10 recetas de táper que no dejan olor al calentarlas
Ideas fáciles, saludables y discretas para comer bien fuera de casa
Hay recetas que funcionan de maravilla en casa, pero se convierten en una muy mala idea a la hora de abrir el táper en la oficina. Hay recetas definitivamente diseñadas para disfrutar en la intimidad y es que hay ingredientes capaces de impregnar con su olor el microondas, comedor o incluso los pasillos de la oficina.
Pescados muy intensos, coles o determinados guisos pueden dejar aromas persistentes que no siempre son bien recibidos en espacios compartidos.
Por suerte, existen muchas alternativas igual de apetecibles que permiten disfrutar de una comida casera sin preocuparse por los olores. Estas recetas inspiradas en propuestas de Hogarmania destacan por ser fáciles de preparar, prácticas para transportar y adecuadas para el día a día laboral.
Recetas sin olores fuertes
Las verduras como el calabacín, la zanahoria o las judías verdes suelen comportarse muy bien una vez recalentadas. Lo mismo ocurre con el pollo, los huevos, las patatas o los quesos suaves. A la hora de preparar la comida para llevar al trabajo tenemos tener en cuenta qué ingredientes suelen funcionar mejor en un táper y a su vez desprenden aromas discretos.
Además de la receta en sí, también ayuda utilizar recipientes herméticos y evitar recalentar la comida más tiempo del necesario.
Tortilla de calabacín, jamón y queso
La tortilla es uno de los grandes comodines en cualquier menú semanal, incluso para llevar en táper al trabajo. La versión de tortilla con calabacín, jamón y queso resulta especialmente interesante porque puede disfrutarte fría, templada o recién calentada. Su textura se mantiene perfectamente de un día para otro y no huele fuerte, por lo que es una de las opciones más cómodas para llevar a la oficina. Si quieres hacerla más saciante, añádele patata como en una tortilla española tradicional.
Pollo con setas
Cuando apetece una comida más completa, el pollo con setas es una apuesta segura. Combina ingredientes sencillos en un resultado sabroso sin necesidad de recurrir a especias demasiado intensas. Además, aguanta muy bien el transporte a pesar de llevar una salsa y conserva toda su jugosidad tras pasar por el microondas. Es una de esas recetas que están más rica incluso al día siguiente tras el reposo.
Pastel de verduras al horno
El pastel de verduras es una increíble opción para preparar con antelación e incluso para dividirlo en varias raciones para diferentes días. Se lleva genial en táper, no pierde textura al calentarlo y permite disfrutar de una comida ligera, saciante y equilibrada en cualquier parte.
Boniato relleno de verduras, jamón y queso
En una receta diferente, te proponemos probar con el boniato relleno de verduras, jamón y queso. Genial para salir un poco del clásico táper de pasta y arroz, aunque realmente son guarniciones perfectas para este boniato. La combinación de verduras, jamón y queso crea un plato completo, saciante y muy cómodo para el táper. Además, el dulzor natural del boniato hace que resulte especialmente apetecible incluso recalentado.
Es una idea genial también para hacer con patata en lugar de boniato, igual que puedes variar el relleno pudiendo utilizar carne picada, atún, champiñones, chili o incluso ¡hacer unas patatas rellenas de gulas y gambas!
Fideos con verduras y huevo escalfado
Los fideos con verduras y huevo escalfado son una opción sencilla, completa y muy fácil de adaptar a la rutina semanal. Combinan hidratos, verduras y proteínas en un solo plato, sin recurrir a ingredientes con aromas demasiado intensos.
Menestra de verduras
La menestra de verduras es una receta ligera, saludable y fácil de adaptar según los ingredientes de temporada. Para quienes buscan un táper equilibrado sin excesos, es una de las alternativas más interesantes que, además, puede acompañarse con un huevo cocido o una pequeña ración de pollo para aumentar su poder saciante.
Ensaladilla de pollo y manzana
No todas las recetas de táper tienen que pasar por el microondas. La ensaladilla de pollo y manzana es una opción fresca que funciona especialmente bien durante la primavera y el verano. La manzana aporta un toque diferente y ayuda a conseguir una mezcla más ligera que otras ensaladillas tradicionales.
Al servirse fría, evita por completo cualquier preocupación relacionada con los olores al recalentar.
Empanada de atún, carne o verduras
Las empanadas son siempre una solución práctica y muy cómoda para comer fuera de casa. Por su tamaño pueden dividirse en raciones para varios días, congelarse y utilizarse cuando sea necesario. Además, se disfrutan tanto frías como templadas, algo especialmente útil cuando no contamos con posibilidad de calentarlas en el microondas. Acompañadas de una ensalada o una pieza de fruta pueden ser una comida muy completa para la jornada laboral.
Arroz con judías verdes y carne
El arroz sigue siendo uno de los ingredientes estrella para los táperes de oficina cuando se combina con sabores suaves. La receta de arroz con judías verdes y carne resulta una opción equilibrada, fácil de preparar e ideal para cocinar varias raciones de una sola vez.
Crema de calabacín
Las cremas de verduras pueden ser una alternativa excelente para llevar al trabajo. La crema de calabacín, en concreto, destaca por su sabor suave y su capacidad para conservarse varios días en la nevera. Apenas desprende aroma al calentarse, lo que la convierte en una de las opciones más discretas para comer en la oficina. Puedes hacerla más saciante con picatostes, huevo cocido o jamón en taquitos.
Recuerda en cualquiera de los casos deja enfriar la comida antes de cerrar el recipiente y guardar las salsas y aliños por separado. En cuanto al olor, prioriza ingredientes suaves frente a pescados o verduras que se caractericen por su aroma intenso.