Huevos a la reina con champiñones y jamón, receta de Karlos Arguiñano
Una receta tradicional que combina huevos, bechamel y mucho sabor
A medio camino entre unos huevos al plato y un gratinado cremoso, los huevos a la reina con champiñones y jamón de Karlos Arguiñano combinan ingredientes sencillos para conseguir un resultado lleno de sabor y muy reconfortante.
Aunque hoy se considera una receta para una comida o cena ideal para cualquier época del año, los huevos a la reina se consideraban un plato distinguido para los desayunos tardíos de la aristocracia en la cocina francesa clásica. Con el paso del tiempo, la receta se adaptó a los ingredientes más habituales de la despensa española, incorporando el jamón serrano y el sofrito como protagonistas.
El resultado es un plato económico y fácil, perfecto tanto para incluir en el menú semanal como para sorprender en alguna ocasión especial.
Ingredientes
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8 huevos
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300 gramos de champiñones
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2 lonchas gruesas de jamón serrano
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1 cebolla
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2 dientes de ajo
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4 rebanadas de pan de molde
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1 cucharada de harina
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300 mililitros de leche
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125 mililitros de vino blanco seco
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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perejil (para decorar)
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
40 m
Tiempo total
60 m
Alérgenos
Huevos
Gluten
Leche
Sulfitos
Paso a paso
Cocina la base de las cazuelitas
Calienta 2-3 cucharadas de aceite en una cazuela. Pela y pica finamente la cebolla y los ajos y ponlos a pochar en la cazuela durante 8-10 minutos. Corta el jamón en dados, agrégalo y sofríelo brevemente. Limpia los champiñones, córtalos en cuartos y añádelos. Vierte el vino blanco, tapa y cocina durante 20-25 minutos.
Prepara la bechamel
Para preparar la bechamel, calienta una cucharada de aceite en una cazuela. Incorpora la harina y cocínala durante 2-3 minutos. Vierte la leche poco a poco sin dejar de remover con la varilla. Sazona y cocina a fuego suave hasta que coja la consistencia deseada.
Monta las cazuelitas y gratina
Reparte los champiñones en 4 cazuelitas de barro.
Cubre con la bechamel. Casca 2 huevos en cada cazuela y pon una pizca de sal sobre cada yema. Precalienta el horno y gratina durante 4-5 minutos, hasta que cuaje la clara.
Tuesta el pan
Calienta 100 ml de aceite en una sartén. Corta las rebanadas de pan de molde en triángulos y fríelos hasta que queden dorados y crujientes. Retíralos a un plato cubierto con papel absorbente de cocina. Unta las puntas en perejil picado.
Sirve las cazuelitas de huevo
Sirve las cazuelitas con 2-3 triángulos de pan por ración y decora con una hoja de perejil.
Historia de los huevos a la reina
La denominación a la reina se utilizaba en la alta cocina francesa para aquellos platos refinados que incluían una salsa delicada, generalmente una base de bechamel, crema o velouté, acompañada de ingredientes nobles.
Los huevos preparados de esta manera se consideraban un plato distinguido para los desayunos tardíos o los almuerzos de la aristocracia, desmarcándose de las elaboraciones campesinas más rústicas.
Al integrarse en el recetario español, el plato experimentó una evolución muy interesante: se mantuvo el concepto original de hornear los huevos sobre una base cremosa. Pero, para adaptar el plato al paladar local, se incorporaron elementos indispensables de la despensa española: un sofrito base con cebolla y tomate, un chorro de vino blanco y el toque maestro del jamón serrano picado.
Esta combinación transformó una receta aristocrática en una variante muy cercana a otros clásicos tradicionales como los huevos al plato o los huevos a la flamenca.
Consejos y trucos
Vigila el horno de cerca y retira la cazuela en cuanto veas que la clara está opaca y firme, pero la yema aún tiembla al mover el recipiente. Así quedará jugosa.
El lugar de jamón serrano, también puedes hacer los huevos reina con chorizo, jamón cocido o incluso restos de pollo asado desmenuzado.
Procura limpiar los champiñones en seco o, si lo haces con agua, que sea rápido y justo antes de cocinar. La naturaleza esponjosa de los champiñones hace que absorban fácilmente el líquido, haciendo que resulten más insípidos si los lavamos bajo el grifo o los dejamos reposar en agua.
Ten presente que los champiñones contienen una gran cantidad de agua. Cocinarlos con calma es lo que permite que esta se evapore poco a poco y que concentren mucho más su sabor. Si se retiran demasiado pronto del fuego, pueden soltar ese líquido durante el horneado y hacer que no quede tan cremosa la receta.
Preguntas y respuestas
¿Se pueden preparar las cazuelitas con antelación?
Sí, pero no al completo. Lo ideal es dejar en todo caso preparada la base de champiñones y la bechamel varias horas antes. De esta manera, solo tendrás que montar las cazuelitas, añadir los huevos y hornear justo antes de servir para disfrutar de su mejor resultado.
¿Qué tipo de champiñones son los más adecuados?
Los champiñones blancos comunes funcionan de maravilla en este tipo de cazuelitas, aunque también puedes utilizar portobello o una mezcla de setas para conseguir un sabor más intenso si lo prefieres.
¿Puedo sustituir el vino blanco?
Si prefieres no utilizar vino, siempre cabe la posibilidad de reemplazarlo por caldo de verduras o caldo de pollo. La receta seguirá siendo muy sabrosa, aunque algo diferente sin la parte aromática que le aporta el vino durante la cocción.