Ecología

Cómo reducir el uso de plástico en el día a día

Cómo reducir el uso de plástico en el día a día

Te explicamos como reducir el uso de plástico en tu vida diaria con pequeños y sencillos gestos beneficiosos para tu salud y para el medio ambiente.

El plástico es, sin lugar a dudas, uno de los grandes problemas de la sociedad actual. La producción de plástico ha aumentado de ocho millones de toneladas en 1960 a 300 millones al año en 2018. Muchos de estos son de un solo uso, es decir, su vida útil se reduce a una media de entre 12 y 15 minutos. Sin embargo, tardan entre 400 y 1.000 años en descomponerse.

¿Has oído hablar de la isla de la basura? Está en el Pacífico y crece a gran velocidad. De hecho, ya tiene tres veces el tamaño de Francia. Se trata de la concentración de plástico jamás registrada, cerca de 80.000 toneladas. De no poner freno al consumo de plástico, se estima que en 2050 habrá más plástico que peces en el océano.

Se puede encontrar plástico en casi todos los productos o utensilios que utilizamos de forma habitual: en los envases de alimentos, cosméticos, ropa… A continuación, te proponemos pequeñas acciones que te ayudarán a ir reduciendo poco a poco el uso de plástico en tu vida diaria:

1. No utilizar botellas de plástico

Cada minuto se venden en todo el mundo alrededor de un millón de botellas de plástico. Recipientes de un solo uso con un índice muy bajo de reciclaje que terminan formando parte de la gran isla de basura que se acumula en el océano.

La solución a este problema no está en aumentar la vida útil de las botellas de plástico y rellenarlas. De hecho, los expertos desaconsejan totalmente esta práctica debido a que con el uso estas liberan sustancias químicas al agua que bebemos.

Así, la solución estaría en sustituir las botellas de plástico por otras reutilizables de metal, vidrio o cristal, perfectas para llevar al trabajo o al gimnasio. También es importante comenzar a beber agua del grifo en zonas donde sea de buena calidad o, de lo contrario, filtrarla antes de consumirla. De esta forma, reduciremos considerablemente el consumo de botellas de plástico.

2. Usa cepillos de dientes biodegradables

Los dentistas recomiendan cambiar el cepillo de dientes cada tres meses, lo que se traduce en una gran cantidad de cepillos de dientes al año en todo el mundo. Además, estos pocas veces se reciclan. La mayoría no los deposita en el contenedor amarillo al no ser envases. Sin embargo, estos deberían ser separados y reutilizados.

Cambiar tu cepillo de dientes por uno biodegradable fabricado con materiales ecológicos es un sencillo gesto que no te costará nada, pero ayudará en gran medida al medio ambiente. Ya son muchas las personas que usan diariamente este tipo de cepillos. Los más habituales son de madera y bambú. ¿A qué esperas para hacerte con el tuyo?

Cepillos de dientes ecológicos de bambú. Cepillos de dientes de bambú biodegradables y 100% naturales.

3. Sustituir los tuppers de plástico por vidrio o cristal

El estilo de vida actual lleva a que cerca de 18.000.000 de personas, entre trabajadores y estudiantes, se vean obligadas a comer fuera de casa, recurriendo a los tuppers. Pero, ¿sabías que una fiambrera de plástico tarda alrededor de 500 años en descomponerse?

Además, estos contienen sustancias tóxicas que pueden terminar pasando a los alimentos. Por ello, recomendamos cambiar los tuppers de plástico por los de vidrio o cristal. Estos últimos son multiuso, se pueden calentar en el microondas sin ningún riesgo para la salud, son más económicos a largo plazo y biodegradables.

4. Dejar de utilizar pajitas de plástico

Las coloridas pajitas que añades a tus bebidas o las de los más pequeños se han convertido en uno de los peores enemigos del océano. Al día se utilizan alrededor de mil millones de pajitas en todo el mundo. Así, si hiciéramos una línea con todas las pajitas que desechamos al día, podríamos darle 5 veces la vuelta al planeta. Y, lo peor de todo, estas no pueden ser recicladas. Por ello, debemos dejar de utilizarlas. Una alternativa, por ejemplo, son las pajitas comestibles 100% biodegradables de diferentes sabores que encantarán a niños y mayores.

Las pajitas de plástico no son reciclables y contaminan el medio ambiente. Pajitas de plástico.

5. No uses platos, vasos o cubiertos de plástico

Estos son la opción preferida para cumpleaños y celebraciones. Sin embargo, con este gesto terminamos produciendo una gran cantidad de plástico innecesaria de un solo uso.

6. Haz la compra a granel y evita el exceso de envases o envoltorios de plástico

En los productos de alimentación se utiliza un exceso de plástico en su envoltorio, como, por ejemplo, las bandejas. Para reducirlo, los expertos recomiendan comenzar a hacer lacompra a granel. Un gesto que tiene beneficios positivos tanto para ti como para el medio ambiente. Es más barato, te permite elegir la cantidad exacta que necesitas y, además, los productos serán de mayor calidad.

7. Evita el uso de cosméticos que contengan plástico en su composición

Muchos productos de cosmética e higiene personal, como cremas hidratantes, geles exfoliantes o pasta de dientes, entre otros, contienen microesferas de plástico en su interior. Estos micro plásticos son perjudiciales para tu salud y el medio ambiente.

Para evitar su consumo es muy importante fijarse en el etiquetado. Estas microesferas de plástico se encuentran camufladas, principalmente, bajo las siguientes denominaciones: polietileno (PE), polipropileno (PP) y/o nylon.

Para asegurarte de que no usas micro plásticos compra cosméticos y accesorios de higiene personal naturales y ecológicos. También es importante comenzar a consumir geles y champús en pastilla o productos de cosmética que, en lugar de envases de plástico, utilizan recipientes de vidrio.

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