Los únicos utensilios de cocina que necesitas si vas a empezar a cocinar
No necesitas gastar mucho dinero ni comprar cientos de aparatos: con estos 10 podrás cocinar casi de todo
Cuchillos, tablas de cortar, batidoras, pinzas, mandolinas, espátulas, báscula de cocina, robots de cocina, arroceras, coladores, ralladores, sartenes, cazuelas, ollas exprés, varillas, jarras medidoras, mangas pasteleras… Cada vez existen más aparatos que prometen hacernos más sencillas las tareas en la cocina, pero ¿realmente merecen la pena? Si estás empezando en el mundo de la cocina y no sabes qué necesitas, en este artículo te traigo los únicos 10 utensilios imprescindibles para poder cocinar la gran mayoría de recetas.
Cuchillos, los justos
Cuchillo cebollero
La importancia de tener un buen cuchillo va más allá de poder hacer cortes más rápidos o finos. Un cuchillo inadecuado, por no estar lo suficientemente afilado, ser más pequeño o grande de lo necesario o tener el filo dañado, puede aumentar las probabilidades de que te cortes.
No necesitas muchos cuchillos ni uno para cada tipo de corte diferente. Con un único cuchillo será suficiente, sobre todo a nivel principiante: el cuchillo cebollero o de chef.
Puntilla
Sin embargo, si quieres hacerte con algún otro, te recomiendo que ese sea una puntilla. Este cuchillo pequeñito con una punta muy afilada es perfecto para pelar verduras o frutas y cortar pequeños defectos.
Tabla de cortar, mejor la de madera
Por supuesto, para empezar a cocinar necesitarás una buena tabla de cortar que te proporcione una superficie plana, estable y segura para cortar alimentos.
En cuanto al material, hoy en día podemos encontrarlas de diferentes composiciones, como el metal, el plástico o la clásica madera. Para poder elegir la mejor, es importante conocer las ventajas y desventajas de cada una de ellas:
- Metal. Las tablas de cocina de este material son muy higiénicas, soportan temperaturas muy altas, son fáciles de limpiar y no absorben olores. Sin embargo, desgastan el filo de los cuchillos rápidamente al impactar contra la superficie y, además, son muy resbaladizas, lo que aumenta el riesgo de sufrir un corte.
- Plástico. Existen dos tipos. Por un lado, las de polipropileno, las más comunes en los hogares; y, por otro lado, las de polietileno de alta densidad (PEAD), más utilizadas en cocinas profesionales. Las segundas son más recomendables porque apenas liberan microplásticos al cortar y son más resistentes. Además, se pueden lavar en el lavavajillas.
- Madera. Aunque es un material muy poroso y es más fácil que se acumulen bacterias, con un buen mantenimiento y limpieza, las tablas de madera son las más duraderas y las que mejor tratan los cuchillos. Se deben evitar meter en el lavavajillas y es preferible escoger siempre las maderas más duras como el arce, el nogal o el cerezo.
Chaira, para mantener tus cuchillos en orden
La chaira es una varilla alargada de acero, cerámica o diamante, que sirve para alinear, enderezar y mantener el filo de los cuchillos. No es un afilador como tal, sino que es una herramienta para prevenir que las hojas se mellen con facilidad y que ayuda a corregir las pequeñas desviaciones del filo.
Se recomienda utilizarla de manera frecuente, cada vez que se utiliza el cuchillo, para alargar la vida del filo lo máximo posible.
Sartén de acero inoxidable, la más versátil
A diferencia de las antiadherentes, estas retienen mucho más calor, lo que las convierte en la opción perfecta para marcar alimentos, como trozos de carne o pescado. Además, se calientan más rápido y se pueden meter al horno para terminar de preparar tus platos. También son mucho más resistentes y su vida útil es mayor que la de las antiadherentes. Y, sí, también puedes hacer huevos a la plancha con este tipo de sartenes, pero si lo prefieres, siempre puedes hacerte con una antiadherente y no preocuparte por que se te peguen los alimentos.
