Cómo hacer que tus electrodomésticos de cocina duren mucho más y funcionen mejor
Maximiza tu inversión
Minimizar el desgaste de los electrodomésticos es posible siguiendo estos consejos.
Los electrodomésticos modernos están diseñados para hacer que la preparación de los alimentos sea más eficiente y agradable. Sin embargo, si utilizas estos electrodomésticos con frecuencia, pueden desgastarse más rápidamente e incluso volverse menos eficientes.
Para minimizar el desgaste y asegurarte de que sacas el máximo partido a tu inversión en estos electrodomésticos, es importante que sepas cómo puedes hacer que duren más y funcionen mejor.
En este artículo, te ofrecemos algunos consejos útiles para prolongar la vida útil y mejorar el rendimiento de electrodomésticos esenciales como microondas, hornos, frigoríficos, congeladores, lavavajillas, placas y frigoríficos.
Protege tu microondas
Tu microondas es un electrodoméstico esencial que se usa casi a diario. Limpiar regularmente el microondas ayuda a disolver los depósitos, garantizando un calentamiento óptimo y evitando un fallo prematuro del microondas.
Para limpiar tu microondas, pon una taza de agua en un plato apto para microondas y caliéntalo a máxima potencia hasta que hierva el agua; luego deja que el vapor actúe durante 15 o 20 minutos. Por último, limpia el interior con un paño húmedo y limpio para eliminar la humedad y dejar limpios los posos que desees.
También es importante utilizar recipientes adecuados y no sobrecalentar los alimentos. Utilizar un plato que no sea apto para microondas puede provocar grietas y otros daños. Además, calentar durante mucho tiempo alimentos con mayor contenido en grasa puede provocar arcos voltaicos y daños permanentes en el microondas.
Aprovecha al máximo tu horno
La vida útil de tu horno se conserva cuando practicas buenos hábitos. Anticípate al uso de tu horno mirando de vez en cuando los elementos calefactores y evitando el uso de productos químicos agresivos. Un horno limpio no solo se ve mejor, también calienta de forma más uniforme y consume menos.
En su lugar, opta por limpiadores naturales como el limón y el bicarbonato. Al hornear, coloca papel de aluminio en el fondo del horno para protegerlo de los derrames y mantenerlo limpio. También puedes usar bandejas especiales para recoger la grasa y las migas, así solo tendrás que lavarlas después.
En lugar de poner el horno a la potencia máxima, deja que se precaliente lentamente a una temperatura más baja y sube manualmente la temperatura a medida que se alcance la deseada.
Cuando cocines, intenta no cocinar demasiado y, cuando limpies, recuerda limpiar las juntas y los soportes de la puerta de vez en cuando para evitar que se peguen y se hundan. Una puerta que cierra bien es clave para que el calor no se escape.
Si tu horno tiene función de ventilador o aire caliente, úsala correctamente: reparte mejor el calor y te permite cocinar a temperaturas algo más bajas, lo que también ayuda a cuidar el aparato. Y, siempre que sea posible, cocina varios platos a la vez para aprovechar el encendido.
Mantener tu frigorífico y congelador
Tu frigorífico y tu congelador se utilizan las 24 horas del día para evitar el desperdicio de alimentos y mantenerlos frescos. Su funcionamiento óptimo y su vida útil pueden asegurarse limpiando e inspeccionando regularmente las bobinas del condensador, las juntas y los canales de drenaje.
Además, comprobar periódicamente la acumulación de escarcha dentro del congelador evitará los daños causados por la presión sobre los cierres.
Además, es importante mantener tanto el frigorífico como el congelador llenos, ya que ayuda a mantener temperaturas más bajas y constantes. Por último, descongelar periódicamente el congelador eliminará cualquier acumulación de hielo y facilitará su funcionamiento.
Mantener y mejorar el rendimiento del lavavajillas
Tu lavavajillas te ayuda a ahorrar tiempo y agua, al tiempo que garantiza que tu vajilla esté siempre limpia y brillante. Para mantener el aparato, limpia regularmente el filtro que recoge los restos de comida y evita que la bomba y las tuberías de desagüe se obstruyan.
Cuando cargues el lavavajillas, asegúrate siempre de que los platos no se tocan y ajusta correctamente los utensilios para evitar interferencias con el brazo de giro del agua.
Para mejorar el rendimiento de la limpieza, enciende el agua caliente antes de iniciar el ciclo y, cuando proceda, utiliza el detergente para vajilla adecuado para eliminar las partículas de comida difíciles y reducir el riesgo de residuos de agua dura.
Mantener la estufa limpia y funcional
Para minimizar el desgaste de la estufa, límpiala regularmente con productos naturales. Ten cuidado de no utilizar demasiada solución limpiadora, ya que puede filtrarse por los quemadores e impedir un funcionamiento óptimo.
Además, nunca cocines con los quemadores encendidos durante mucho tiempo. Bajar la llama cuando se alcance la temperatura deseada puede ayudar a evitar el sobrecalentamiento y garantizar que consigas los resultados deseados.
Por último, nunca coloques ollas y sartenes con fondos desiguales o deformados sobre la placa, ya que pueden rayar la superficie y provocar un desgaste prematuro.
Personalizar el almacenamiento del frigorífico para un rendimiento óptimo
Puedes personalizar el frigorífico para adaptarlo mejor a tus necesidades de almacenamiento. Acercar los artículos a las rejillas de ventilación puede ayudar a mantener una refrigeración uniforme y garantizar que algunos artículos no estén demasiado fríos ni demasiado calientes.
Además, las frutas y verduras deben guardarse siempre en cajones separados, ya que puede ayudar a prolongar su vida útil y mantener su textura y sabor.
También es importante no cubrir por completo las baldas con recipientes o cajas grandes que bloqueen el paso del aire. Además, nunca llenes el frigorífico en exceso porque puede provocar un sobrecalentamiento y hacer que el aparato consuma más energía para mantener la temperatura deseada.
Por otro lado, limpiar las baldas y cajones regularmente y reciclar con frecuencia los alimentos que tienen más tiempo puede ayudar a mantener el aparato libre de gérmenes y con olor a fresco.
Aprovecha para organizar los alimentos por zonas: lácteos juntos, salsas en la puerta, alimentos ya cocinados en la parte más alta… Así no solo cuidas el frigorífico, también te resultará más fácil planificar las comidas y evitar desperdicios.
Los electrodomésticos modernos, si se utilizan correctamente y se mantienen adecuadamente, pueden durar mucho tiempo y ofrecer los resultados deseados.
Limpiarlos regularmente, tener cuidado con el uso que hagas de los electrodomésticos e incorporar las mejores prácticas pueden ser de gran ayuda para prolongar su vida útil y mantenerlos en condiciones óptimas de funcionamiento.
Además, estos pequeños gestos de mantenimiento también se notan en la factura de la luz y en la comodidad del día a día: la cocina funciona mejor, todo está más ordenado y tus aparatos responden cuando los necesitas.
Si sigues estos consejos, te asegurarás de que tus electrodomésticos funcionen siempre a pleno rendimiento y tu cocina será un espacio más práctico, agradable y fácil de disfrutar.