Guiso de mejillones con guisantes, receta de Karlos Arguiñano
Un plato marinero fácil y perfecto para compartir
Los guisos marineros siempre son una buena manera de disfrutar del pescado y el marisco. Karlos Arguiñano prepara un guiso de mejillones con guisantes, una receta sencilla y fácil de hacer en la que las patatas y las hortalizas se cocinan a fuego suave hasta conseguir un caldo muy sabroso.
Si te gustan los clásicos mejillones al vapor o los mejillones a la marinera, esta receta es otra forma de disfrutar de este molusco. Un plato de cuchara que se puede preparar cualquier día de la semana y que solo necesita un poco de tiempo para que los sabores se integren.
Ingredientes
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1,5 kilo de mejillones cocidos en su jugo
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250 gramos de guisantes frescos desgranados
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4 patatas
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1 cebolla
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1 pimiento rojo
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2 dientes de ajo
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1 tomate
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2 cucharadas de pulpa de pimiento choricero
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1 punta de guindilla
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100 mililitros de vino blanco
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
45 m
Tiempo total
60 m
Alérgenos
Moluscos
Sulfitos
Paso a paso
Rehoga las hortalizas
Abre los paquetes de mejillones cocidos, cuela el caldo y resérvalo. Pela los mejillones y resérvalos.
Calienta 2-3 cucharadas de aceite en una cazuela. Pela y pica los ajos, pela y pica la cebolla, introduce las hortalizas en la cazuela, sazona y deja que se vayan pochando.
Pela el pimiento rojo con ayuda de un pelador, retira el rabo y las semillas y pícalo finamente. Agrégalo a la cazuela y deja pochar durante 10-12 minutos.
Incorpora el tomate, los guisantes y las patatas
Abre el tomate por la mitad, rállalo con ayuda de un rallador e incorpóralo a la cazuela. Deja cocinar durante 6-8 minutos más.
Vierte el vino blanco, la pulpa de pimiento choricero y una punta de guindilla. Pela las patatas, cáscalas y añádelas al guiso. Agrega los guisantes y el caldo.
Tapa y cocina a fuego suave durante 30-35 minutos.
Incorpora los mejillones
Retira la guindilla e incorpora los mejillones.
Mezcla bien, apaga el fuego y deja que repose durante 3-4 minutos.
Sirve el guiso de mejillones con guisantes
Sirve en platos hondos y decora con perejil.
Consejos y trucos
Si no encuentras mejillones frescos, puedes utilizar mejillones cocidos en su jugo envasados al vacío, como en esta receta. Si los compras frescos, recuerda colar el caldo de cocción para eliminar posibles restos de arena.
No tires el caldo de los mejillones. Es una parte importante de la receta y contribuye a que el guiso tenga más sabor.
Los mejillones se añaden al final para que el calor residual los caliente sin que lleguen a endurecerse.
Las variedades Monalisa y Kennebec son perfectas para este tipo de guisos porque soportan bien la cocción y, al romperse ligeramente, ayudan a espesar el caldo.
Corta las patatas cascándolas en lugar de hacerlo con un corte limpio. Los pequeños desgarros ayudan a que suelten parte del almidón y el caldo quede más espeso.
Los guisantes frescos tienen una textura más tierna y un sabor más dulce. Fuera de temporada, los congelados son una alternativa práctica y permiten preparar la receta en cualquier momento del año.
Si utilizas guisantes frescos recién desgranados, incorpóralos junto con las patatas. En cambio, si son congelados, puedes añadirlos unos minutos más tarde para evitar que se cocinen en exceso.
La guindilla y el vino blanco son opcionales. Puedes prescindir de ellos o sustituir el vino por un poco más de caldo.
Si te sobra guiso, guárdalo en la nevera y consúmelo al día siguiente. El reposo permite que las patatas sigan absorbiendo parte del caldo y los sabores se mezclen mejor. Eso sí, al calentarlo, hazlo a fuego suave para evitar que los mejillones se resequen.