Despensas pequeñas: 6 trucos para aprovechar cada rincón

Soluciones de almacenaje

La clave del éxito en las despensas pequeñas es la estrategia de almacenamiento.

Una despensa bien organizada ayuda también a controlar el gasto
Una despensa bien organizada ayuda también a controlar el gasto

Tener una despensa pequeña no tiene por qué significar tener poco espacio. De hecho, a menudo significa que debemos ser más creativos y organizados para aprovechar cada centímetro vertical y horizontal.

Una despensa bien organizada no solo facilita tu actividad en la cocina al encontrar lo que necesitas, sino que te ayuda a evitar que dupliques las compras, lo que te ayuda a mantener un control estricto de caducidades y evitar un gasto innecesario.

La clave del éxito en las despensas reducidas no está en el tamaño, sino en la estrategia de almacenamiento. Si sientes que tu despensa es un caos donde los productos desaparecen o donde es imposible acceder a lo que está al fondo, es momento de aplicar trucos inteligentes.

Desde soluciones verticales hasta el uso de la puerta como nuevo estante, aquí te presentamos 6 estrategias probadas que te ayudarán a duplicar el espacio de guardado y a mantener el orden sin esfuerzo.

La despensa vertical y escalable

En espacios pequeños las despensas verticales son la solución
En espacios pequeños las despensas verticales son la solución

Cuando la superficie horizontal es limitada, la única dirección que importa es hacia arriba. Una despensa pequeña debe ser, por definición, una despensa vertical.

  • Estanterías ajustables: Si es posible, utiliza estanterías que permitan ajustar la altura. Esto es importante para evitar dejar espacios desaprovechados entre un paquete de arroz y el estante superior.
  • Organizadores apilables: Utiliza cestas o cajas de plástico apilables. Guarda productos de una misma categoría (legumbres, salsas, paquetes de pasta) en ellas. Así, solo tienes que levantar la cesta superior para acceder a la inferior, maximizando el espacio.
  • Escaleras para especias: En lugar de dejar los frascos de especias en una fila (donde solo ves el primero), utiliza gradas o pequeñas escaleras de tres niveles. De esta forma, puedes visualizar toda tu colección de condimentos a simple vista.

Los héroes del ahorro: contenedores transparentes y herméticos

Los envases de los productos desperdician espacio en la despensa
Los envases de los productos desperdician espacio en la despensa

El envase original del producto (la bolsa de arroz, la caja de cereales, la bolsa de harina) es el enemigo número uno de una despensa pequeña, ya que su forma irregular y el aire que contienen desperdician espacio valioso.

  • Uniformidad: Invierte en contenedores de plástico o cristal de forma cuadrada o rectangular y de tamaños uniformes. Las formas cuadradas se pegan unas a otras sin dejar aire muerto, optimizando cada estante.
  • Transparencia: Opta por contenedores transparentes. Ver el contenido elimina el tener que abrir cada recipiente para ver el contenido, lo que agiliza mucho la localización de ingredientes.
  • Etiquetado esencial: Etiqueta siempre el contenedor con el nombre del producto y la fecha de caducidad. Esto es vital para tener un control de todos los productos y asegurar su frescura. Guarda los alimentos a granel como pasta, legumbres, harinas y azúcar en estos contenedores.

La puerta: Un nuevo estante

Las puertas de la despensa son perfectas para almacenar botes
Las puertas de la despensa son perfectas para almacenar botes

La parte interior de la puerta de la despensa es generalmente el espacio más desaprovechado, y es uno de los más valiosos en despensas pequeñas.

  • Organizadores colgantes: Instala organizadores de malla, ganchos o estantes delgados diseñados específicamente para puertas.
  • Guarda pequeños objetos: La puerta es ideal para artículos que ocupan poco volumen y se usan a diario:
  • Frascos de especias (si no usas la opción de escalera).
  • Latas pequeñas o alimentos en bolsitas (sopas deshidratadas, gelatinas).
  • Rollos de papel de aluminio o film transparente (se pueden colocar en soportes delgados).
  • Botelleros verticales: Si tienes botellas de aceite, vinagre o salsas altas, puedes fijar pequeños soportes a la puerta que las mantengan de forma vertical y segura.

