Helado de frambuesa, receta de Karlos Arguiñano
Cremoso, sin heladera y con 3-4 horas de congelador
Los postres fríos son uno de los grandes protagonistas del verano, y este helado de frambuesa es una de las recetas más sencillas para hacer en casa. Karlos Arguiñano combina frambuesas, nata, leche condensada y azúcar para conseguir un helado cremoso con un intenso sabor a frutos rojos.
La fruta se cocina previamente para elaborar un puré que después se integra con la nata montada. A partir de ahí, solo queda dejar que el congelador haga su trabajo antes de servirlo bien frío.
Ingredientes
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400 gramos de frambuesas
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370 gramos de leche condensada
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250 mililitros de nata para montar
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50 gramos de azúcar
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12 o 16 frambuesas (para decorar)
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hojas de menta
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
5 m
Tiempo total
20 m
Alérgenos
Leche
Paso a paso
Haz un puré de frambuesa y déjalo enfriar
Pon en una sartén pequeña las frambuesas (reserva un puñado en entero, unas 12) con el azúcar y cocínalas a fuego medio durante 5 minutos aproximadamente, hasta que quede como una mermelada o un puré.
Pásalo a un bol, remueve con una varilla para que quede fino y deja que se enfríe.
Prepara la mezcla del helado y déjala congelar
Monta la nata (que esté bien fría) con la batidora de varillas y, cuando esté a punto, añade la leche condensada y mezcla bien con suaves movimientos envolventes.
Incorpora el puré de frambuesas y las frambuesas reservadas en entero. Mezcla todo y pásalo a un molde alargado (de 24 cm aprox).
Cúbrelo con film transparente, introdúcelo en el congelador durante 3-4 horas.
Sirve el helado de frambuesa
Una hora antes de comerlo, pásalo del congelador al frigorífico. Desmolda y sirve 2 porciones por persona.
Decora con 3-4 frambuesas y una hoja de menta.
Consejos y trucos
Si no te gusta la textura de las semillas de las frambuesas, después de cocinarlas, pásalas por un colador fino o un chino para que te quede un puré bien fino.
Utiliza frambuesas bien maduras. Cuanto más dulces y aromáticas estén, mejor sabor tendrá el helado y menos azúcar necesitará la fruta.
La nata debe tener, como mínimo, un 35 % de materia grasa para que monte correctamente y el helado adquiera una textura más cremosa.
Si utilizas frambuesas congeladas, descongélalas previamente y escúrrelas bien para eliminar el exceso de líquido antes de incorporarlas a la receta.
La leche condensada no solo aporta dulzor. También ayuda a que el helado quede más cremoso y retrasa la formación de cristales de hielo, por lo que no es necesario utilizar heladera.
Además de frambuesas, esta receta puede prepararse con otros frutos rojos como fresas, moras o arándanos, o incluso con una mezcla de varias frutas.
Para servirlo con mayor facilidad, deja el helado unos minutos a temperatura ambiente o pásalo al frigorífico antes de hacer las bolas. Ganará cremosidad sin llegar a derretirse.
Conserva el helado en un recipiente hermético dentro del congelador para evitar que absorba olores y mantener mejor su textura. Si permanece varios días congelado, déjalo templar unos minutos antes de servirlo.
Preguntas y respuestas
¿Con qué se puede acompañar el helado de frambuesa?
Acompaña el helado unas hojas de menta, almendra tostada o una salsa de fresas o barquillos caseros.