Crepioca
Una receta brasileña sin gluten, con huevo y almidón de tapioca. Fácil y rápida para preparar un desayuno dulce o salado
La crepioca es una receta brasileña hecha con harina (o almidón) de tapioca y huevo. Al hacerse con tapioca, una fécula sin gluten, es una opción interesante para personas celiacas o para quienes buscan alternativas a la masa de las crepes tradicionales. Además, se prepara en muy poco tiempo. Por eso, es una opción práctica para el desayuno o una cena ligera. La masa es sencilla y se cocina vuelta y vuelta en la sartén.
Una de sus ventajas es que puedes variar el relleno con facilidad. La misma base sirve para preparar versiones saladas o dulces. En esta versión te propongo una crepioca salada con queso, jamón, lechuga y tomate. Con la misma mezcla salen dos crepiocas de grosor normal o varias más finas, según cómo repartas la masa en la sartén.
Ingredientes
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1 huevo
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1 pizca de sal
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2 cucharadas de almidón de tapioca
Para el relleno
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2 lonchas de queso Edam
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2 lonchas de jamón cocido
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2 hojas de lechuga
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2 rodajas de tomate
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
5 m
Tiempo total
15 m
Alérgenos
Huevos
Leche
Paso a paso
Mezcla el huevo con el almidón de tapioca
En un bol, casca el huevo y añade la tapioca y la pizca de sal. Bate bien con un tenedor o unas varillas pequeñas hasta que la mezcla quede homogénea y sin grumos.
Es importante que la tapioca quede bien integrada para que la crepioca cuaje uniforme.
Cocina la crepioca en una sartén
Pon una sartén antiadherente a fuego medio. Si tu sartén no es totalmente antiadherente, añade una pizca de mantequilla y repártela por la base para evitar que la masa se adhiera.
Si quieres hacer 2 crepiocas de grosor normal, divide la mezcla en dos partes. Vierte la primera mitad en la sartén y, en cuanto toque el calor, inclina la sartén para que se extienda y quede uniforme.
Cocina 1-2 minutos, hasta que la base esté cuajada y veas que los bordes empiezan a despegarse. Dale la vuelta con una espátula y cocina el otro lado aproximadamente 1 minuto.
Repite el mismo proceso con la segunda mitad de la mezcla.
Retira la crepioca de la sartén
Si prefieres una crepioca más fina, divide la masa en tres partes. Así te saldrán 3 crepiocas más ligeras.
Vierte un tercio cada vez y extiende rápido la mezcla moviendo la sartén, formando una capa fina. En este caso el tiempo de cocción se reduce un poco, porque cuajan antes.
Rellena y sirve la crepioca
Para servir, coloca el relleno sobre una mitad de la crepioca: una loncha de queso, jamón cocido, lechuga y una rodaja de tomate.
Dóblala sobre sí misma y sírvela al momento, cuando todavía está caliente y flexible, y el queso empieza a fundirse.
Consejos y trucos
Si no tienes una sartén antiadherente, usa mantequilla o unas gotas de aceite para que la masa no se pegue y puedas darle la vuelta con facilidad.
Con estos ingredientes, si haces las crepiocas muy finas, la mezcla puede alcanzar para 4. La clave es repartir porciones pequeñas y extender rápido en la sartén para que no queden gruesas.
Para un acabado más jugoso, evita pasarte de cocción. La crepioca debe quedar flexible, no seca: en cuanto cuaje y se despegue, está lista para darle la vuelta.
Preguntas y respuestas
¿Con qué se puede acompañar la crepioca?
Puedes rellenar la crepioca con opciones saladas como lonchas de jamón cocido o queso. También queda genial en versión dulce: con mermelada de moras o mermelada de naranja, nata montada y cualquier crema que te apetezca. Por ejemplo, crema de cacao y avellanas, de cacahuete o crema de pistacho.