Bacalao en salsa de pimiento con patatas fritas, receta fácil de Karlos Arguiñano
Una receta fácil y sabrosa de bacalao con pimientos y patatas fritas crujientes
El sabor suave y ligeramente salado del pescado se complementa a la perfección con la dulzura de la hortaliza en esta receta de bacalao en salsa de pimiento con patatas fritas de Karlos Arguiñano. Una receta que triunfa en Semana Santa, pero que podemos disfrutar durante todo el año.
El bacalao con pimientos, de hecho, es una de las parejas más icónicas de la cocina española e ibérica. Existen muchos platos emblemáticos de esta unión como el bacalao a la vizcaína o los pimientos rellenos de bacalao. En Portugal una de sus preparaciones más populares con estos mismos ingredientes (aunque en una versión algo distinta) es el bacalao a la portuguesa con cebolla y pimentón.
En la receta de hoy en concreto, los pimientos se preparan en una cremosa y envolvente salsa que, a falta de acompañar de maravilla el pescado blanco, también combina genial con las patatas fritas que agrega el cocinero a la receta. Fácil, completo y sabroso, este plato de pescado ¡lo tiene todo!
Ingredientes
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4 lomos de bacalao
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6 pimientos choriceros
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2 pimientos rojos morrones
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4-5 diente de ajo
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1 cebolla
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2 patatas
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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perejil
Raciones
4
Coste
Medio
Dificultad
Fácil
Preparación
25 m
Cocinado
1 h 10 m
Tiempo total
1 h 35 m
Alérgenos
Pescado
Paso a paso
Asa los pimientos morrones
Coloca los pimientos en un recipiente apto para el horno, riégalos con un poco de aceite, sazónalos y hornéalos (con el horno precalentado) a 180ºC durante 45 minutos. Retíralos, deja que se templen, pela y resérvalos (reserva también el jugo).
Prepara los pimientos choriceros
Retira los tallos y las semillas de los pimientos choriceros. Déjalos a remojo en agua caliente durante un par de horas. Retíralos del agua y con ayuda de un cuchillo saca la pulpa. Resérvala.
Prepara la salsa de pimientos
Calienta 3 cucharadas de aceite en una cazuela amplia. Pela los dientes de ajo y la cebolla, pícalos y añade todo a la cazuela. Sazona y cocina las hortalizas a fuego medio durante 5 minutos. Agrega la pulpa de los choriceros y los morrones troceados con el jugo que han soltado. Mezcla bien, agrega unos 200 ml de agua y cocina a fuego suave durante 20 minutos.
Pasa los ingredientes al vaso americano y tritúralos hasta que consigas una salsa homogénea.
Fríe las patatas
Calienta abundante aceite en una sartén (unos 400 ml). Pela las patatas, cáscalas, introdúcelas en la sartén y fríelas hasta que se hagan por dentro y queden crujientes por fuera, unos 20 minutos.
Retíralas y escúrrelas sobre un plato cubierto con papel absorbente de cocina. Sazona y espolvoréalas con perejil picado.
Cocina el bacalao y cúbrelo con la salsa
Calienta 3 cucharadas de aceite en una tartera (cazuela amplia y baja). Corta cada lomo de bacalao por la mitad, introdúcelos en la tartera y fríelos durante 2-3 minutos por cada lado. Cúbrelos con la salsa y cocínalos durante 6-7 minutos.
Sirve el bacalao en salsa
Sirve el bacalao con la salsa de pimientos, acompaña con las patatas y decora los platos con unas hojas de perejil. Decora con perejil una hoja de perejil.
Consejos y trucos
Sazona las patatas nada más sacarlas del aceite y escúrrelas sobre papel absorbente solo durante unos segundos para que no se ablanden con su propio vapor.
Para unas patatas más crujientes y perfectas, puedes hacer una doble fritura. La primera a temperatura media para cocinarlas por dentro y luego un golpe final más fuerte para dorarlas por fuera.
Si utilizas bacalao en salazón, asegúrate de desalarlo bien con suficiente antelación. Lo ideal es desalar el bacalao troceado durante 48 horas en agua fría (en la nevera), cambiando el agua 3 veces o cada 8 horas aproximadamente. Ten presente que un mal desalado puede arruinar el sabor final del plato.
Cuando ases los pimientos morrones, déjalos reposar tapados unos minutos al sacarlos del horno. Esto hará que suden y sea mucho más fácil pelarlos sin perder carne. Además, ese reposo ayuda a intensificar todavía más su sabor. Y recuerda no tirar ni una gota del jugo que sueltan para aprovecharlo en la salsa y potenciar así su resultado.
Si te gustaría que salsa quedase más fina, pásala por un colador después de triturarla. No obstante, para un toque más rústico, es tan sencillo como dejarla tal cual para notar los pequeños trozos de pimiento.