Es importante que la sartén de acero que compres tenga una capa de aluminio por dentro. Este metal va a hacer que el calor se distribuya de una manera mucho más uniforme que si solamente estuviera hecha de acero.
Estas sartenes necesitan precalentarse para poder utilizarse correctamente. Para saber si ya ha alcanzado la temperatura ideal, vierte un par de gotas de agua fría sobre la superficie; si el agua se evapora inmediatamente, todavía no ha alcanzado el punto. Si, en cambio, las gotas de agua bailan o flotan por la superficie de la sartén, estará lista para utilizarse.
Cazuela y cazo de acero inoxidable, imprescindibles
Una cazuela y un cazo más pequeño son imprescindibles para cocinar casi cualquier receta. Es recomendable hacerse con dos de distintos tamaños que te puedan servir para diferentes usos. El pequeño, por ejemplo, lo puedes utilizar para cocer huevos o preparar una salsa, mientras que la cazuela te será más útil para hacer guisos, preparar caldos caseros, cocer pasta o legumbres.
Boles de metal: los usarás más de lo que crees
Tener boles metálicos de diferentes tamaños te será de mucha utilidad para cocinar. Los puedes usar para mezclar ingredientes, para servir preparaciones en la mesa o hasta incluso para cocinar al baño maría con ellos.
Lo más práctico es comprar un pack en el que vengan 3 o 4 tamaños que, además, se puedan apilar y apenas ocupen espacio en tu cocina.
Báscula de cocina, para seguir todas las recetas
Si estás empezando a cocinar, lo más probable es que lo hagas siguiendo recetas concretas. Para poder medir la cantidad indicada de cada ingrediente, es imprescindible contar con una báscula de cocina. Sobre todo, si se trata de repostería, donde un pequeño cambio en los gramos de un ingrediente puede alterar por completo el resultado final.
Batidora con accesorios, un complemento realmente útil
Una batidora eléctrica sencilla, con sus complementos (vaso batidor, varillas y picadora) es un pequeño electrodoméstico no muy caro que te servirá para una gran variedad de recetas. Puedes batir cremas frías y calientes, licuar frutas para hacer un batido de fresa, picar carnes para hacer unos nuggets o una hamburguesa casera, o triturar frutos secos y legumbres, para preparar un falafel. También puedes hacer salsas como una mayonesa casera, o untables como el hummus o el guacamole cremoso. Sin duda, es una pequeña inversión que merece la pena.
Pinzas, un utensilio realmente práctico
Unas pinzas de cocina, ya sean metálicas o de silicona, son un utensilio realmente útil a la hora de cocinar. Te servirán para dar la vuelta a un trozo de carne, pescado o unas verduras en la sartén y asegurarte de que se cocinen de manera uniforme por ambos lados.
Con las pinzas también podrás servir. Con ellas la tarea de repartir equitativamente porciones de pasta de una cazuela a los diferentes platos será más sencilla que inclinar la cazuela sobre ellos y que caigan de golpe. Además, puedes utilizar unas pinzas finas para emplatar con más delicadeza tus recetas, aunque eso ya sea algo más avanzado.
Espátula, para remover y rebañar sartenes y cazuelas
¿Por qué comprar varias cucharas de silicona, de madera, pinceles, y demás utensilios, si puedes tener un todo en uno? Una espátula de silicona será tu aliada para cocinar casi cualquier plato. La puedes utilizar para remover los ingredientes dentro de la cazuela, para rebañar bien la sartén al servir o incluso para repartir una cobertura o frosting sobre una tarta para que quede bien liso.
Como ves, no necesitas tener un sinfín de utensilios para poder preparar la gran mayoría de las recetas. Lo que sí necesitarás son ganas y no tener miedo a experimentar en la cocina.