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Seguridad

Problemas del aire acondicionado en invierno


Como todos los años ha llegado el frío, casi sin darnos cuenta. Y, como siempre, hemos olvidado revisar los sistemas de calefacción, entre ellos los equipos de aire acondicionado con bomba de calor. Hemos tenido un par de meses que no necesitábamos climatización, hacia una temperatura más o menos agradable. Sin embargo, al querer encender el aire acondicionado en modo calor, surgen los problemas.

En ocasiones son problemas sin mucha importancia, no obstante, nos causan mal estar hasta que conseguimos que funcione. En otras ocasiones, si necesitamos que acuda con urgencia un técnico, para resolver el problema. ¡Con lo fácil que es hacer una revisión antes que empiece el mal tiempo!

Seguro que a ti también te ha pasado alguna vez. Pues tranquilo, aquí te explicamos algunos de esos problemas y su solución:

El aire acondicionado huele mal, ¿qué hago?

El aire acondicionado es un sistema que basa su funcionamiento en un ciclo de compresión, condensación, expansión y evaporación. De los cuales, los pasos que roban o ceden calor son la evaporación y la condensación. De modo que para que el gas frigorífico se condense necesita ceder el ambiente calor y, en la otra parte del sistema, el gas se está evaporando, captando calor del ambiente.

Así, durante el verano, cuando necesitamos refrescar nuestra vivienda, la máquina de aire funciona captando calor de dentro de la casa, para cederlo al exterior. Para realizar ese trabajo de captación de calor en el interior, el gas frigorífico llega a la unidad interior o split con una temperatura baja.

Es por ello que, al pasar por el intercambiador, detrás del cual hay un ventilador, nosotros notamos que sale aire fresco. Sin embargo, el gas se está calentando, al mismo tiempo que a nosotros nos deja una sensación agradable de frío. Esto es porque la parrilla por la que circula el gas se enfría, y con ello se consigue que la humedad del aire del interior de la vivienda se condense.

Esas gotas de agua son recogidas en una bandeja que tiene interiormente el split, y mediante un pequeño conducto se desaloja al exterior. En muchas ocasiones no existe otra posibilidad que conectar esa tubería al desagüe del baño. Para evitar olores, los instaladores realizan un pequeño sifón que al estar lleno de agua no deja salir el aire del desagüe.

El aire acondicionado huele mal, ¿qué hago?

Durante el verano no hay problema, ya que se produce una pequeña condensación en el split que mantiene siempre lleno ese sifón. Sin embargo, cuando llega el invierno e invertimos el ciclo del equipo de aire acondicionado, de modo que aprovechamos la bomba de calor, surgen los problemas de olores.

Durante el invierno, para conseguir que el split nos ceda calor en el interior, la unidad exterior es la que se enfría y con ello, condensa y gotea en el exterior. ¿No has notado que al caminar por la acera algunas máquinas de aire gotean? Eso es porque el instalador no puso ningún tubo para llevar el agua condensada de la unidad exterior y gotea libremente. ¡Espero que no te haya caído encima!

Bien, en esta circunstancia la unidad interior no genera ningún condensado y lógicamente el agua se va evaporando con el calor. Llega un día que ya no hay agua en el sifón del split y aparecen los olores. ¿Quieres saber cómo solucionarlo?

Simplemente, tienes que verter un poco de agua en la rejilla del evaporador. Debes levantar la tapa frontal del split y también el filtro. Además, puedes aprovechar para sacarlo por completo y limpiarlo, no estaría de más. Una vez puedas ver el intercambiador de calor con sus aletas, acercas una botella de agua y viertes un poco de agua. De esta manera rellenamos el sifón y evitamos que el mal olor salga.

Lo más seguro que tengas que hacerlo varias veces durante el invierno. Todo dependerá del uso y de la temperatura, ya que el agua se va evaporando poco a poco.

El aire acondicionado huele mal, ¿qué hago?

Se produce escarcha en la unidad exterior del aire acondicionado, ¿cómo lo soluciono?

Durante el invierno, para tener calor dentro de casa, la máquina del exterior se enfría. Si vivimos en zonas más bien frías o durante esos días de temporal, cuando las temperaturas bajan sensiblemente, podemos observar que el equipo de aire acondicionado deja de funcionar de vez en cuando, aun sin haber alcanzado la temperatura de confort.

El motivo es que al enfriarse la unidad exterior y coincidir con bajas temperaturas, la humedad del ambiente se condensa encima de la máquina y, progresivamente, se convierte en una capa de escarcha. Incluso puede a hacerse hielo. Es entonces cuando puede bloquearse el propio ventilador de la unidad exterior.

Para evitar averías, los fabricantes han dispuesto algunas medidas de seguridad. Entre ellas, el equipo de aire acondicionado dispone de sensores que al detectar que se produce escarcha o hielo, hacen parar a todo el equipo. Sin que nosotros nos enteremos, el propio equipo cambia de ciclo, como si estuviéramos en verano. De modo que se calienta la unidad exterior con el objetivo de deshacer el hielo.

Sin embargo, nosotros en el interior o lo notamos, ya que en este modo de funcionamiento se bloquea el ventilador del split. De manera que no expulsa aire frío, algo que causaría un mal estar y reduciría el confort de los usuarios. Pasados unos minutos, el aire acondicionado vuelve a trabajar normalmente.

El equipo de aire tarda mucho en dar calor, ¿qué hago?

El equipo de aire tarda mucho en dar calor, ¿qué hago?

En algunas ocasiones cuando queremos aclimatar nuestra vivienda ponemos en marcha el aire acondicionado, bien en modo frío o en bomba de calor. Cuando normalmente tarda apenas unos segundos o un minuto el empezar a proporcionar refrigeración o calefacción, otras veces puede tardar hasta 5 minutos.

Es en esas ocasiones que nos parece que el equipo de aire esté estropeado o tenga algún problema. Sin embargo, lo único que notamos es que están actuamos las medidas de seguridad del propio equipo. No debemos desesperarnos.

Los sensores de temperatura que disponen los equipos, combinan su información con las necesidades marcadas en el termostato. En función de toda la información, la máquina decide cuando activar el compresor, los ventiladores de las dos unidades y el resto de componentes del equipo.

Así, cuando encendemos el aire y le indicamos la temperatura deseada, el propio equipo chequea todos los sensores para determinar las condiciones de la vivienda, del exterior y como debe trabajar. De modo que, en algunas condiciones extremas, la máquina pone en funcionamiento el compresor para que el gas frigorífico realice su ciclo, sin embargo, lo se activan los ventiladores en el interior.

Esto se debe a que las temperaturas son un poco extremas y la máquina necesita un cierto tiempo y realizar varios ciclos de trabajo para que el gas frigorífico circule un par de veces. Así, la máquina puede alcanzar una temperatura mínima en el gas, para que sus efectos en la climatización se puedan apreciar y el funcionamiento sea correcto. Es entonces cuando arrancan los ventiladores para cedernos aire a la temperatura deseada.

Sin embargo, si pasados más de 5 minutos o después de apagar el equipo y volver a intentar que funcione, sigue sin aportarnos calor o frío, según lo demandado, puede que exista otro problema. Para evitar averías mayores, desde Hogarsense siempre recomendamos apagar el equipo y avisar a un técnico cualificado que chequee todo el equipo de aire acondicionado.