Croquetas de patata
Una receta fácil de croquetas sin bechamel de interior muy cremoso
Las croquetas de patata son la alternativa más sencilla para disfrutar de esta clásica tapa española sin tener que preparar una bechamel. Igualmente doradas y crujientes por fuera y con un interior suave y cremoso, son perfectas como aperitivo, entrante o incluso como plato principal acompañadas de una ensalada.
Además de que son mucho más fáciles de hacer que las croquetas tradicionales, también triunfan por su combinación de ingredientes comunes y ciertamente versátiles, los cuales puedes sustituir o enriquecer con algún extra. Una vez las pruebes, seguro que se convierten en una de esas recetas que repites una y otra vez.
Ingredientes
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500 gramos de patatas
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1 huevo
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pimienta negra molida al gusto
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1 pizca de nuez moscada
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100 gramos de queso parmesano
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100 gramos de jamón cocido (opcional)
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1 huevo (para rebozar)
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100 gramos de pan rallado (para rebozar)
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aceite de girasol para freír
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
25 m
Cocinado
25 m
Tiempo total
50 m
Alérgenos
Huevos
Leche
Gluten
Paso a paso
Cuece las patatas, pela y tritúralas
Comienza cociendo las patatas hasta que estén tiernas. El tiempo puede variar según el tamaño, aunque normalmente necesitarán entre 20 y 25 minutos. Para comprobar si están listas, pincha con un cuchillo y si entra sin resistencia, ya puedes retirarlas del fuego.
Deja que las patatas templen ligeramente para poder manipularlas sin quemarte. Pélalas y pásalas a un bol amplio. Tritúralas con un tenedor, un prensapatatas o incluso con un rallador grueso.
Prepara la masa
Añade al bol el jamón cocido en dados pequeños, el queso rallado, la pimienta negra molida, la nuez moscada, el huevo y el Avecrem Pollo Gallina Blanca desmenuzado. Remueve bien hasta obtener una masa uniforme en la que todos los ingredientes queden perfectamente repartidos.
Forma las croquetas
Con ayuda de una cuchara, toma pequeñas porciones de masa y dales forma con las manos. Puedes hacerlas redondas, alargadas o incluso ligeramente ovaladas. Intenta que todas tengan un tamaño similar para que se cocinen a la vez durante la fritura.
Reboza las croquetas
Bate el huevo para el rebozado en un plato hondo. En otro plato o recipiente coloca el pan rallado. Una vez ambos listos, pasa cada croqueta primero por el huevo y después por el pan rallado, asegurándote de cubrir toda la superficie.
Fríe hasta que estén doradas
Calienta abundante aceite en una sartén o cazuela pequeña, lo que te resulte más cómodo. Cuando esté bien caliente, incorpora las croquetas poco a poco para no bajar la temperatura del aceite.
Fríelas durante unos minutos hasta que adquieran un bonito color dorado por todos los lados. Retíralas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Sirve y disfruta
Sirve las croquetas de patata recién hechas para disfrutar al máximo de su textura crujiente por fuera y cremosa por dentro. Puedes acompañarlas con una ensalada fresca, una salsa suave o simplemente disfrutarlas solas como aperitivo.
Consejos y trucos
Las patatas harinosas son las más recomendables para esta receta, ya que contienen menos agua y ayudan a conseguir una masa más compacta. Si utilizas tipos de patatas más acuosas, la mezcla podría quedar demasiado blanda y resultar más difícil de trabajar.
Si tienes tiempo, deja reposar la mezcla en la nevera durante unos 30 minutos para ayudar a que la masa gane consistencia y sea mucho más fácil el formado de las croquetas, especialmente en los meses más calurosos.
Aunque el jamón cocido funciona de maravilla, también puedes probar con otros ingredientes o añadir extras como pequeños dados de queso, cebolla caramelizada, espinacas salteadas o incluso bacalao, atún en conserva o restos de pollo asado. Realmente, es una receta ideal para aprovechar ingredientes que tengas en la nevera.
Procura no freír demasiadas croquetas al mismo tiempo, ya que provoca que la temperatura del aceite baje rápidamente, haciendo que absorban más grasa y queden menos crujientes. Es mejor hacerlo en varias tandas para conseguir un acabado perfecto.
Las croquetas de patata se congelan muy bien. Puedes prepararlas con antelación y guardarlas listas para freír cuando las necesites, sin necesidad siquiera de descongelarlas previamente.
De hecho, las croquetas se deben freír directamente congeladas y es que, si se descongelan antes, el rebozado absorbe demasiada humedad provocando que se abran o rompan las croquetas al freírlas.
Preguntas y respuestas
¿Se pueden hacer las croquetas en freidora de aire?
Las croquetas de patata pueden cocinarse perfectamente en freidora de aire. Para ello, pulverízalas o pincélalas ligeramente con aceite y cocínalas a 200ºC durante unos 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado de las croquetas en airfryer será más ligero que la frita tradicional, pero igualmente crujiente por fuera y tierna por dentro.
Si las cocinas congeladas, añade entre 2 y 4 minutos más al tiempo total.
¿Se pueden hacer las croquetas de patata en el horno?
También existe la opción de hacer las croquetas al horno, con la ventaja en el caso de las de patata que mantendrán mejor la forma que las de bechamel. Hornéalas a 200ºC durante unos 20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se doren de forma uniforme.
¿Qué queso es mejor para esta receta?
El parmesano y el pecorino son las opciones más tradicionales de quesos para croquetas al aportan mucho sabor. No obstante, también puedes utilizar queso manchego curado, Grana Padano o cualquier queso que funda bien y tenga un sabor intenso.
¿Con qué acompañar las croquetas de patata?
Este tipo de croquetas combinan perfectamente con ensaladas frescas, verduras a la plancha o salsas como alioli suave, mayonesa casera o salsa de yogur. También son una excelente guarnición para platos de carne o pescado.