Mousse helada de lima limón, receta de Karlos Arguiñano
Limas rellenas de una mousse cítrica y cremosa
Karlos Arguiñano enseña cómo hacer mousse helada de lima limón, un postre cítrico que se sirve en las propias limas. Ligera, fría y con un equilibrio muy agradable entre acidez y dulzor, es una de esas recetas que apetece repetir cuando llega el buen tiempo.
La mousse se congela y se reparte en mitades de lima vaciadas, una presentación curiosa que luce en la mesa. Queda suave y cremosa, con una textura agradable al servir.
Ingredientes
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8 limas
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1 lima (la ralladura)
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1 limón (la ralladura)
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130 mililitros de zumo de lima
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130 mililitros de leche condensada
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150 gramos de queso crema
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200 mililitros de nata líquida para montar
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3-4 galletas
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menta para decorar
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Tiempo total
20 m
Alérgenos
Leche
Huevos
Gluten
Paso a paso
Vacía el interior de las limas
Lava bien las 8 limas, haz un pequeño corte en la parte de abajo para que se apoyen bien.
Abre en la parte de arriba una tapa y vacíalas bien por dentro.
Mezcla la leche condensada con el zumo de lima y la ralladura
Cuela la pulpa con ayuda de un chino y pon en un bol 130 ml de jugo (reserva el resto para otros platos).
Añade la ralladura de lima y la de limón. Agrega la leche condensada y mezcla bien.
Monta la nata con el queso crema
Mezcla en otro bol el queso crema y la nata líquida.
Monta con la batidora de varillas hasta obtener una crema homogénea.
Rellena las limas con la mezcla
Une el contenido de los dos boles y remueve bien con la varilla, con suaves movimientos envolventes para que no se baje.
Pasa la mousse a una manga pastelera.
Rellena las limas y mételas en el congelador durante 1 hora.
Sirve la mousse helada de lima limón
Retíralas del congelador (si las vas a comer otro día, sácalas del congelador una hora antes y déjalas en el frigorífico hasta el momento de servir).
Haz polvo con las galletas (con un cuchillo o con un rallador) y coloca encima de cada lima unos trocitos de galleta y unas hojas de menta.
Consejos y trucos
No tires la pulpa de las limas después de vaciarlas, puedes usarla para hacer un agua fresca de lima, una mermelada de limón, un batido, un ceviche.
Vacía las limas con cuidado para no romper la piel. Puedes ayudarte con una cucharilla o un cuchillo pequeño para sacar la pulpa y reservar las mitades enteras, que luego servirán de base para el relleno.
Cuela bien el zumo de lima y limón para evitar restos de pulpa o semillas. Así la mousse queda más fina y con una textura uniforme desde el primer bocado.
Monta la nata bien fría, recién sacada de la nevera. Debe quedar firme pero cremosa, lo justo para integrarse sin perder aire y conseguir una mousse ligera.
Mezcla con movimientos suaves, de abajo hacia arriba. Evita batir en exceso para no perder volumen y mantener esa textura aireada característica.
Rellena las limas sin sobrecargarlas. De este modo congelan de manera uniforme.
Esta mousse necesita varias horas para asentarse bien, aunque es mejor sacarla unos minutos antes de servir para que la textura se vuelva más cremosa.
Preguntas y respuestas
¿Con qué otras frutas puedes hacer esta mousse helada?
Esta misma elaboración se puede adaptar fácilmente a otros cítricos. Puedes prepararla con naranja o mandarina si buscas un sabor más suave y menos ácido, manteniendo la misma técnica.
Si prefieres otras versiones, también puedes probar una mousse de limón más clásica o preparar limones rellenos de yogur y zumo siguiendo una idea similar de presentación.