Salsa agridulce, receta de Karlos Arguiñano
Una salsa casera muy práctica para acompañar carnes y verduras
La salsa agridulce es una de las más conocidas de la cocina china y también está muy presente en otros platos de la cocina asiática. Uno de sus usos más conocidos es el cerdo agridulce.
Karlos Arguiñano propone una versión casera que se prepara en apenas cinco minutos. Es muy sencilla y no necesita maicena para espesar. La miel ayuda a conseguir la consistencia mientras la salsa reduce en el cazo.
El punto dulce y el ácido se pueden ajustar al gusto. Si prefieres una salsa con más acidez, añade unas gotas de limón al final y prueba antes de servir.
Ingredientes
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80 gramos de miel
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3 cucharadas de salsa de soja
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1 cucharada de zumo de limón
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2 cucharadas de vinagre de Jerez
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1 cucharadita de salsa inglesa
Raciones
1
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
5 m
Cocinado
5 m
Tiempo total
10 m
Alérgenos
Gluten
Soja
Paso a paso
Mezcla los ingredientes y cocina la salsa agridulce
Para hacer la salsa agridulce, pon en un cazo el vinagre, la salsa de soja, la salsa inglesa, el zumo de limón y la miel.
Mezcla bien y ponla a reducir durante 4-5 minutos. Resérvala.
Consejos y trucos
No pongas el fuego demasiado alto. La miel se concentra rápidamente y la salsa podría reducir más de lo necesario.
Ten en cuenta que la salsa espesará un poco al enfriarse. Retírala cuando todavía esté algo más fluida de lo que buscas.
Prueba la salsa antes de retirarla del fuego. Si quieres un sabor más ácido, añade unas gotas de limón. Si la prefieres más dulce, puedes incorporar un poco más de miel.
La salsa de soja ya contiene bastante sal. No añadas más hasta haber probado el resultado.
Preguntas y respuestas
¿Se puede preparar con antelación?
Sí. Puedes hacerla antes de preparar el resto del plato y reservarla hasta que la necesites.
Si la guardas en la nevera y queda demasiado espesa, caliéntala suavemente antes de servirla.
¿Con qué platos servir la salsa agridulce?
La salsa agridulce va muy bien con aperitivos para mojar, como rollitos de primavera, dumplings, gyozas o samosas. También puedes servirla con unos palitos de tofu, verduras crujientes o diferentes frituras.
Otra opción es incorporarla directamente a la receta. Es habitual en platos como el cerdo agridulce o el pechugas de pollo agridulce, pero también puedes utilizarla para saltear verduras, tofu o carnes.