Canelones rellenos de calabaza y queso
Un plato de pasta rellena al horno irresistible
Karlos Arguiñano prepara unos canelones rellenos de calabaza, calabacín, cebolleta, queso ricotta y pasas, cubiertos con salsa de tomate y queso parmesano gratinado. Los canelones son un plato de pasta rellena con forma de tubo, parecido a la lasaña, y que mucha gente escribe mal: es canelones, con e, no canalones (esos son los que llevan el agua de la lluvia).
Recetas de canelones rellenos
Hay canelones para todos los gustos, y en Hogarmania te dejamos unas cuantas ideas: canelones de pollo, canelones de marisco, canelones de espinacas con bacalao al pesto, canelones de calabacín con queso de cabra, canelones de morcilla... y, cómo no, estos de calabaza y calabacín que preparamos hoy. Al final la base es siempre la misma, lo que cambia es el relleno, que admite casi cualquier cosa.
Y es que la calabaza es uno de los ingredientes estrella del otoño, con mil variedades y usos: en crema, asada, en bizcochos, en risotto... Si te gusta combinarla con pasta, échale un ojo también a esta receta de pasta con crema de calabaza, otra forma estupenda de aprovechar la temporada.
Ingredientes
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20 láminas de canelones
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400 gramos de calabaza
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1 calabacín
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1 cebolleta
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2 dientes de ajos
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4 tomates
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250 gramos de queso ricotta
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80 gramos de queso parmesano
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100 mililitros de vino blanco
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50 gramos de uvas pasas
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2 ramas de romero
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
15 m
Tiempo total
20 m
Alérgenos
Leche
Sulfitos
Paso a paso
Cuece, escurre y seca los canelones
Pon abundante agua a calentar en una cazuela. Agrega una pizca de sal y unas ramas de romero. Cuando empiece a hervir, agrega los canelones y cuécelos el tiempo que indique el paquete. Escurre y extiéndelos sobre un trapo limpio y seco.
Pocha, mezcla y prepara la farsa de verduras
Pica la cebolleta y ponla a pochar en una sartén con aceite. Cuando coja un poco de color, pica la calabaza (sin piel) y el calabacín. Añade y sazona. Cuando las hortalizas empiecen a deshacerse, pásalas a un bol. Deja que se templen y mézclalas con las pasas remojadas y el queso ricotta.
Rellena y coloca los canelones en la fuente
Rellena los canelones con la farsa y colócalos en una fuente grande apta para el horno.
Cocina y aromatiza la salsa de tomate con aceite de romero
Pela los tomates y colócalos en una jarra junto con los dientes de ajo y el vino, y tritúralo todo hasta obtener una mezcla homogénea.
Pasa la mezcla a una sartén con aceite y cocina la salsa a fuego suave durante 15 minutos.
Aparte, tritura 3 cucharadas de aceite con unas hojas de romero, cuela el resultado sobre la salsa y mezcla bien.
Cubre, gratina y sirve los canelones
Cubre los canelones con la salsa, ralla encima el queso parmesano y gratínalos en el horno. Sirve y adorna con unas hojas de perejil.
Historia de los canelones
Los canelones son originarios de Italia. Su nombre viene de canna (caña), por la forma de tubo de esta pasta. No hay una fecha exacta de creación, pero se sabe que en el siglo XVIII ya se hervía una pasta similar rellena de carne y trufa, y que se popularizó después de la Primera Guerra Mundial. En algunas zonas de Italia también les llaman manicotti o maniche.
En España, los canelones llegaron a Cataluña de la mano de cocineros italianos que trabajaban para familias burguesas de Barcelona, allá por el siglo XIX. Con el tiempo, se fueron adaptando al gusto local hasta convertirse en los famosos canelones a la catalana.
Consejos y trucos
Deja a remojo las pasas nada más empezar con la receta, para que estén bien blanditas cuando las incorpores al relleno.
Pela bien los tomates antes de triturarlos, así evitarás que queden hebras de piel en la salsa.
Escurre bien la calabaza y el calabacín después de pocharlos, para que el relleno no quede demasiado líquido y los canelones no se deshagan al rellenarlos.
Cuela siempre el aceite de romero antes de mezclarlouela siempre el aceite de romero antes de mezclarlo con la salsa, para que aromatice sin dejar trocitos de hoja que puedan amargar.