Pistachos, nueces, almendras… Guía completa para elegir el mejor fruto seco
Los frutos secos son un alimento indispensable para una dieta sana. Cargados de grasas saludables, proteínas, fibra y minerales esenciales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir una ración de unos 30 gramos al día. Esta se recomienda que sea en crudo o tostada, evitando los frutos secos fritos y los que llevan sal añadida.
Aunque todos comparten gran parte de su valor nutricional, cada uno tiene una característica especial que lo hace único.
Pistacho, el fruto seco de moda en la cocina
Los pistachos son el fruto seco del momento. Protagonistas de recetas virales como el chocolate Dubái, este fruto seco destaca por su intenso color verde. Además, se trata de uno de los que más fibra y proteína aportan, y gracias a su poder saciante, es el aliado perfecto para el control del peso.
En la cocina, ofrecen una gran versatilidad. Aunque brillan sobre todo en la repostería, también se pueden usar en platos salados para darles un toque extra, como en esta merluza al horno con crujiente de pistachos.
Almendras, las más versátiles
Las almendras son una fuente de calcio y vitamina E. Se pueden comer crudas, tostadas, fritas, con sal, en forma de harina o como bebida vegetal. Gracias a su gran variedad de formatos y recetas, la almendra es el fruto seco de árbol más consumido del mundo.
Avellanas, dulces y deliciosas
Desde una leche de avellanas, hasta una tarta de avellanas y chocolate, su toque dulce la ha llevado a ser el ingrediente clave de muchos postres y cremas reposteras, como la de cacao y avellanas tan típica de las meriendas de la infancia o de los pralinés más exquisitos.
Además, son ricas en ácido oleico y vitamina E.
Anacardos, el aliado de las dietas veganas
Con una textura más cremosa y menos fibrosa que el resto, los anacardos son el ingrediente esencial para crear salsas, aderezos, paté y quesos veganos sin utilizar lácteos ni productos de origen animal.
Como dato curioso, aunque en el paquete ponga «anacardo crudo», siempre se comercializan procesados debido a la toxicidad de su cáscara cruda.
Nueces, las reinas del omega-3
Con una forma que recuerda a la de un cerebro humano, este fruto seco es el aliado perfecto para la salud cognitiva y cardiovascular.
Destacan por encima de todos los frutos secos por su contenido en omega-3: con tan solo una ración de unos 25-30 gramos al día puedes cubrir la dosis diaria recomendada de omega-3 para proteger tu corazón.
Otras variedades de nueces que debes conocer
- Nueces pecanas: famosas en Estados Unidos, son el alma de la pecan pie o el pastel de nueces pecanas que aparece en clásicos de la literatura como Matar a un Ruiseñor.
- Nueces de macadamia: más exóticas que las otras, destacan por su textura mantecosa y un alto contenido en grasas saludables.
- Nueces de Brasil: son la mayor fuente natural de selenio que se obtiene con tan solo una o dos unidades.
Piñones: pequeñas joyas
Clasificados como frutos secos, los piñones son las semillas de las piñas. Su elevado precio refleja la dificultad de la recolección de esta semilla.
Los piñones son un ingrediente clave en muchas recetas tradicionales como el clásico pesto de albahaca italiano.
¿Y los cacahuetes?
Aunque siempre se clasifica como fruto seco, el cacahuete es en realidad una legumbre. Se recolecta de las vainas de la planta Arachis hypogaea, que crece bajo tierra. Sin embargo, su perfil de grasas saludables y proteínas lo ha llevado a clasificarse no solo un miembro más de la familia de los frutos secos, sino como el más consumido de todos.