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Cómo limpiar cuando apenas se está en el hogar

Cómo limpiar cuando apenas se está en el hogar

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Limpiar cuando apenas se está en el hogar es posible, solo necesitas poner en práctica las claves que nos da Azucena Caballero. 

Te levantas corriendo y necesitas ducharte, preparar almuerzos para el recreo, fiambreras para la oficina, llevar a los niños al colegio y llegar rápidamente a tu puesto de trabajo sin que se note que llegas con la lengua fuera. Luego, cuando sales tienes que ir directamente a por los niños, llevarlos a esa extraescolar que les encanta y que no deseas que se pierdan. Mientras ellos están allí compras cuatro cosas en el supermercado de al lado, y cuando llegas a casa tienes que ayudar con deberes, preparar duchas, cenas y apenas tienes tiempo para la casa o para ti. 

Te entiendo, he estado en esa situación, y mi casa daba pánico, era el reino del caos. Yo también he gritado ¡Socorro! ¡No tengo tiempo! y me he visto abrumada por las tareas del hogar. Así que deseo ayudarte y ofrecerte algunos consejos prácticos que he ido aprendiendo e implementando con éxito a lo largo de los años.

6 pautas para limpiar la casa cuando apenas se está en el hogar

1. Haz la cama en cuanto salgas de ella, sin pensar. Te levantas, y estiras la sábana y el nórdico, y tu habitación automáticamente parece otra, y no te lleva más de un minuto. Cronometra si no me crees.

2. Acostúmbrate a aprovechar los momentos en que utilizas el baño o la cocina para hacer algo allí. Por ejemplo, cada mañana, cuando te duches, aprovecha para repasar el baño con una bayeta y un líquido limpiador. También puedes optar por toallitas limpiadoras, se hace en dos o tres minutos y te vas de allí con el baño a punto y limpio, y una sonrisa en tu rostro. 

De igual forma, cada vez que vas a la cocina, ya sea a preparar desayunos o comidas, poner el lavavajillas, etc, aprovecha cada vez para limpiar una puerta de armario, recolocar varios botes de especias, repasar la puerta de la nevera o vaciar el alto del congelador. Lo haces poco a poco, pero de forma constante y así la cocina y el baño se van manteniendo casi sin que te des cuenta, sin tener que pegarte ninguna maratón.

3. Aplica la regla de los 2 minutos. Aunque parezca mentira, hay muchas cosas que podemos hacer en solo dos minutos y que hacen que nuestra casa se mantenga mucho mejor. Haz una lista de todas esas cosas para que cuando parezca que tengas un par de minutos sueltos puedas hacer una de esas tareas. 

Por ejemplo, repasar con spray limpiador y un trapo o bayeta la puerta de un armario, quitar el polvo de dos figuras de una estantería, pasar una toallita limpiadora por el baño o por la encimera de la cocina, cambiar la bolsa de la basura, cambiar las toallas sucias por limpias, doblar dos camisetas y guardarlas en su cajón, recoger algunos juguetes en una cesta, vaciar de papeles, folletos..., una mesita, limpiar el teléfono, repasar un interruptor o un enchufe, recolocar las botellas y botes de la ducha, vaciar una papelera... Anota todo eso, y todo lo que se te ocurra, hazte una lista, y cuando no sepas que hacer, acude a ella.

4. Basta con que friegues el suelo un día a la semana. Sí, suena raro y parece guarro, pero si no tienes tiempo y apenas estás en casa ¿para qué quieres fregar más? Si estableces que un día a la semana será el que barrerás o pasarás la aspiradora y el que fregarás el suelo, podrás organizarte mejor para que ese día sea el que más fácil te resulte. Los demás días si cae una gota de salsa, o se mancha, se puede fregar o limpiar con un trapo húmedo, pero no necesitas estar fregando todos los días como hacían nuestras abuelas. No se ensucian tanto las casas, así que no te agobies. Tu hogar ha de ser un espacio confortable, pero no debe esclavizarte.

5. Las tareas grandes divídelas en pequeñas partes. Para no agobiarte, divide las tareas que te abruman porque llevan mucho tiempo en pequeñas partes que se hagan en un máximo de 15 minutos, si has de limpiar una estantería de arriba a abajo y no tienes tiempo, no lo hagas en un día, divídela en partes y limpia cada día solo dos baldas, en tres días tendrás la estantería limpia y ordenada y podrás pasar al siguiente mueble, que si es grande, también dividirás en partes. 

Se trata de ir haciendo un poco cada día, pero ese poco sí marca una diferencia, al menos mucho más que no limpiar algo nunca porque nunca dará tiempo a hacerlo de una sola vez. Esto es como con los grandes objetivos de la vida, se dividen en pequeñas metas que se van completando y al final se logra el resultado deseado

6. Establece una ruta diaria. Crear rutinas y hábitos es la mejor forma de poder limpiar tu casa en poco tiempo. Te recomiendo que establezcas una ruta, paso a paso, tanto para la mañana, antes de salir de casa, como para la noche, antes de acostarte, y que seas firme y constante con ellas, porque sí van a suponer un gran cambio en tu día a día.

Azucena Caballero es coach para mamás multitarea a través de su web Educarpetas, experta en gestión del tiempo y productividad y autora del libro “Organiza tu hogar en 30 días".