Sopa de maíz con solomillo de pato salteado, receta de Joseba Arguiñano
Una sopa cremosa de toque dulce con un salteado de pato jugoso y original
La sopa de maíz cambia drásticamente según la región donde se prepare. Así como cambian los granos de maíz de su base, los ingredientes que suelen acompañarla suelen ser de lo más variados también. En esta versión descubrimos una combinación de los más original propia de la cocina de Joseba Arguiñano.
Se trata de una sopa cremosa en la que se aprovecha el dulzor natural del maíz para jugar con contrastes salados. En esta receta en concreto, se acompaña la sopa de maíz con solomillo de pato, una de las piezas más selectas y tiernas de esta ave con un sabor intenso y profundo.
Es una receta perfecta para salir de lo cotidiano sin necesidad de técnicas complicadas ni pasar largas horas en la cocina. Uno de esos platos que merece la pena probar.
Ingredientes
Para la sopa de maíz:
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400 gramos de maíz en grano
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1 cebolleta
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2 dientes de ajo
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1 cucharada de pimentón ahumado
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1/2 litro de caldo de pollo
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aceite de oliva virgen extra
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sal
Para el salteado:
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6-8 solomillo de pato (según tamaño)
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6 champiñones
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1 cebolleta
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25 mililitros de vino de Jerez
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20 gramos de uvas pasas
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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pimienta
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perejil (para decorar)
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
25 m
Tiempo total
45 m
Paso a paso
Prepara la base de la sopa de maíz
Para la sopa de maíz, calienta 2-3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela amplia. Trocea la cebolleta y los ajos, añádelos a la cazuela y cocina a fuego medio durante 6-8 minutos aproximadamente, hasta que la cebolleta esté blanda y transparente.
Incorpora el pimentón ahumado y remueve unos segundos, para que no se queme. Añade el maíz escurrido y el caldo de pollo. Sazona, tapa y cocina a fuego medio durante 8 minutos.
Tritura la sopa para que quede cremosa
Tritura con la batidora hasta obtener una textura fina y cremosa. Cuela (si quieres) y reserva la sopa caliente.
Cocina los ingredientes para el salteado
Para el salteado, calienta 2-3 cucharadas de aceite en una sartén. Pica la cebolleta en brunoise (daditos pequeños), añádela a la sartén y deja que se poche durante 6-8 minutos. Añade los champiñones cortados en daditos y deja que se cocinen durante 10 minutos aproximadamente. Agrega las uvas pasas y el vino de jerez y deja que reduzca durante 1-2 minutos aproximadamente.
Saltea los solomillos de pato
Trocea los solomillos de pato, salpimiéntalos y saltéalos a fuego medio fuerte en la misma sartén (apartando los champiñones a un lado) durante 1 minuto por cada lado aproximadamente. Espolvorea con perejil picado.
Sirve la sopa de maíz con el pato salteado
Sirve la sopa de maíz en un plato hondo y coloca encima el salteado de pato y champiñones. Espolvorea con perejil picado y moja con un chorrito de aceite de oliva. Decora con perejil.
Consejos y trucos
Tritura bien la sopa para obtener una crema fina. Si prefieres una textura más líquida, pásala por un colador para eliminar los restos de pieles.
Puedes ajustar fácilmente la textura de la crema a tu gusto. Si la prefieres más ligera, añade un poco más de caldo al triturarla. Si, por el contrario, la prefieres como un tipo de crema espesa, déjala reducir un poco más antes de triturarla.
Puedes utilizar caldo de pollo o caldo de verdura por igual, dependiendo también del ingrediente con el que vayas a acompañarlo. En esta ocasión, como se trata de pato, se opta por el caldo de pollo.
El pimentón es importante según se agrega al fuego, darle un par de vueltas, cocinarlo muy poco y antes de que se queme, agregar el resto de los ingredientes (el maíz en este caso). Al quemarse el pimentón adopta un sabor amargo que puede estropear el resultado final de la receta.
El maíz aporta un dulzor natural que conviene no cocer en exceso ni añadir ingredientes que lo potencien demasiado. Si notas la sopa muy dulce, puedes equilibrarla con una pizca extra de sal o incluso añadiendo unas gotas de vinagre suave al final.
Dado a su pequeño tamaño y falta de grasa protectora del solomillo de pato, requiere una cocción muy rápida para que no se seque. Se debe marcar rápido a fuego fuerte para sellar los jugos y mantener el interior tierno.
Puedes preparar esta receta con pato, pero también con pollo, carne o hacer una sopa de maíz con panceta.
Si quieres darle un plus al plato, puedes añadir un topping crujiente como frutos secos tostados o incluso unos picatostes. Ese contraste con la crema suave es un acierto siempre.