Crema de sopa de ajo con queso y frutos secos, receta de Joseba Arguiñano
Una versión cremosa y sorprendente de la tradicional sopa castellana
La crema de sopa de ajo con queso y frutos secos es una reinterpretación moderna de uno de los platos más humildes y representativos de la cocina española. Partiendo de la tradicional sopa castellana, esta versión de Joseba Arguiñano destaca con una textura más suave y cremosa gracias a la patata.
La sopa de ajo nació en el entorno rural castellano, donde pastores y agricultores necesitaban comidas sencillas, económicas y capaces de aportar energía durante las largas jornadas de trabajo. Con apenas unos pocos ingredientes básicos (ajo, pan, aceite y agua o caldo) se conseguía un plato caliente y reconfortante que ha sobrevivido generación tras generación hasta convertirse en un auténtico clásico de nuestra gastronomía.
En esta receta, la esencia de la sopa tradicional permanece intacta, pero con ese toque diferente que tanto gusta de la cocina de Joseba Arguiñano.
Ingredientes
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12 dientes de ajo
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1 patata
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1 pan sopako pequeño
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2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero
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4 cucharadas de salsa de tomate
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40 gramos de frutos secos tostados y picados
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150 gramos de queso cottage
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1,5 litro de caldo de pollo
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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1 cayena
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
35 m
Tiempo total
50 m
Alérgenos
Gluten
Frutos de cáscara
Cacahuetes
Leche
Paso a paso
Sofríe los ajos
Calienta 6-8 cucharadas de aceite en una cazuela amplia. Pela y trocea los ajos y sofríelos junto con la cayena. Cuando se doren, retira la guindilla.
Incorpora la patata y el pan
Pela y corta la patata en gajos grandes (para luego poder retirarlos). Agrégalos a la cazuela. Incorpora también el pan troceado, la pulpa de choricero y la salsa de tomate. Mezcla bien, sazona y vierte el caldo de pollo. Cocina durante 30 minutos aproximadamente.
Tritura la patata
Retira a un vaso batidor la patata cocida con un poco del caldo. Tritura y vuelve a añadirla a la sopa para dejar hervir un par de minutos más. De esta manera conseguirás una textura cremosa. Rectifica de sal.
Emplata y sirve la crema
Reparte la crema en 4 platos hondos. Pon una cucharada de queso en el centro de cada plato y un puñadito de frutos secos encima. Espolvorea con perejil picado y decora con una hoja de perejil.
Consejos y trucos
Dora los ajos a fuego moderado sin que se quemen para evitar que amarguen.
La sopa de ajo nació precisamente como una receta de aprovechamiento. Si no tienes sopako, siempre puedes tostar pan duro. Además de aportar cuerpo a la crema, el pan tostado también le da color y un extra de sabor.
No hagas los gajos de patata demasiado pequeños, ya que una vez cocida, tendrás que buscar la patata y sacarla de la cazuela entre el resto de los ingredientes para poder triturarla.
La pulpa de pimiento choricero fácilmente se puede sustituir por pulpa de ñora o el clásico pimentón que suele llevar la sopa de ajo.
Como ocurre con muchos platos de cuchara, los sabores terminan de asentarse tras un breve reposo que permite que todos los ingredientes se integren mejor y que la crema gane intensidad sin perder temperatura.
Preguntas y respuestas
¿La crema queda muy fuerte de ajo?
No. Aunque lleva una cantidad considerable de ajo, la cocción larga hace que se suavice notablemente su intensidad. El resultado es aromático y sabroso, pero mucho más delicado de lo que podría parecer al leer la lista de ingredientes.
¿Puedo sustituir el queso cottage?
Por supuesto. También queda muy bien con queso fresco batido, ricotta o incluso un poco de queso de cabra suave.
¿Se puede preparar con antelación?
¡Por supuesto! De hecho, esta crema suele ganar sabor después de unas horas de reposo. Puedes prepararla con antelación, conservarla en la nevera y calentarla suavemente antes de servir.