El secreto del "primero en entrar, primero en salir"

Las despensas pequeñas se desordenan rápidamente si no se respeta un sistema de rotación
Las despensas pequeñas se desordenan rápidamente si no se respeta un sistema de rotación

Este no es un truco de decoración, sino de logística. Las despensas pequeñas se desordenan rápidamente si no se respeta un sistema de rotación.

  • Zona de caducidad: Almacena los artículos con la fecha de caducidad más cercana siempre delante. Cuando compras un nuevo paquete de pasta, este debe ir detrás del paquete que ya tienes.
  • Cestas deslizantes: Para el fondo de estantes profundos (que es un problema en despensas pequeñas), usa cestas con asas. Guardas los productos del fondo en la cesta y solo tienes que deslizarla hacia afuera para ver todo el contenido sin sacar los demás productos. Esto previene que los alimentos caduquen olvidados en la oscuridad.
  • Separadores de estantes: Si tus estantes son muy anchos, puedes usar separadores para crear "carriles" de productos. Así, los paquetes de arroz no invaden el espacio de las latas, manteniendo el orden visual y logístico.

Cestas y cajas con asa

Las cestas por temáticas te ayudarán a economizar el espacio
Las cestas por temáticas te ayudarán a economizar el espacio

El agrupamiento es clave para la eficiencia. Cuando guardas todo junto, solo tienes que mover una unidad para acceder a todo un grupo de productos.

No mezcles categorías. Crea cestas específicas que te va a ayudar mucho para economizar tiempo, que es tan valioso:

  • "Desayuno": Cereales, mermeladas, té, café (todo lo que se saca por la mañana).
  • "Bocadillos/Snacks": Galletas, frutos secos, barras energéticas.
  • "Repostería": Levadura, vainilla, colorantes, chispas de chocolate.

Las cestas con asa son fundamentales porque te permiten sacarlas completamente del estante como si fueran cajones. Puedes llevar la cesta de "Repostería" directamente a la encimera y luego devolverla completa. Esto evita que los productos se dispersen en el estante.

En las esquinas o en estantes profundos, utiliza bandejas giratorias. Son perfectas para almacenar frascos o botellas pequeñas (como salsas o aderezos). Al girar la bandeja, accedes al producto del fondo sin tener que mover todo lo que tienes delante.

Aprovechar los laterales y el espacio residual

Aprovecha cada centímetro en las despensas pequeñas
Aprovecha cada centímetro en las despensas pequeñas

En una despensa pequeña, cada centímetro cuenta, incluso el espacio lateral de los muebles o las paredes que rodean la puerta.

  • Ganchos y adhesivos: Utiliza ganchos adhesivos en los laterales interiores de la despensa para colgar artículos ligeros o de difícil guardado:
  • Manoplas de cocina.
  • Bolsas de tela reutilizables.
  • Pequeños utensilios de cocina (abrebotellas, tijeras).
  • Cestos de rejilla delgados: Si tienes un hueco muy pequeño entre la pared y el estante final, puedes instalar cestos de rejilla extra-delgados (tipo especiero) para guardar sobres de caldo o paquetes planos de infusiones.
  • Organizador de latas Inclinado: En lugar de apilar latas (lo cual es inestable y peligroso), usa organizadores de latas con un ligero ángulo que las hace rodar hacia adelante.

Ocupan menos espacio que las pilas verticales y aplican automáticamente el método "Primero en Entrar, Primero en Salir" (al sacar la lata de abajo, la siguiente cae).

La organización en una despensa pequeña es una inversión que te ahorra tiempo, dinero (al reducir el desperdicio) y, sobre todo, reduce el estrés diario. Con estos 6 trucos, transformarás ese rincón caótico en un centro de comando funcional y bien abastecido.

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