoñal. 

Los arándanos son la fruta perfecta para jardines pequeños o patios. En primavera las plantas producen una floración diminuta de color blanco, seguida de las estivales bayas azules y, algunas variedades, de un follaje morado intenso en otoño. 

Para cultivar arándanos riégalos con agua de lluvia, y en épocas de sequía, y como último recurso, puedes utilizar agua del grifo. Durante el crecimiento aplica cada quince días una dosis de fertilizante equilibrado para plantas acidófilas y coloca las macetas al sol o sombra parcial. 

Selecciona una planta que sea naturalmente compacta y quepa en una maceta. Algunas no son autofértiles y tendrás que comprar dos plantas. En un macetón, puedes combinarlos con arándanos rojos, a los que le gusta el mismo suelo ácido y harán que disponga de frutos hasta bien entrado el otoño. 

Conservar los arándanos cultivados

Cuando estén maduras, recolecta las bayas tirando suavemente de ellas por el tallo. Es preferible tomarlas crudas o cocidas en los postres. No obstante, los arándanos se conservan durante semanas en la nevera. Ponlas bien esparcidas en una bandeja, no las amontones o el peso puede aplastarlas y hacer que se pudran. Si la cosecha ha sido tan abundante que no sabes que hacer con ellas puedes congelar los arándanos o hacer mermelada.

¡No hay excusas para no cultivar arándanos!