Cordon bleu de pollo
El plato perfecto para una cena rápida que encantará a los más pequeños.
Desde la cocina francesa nos llega uno de los grandes clásicos: el cordon bleu de pollo. Este popular plato, se prepara tradicionalmente con ternera, pero nosotros te proponemos la versión con pechugas de pollo.
La carne se rellena de jamón y queso, se reboza con pan rallado y se fríe hasta que queda un exterior crujiente. Eso sí, conseguir una textura crujiente y un relleno cremoso tiene su truco. Te cuento los secretos para hacer el mejor cordon bleu de pollo, una sencilla receta que querrás incluir en tu recetario.
Ingredientes
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2 pechugas de pollo
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2 lonchas de jamón cocido
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4 lonchas de quesos
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2 huevos
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harina (para rebozar)
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pan rallado (para rebozar)
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100 mililitros de aceite de oliva
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pimienta negra molida
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sal
Raciones
2
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
20 m
Cocinado
20 m
Tiempo total
40 m
Alérgenos
Leche
Huevos
Gluten
Paso a paso
Corta las pechugas de pollo por la mitad, a lo largo, para obtener dos piezas similares más delgadas.
Para aplanarlas, envuélvelas en film transparente y con un mazo de cocina golpea ligeramente hasta que tengan un grosor de 1 cm aproximadamente. De esta forma, rellenarlas y doblarlas será más fácil.
Retira el film transparente de las pechugas y salpimienta por ambos lados.
Cubre las pechugas con una loncha de jamón cocido y dos lonchas de queso. Dobla las pechugas por la mitad, cubriendo bien el relleno.
Envuelve las pechugas rellenas con film transparente y déjalas enfriar en la nevera durante al menos 30 minutos. Este paso es esencial para mantener la forma y que no se desmonten al rebozar y freír.
Bate dos huevos y prepara tres fuentes con harina, huevo batido y pan rallado, los 3 ingredientes clásicos del rebozado tradicional. Pasa cada pechuga rellena primero por harina, después sumérgela en huevo batido y termina cubriendo con pan rallado. Presiona ligeramente para adherir bien el rebozado antes de freír.
Calienta una sartén grande con aceite de oliva y cuando esté caliente fríe los cordon bleu a fuego medio-alto, unos 4-5 minutos por cada lado, hasta que estén dorados por fuera. Controla la temperatura, ya que el pollo se debe cocinar por dentro sin quemarse el rebozado.
Coloca los cordon bleu en una fuente cubierta con papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
¡Y listo! Ya tienes preparados tus cordon bleu para servir calientes al momento y disfrutar de su relleno de queso bien fundido.
Puedes servirlos solos o con guarnición para hacer el plato más completo. Aquí te propongo una ensalada verde pero también puedes acompañarlos con unas verduras asadas, un puré de patatas o el clásico arroz blanco.
Consejos y trucos
Elegir un queso que se funda bien es esencial para que el relleno se derrita fácilmente. Para un sabor más pronunciado aquí te recomiendo un queso semicurado ligeramente ahumado.
La clave es cortarlo en lonchas gruesas para que se derrita de forma uniforme y mantenga la textura cremosa.
Para que el relleno no se salga del rebozado asegúrate de aplanar previamente las pechugas para que queden finas, y así poder rellenarlas y doblarlas mejor. Un truco es sellar los cordon bleu con palillos de madera.
Para un resultado aún más crujiente prueba el doble rebozado, con esta técnica se forma una capa exterior más gruesa y resistente al freír. Además, para una textura más crocante puedes elegir un pan rallado de grano grueso como el panko, el popular pan rallado japonés.
Al freír los cordon bleu es importante que el aceite esté a temperatura media-alta (170-180°C), controlando que el rebozado no se queme, ya que si el aceite está frío el rebozado absorberá demasiado aceite y quedará blando.
Para garantizar que las pechugas están tiernas por dentro puedes sellarlas en la sartén y terminar de cocinarlas en el horno precalentado a 180°C durante 10 minutos.
Es importante no sobrecargar la sartén para que las pechugas tengan especio suficiente y se doren de forma uniforme. Si pones demasiadas pechugas a la vez, la temperatura del aceite bajará y el rebozado podría empaparse y ablandarse.
Preguntas frecuentes sobre el cordon bleu de pollo
¿Qué significa cordon bleu?
Cordon bleu significa cordón azul en francés y es símbolo de la excelencia gastronómica desde el siglo XVI, cuando se fundó una de las órdenes más importantes de Francia, la Orden del Espíritu Santo, cuyo símbolo era una cruz colgada de un lazo azul, el cordon bleu.
¿Qué otras carnes puedo utilizar además de pollo?
El cordon bleu original se hace con filetes de ternera, pero puedes utilizar otras carnes para conseguir sabores más intensos o más suaves como pavo, cerdo, cordero, buey, carne de caza... ¡incluso pescado!
¿Puedo hacer el cordon bleu de pollo al horno?
Sí, puedes cocinar las pechugas de pollo al horno en lugar de fritas para hacer una versión más ligera y con menos grasa. Solo tienes que colocar los cordon bleu (rellenos y rebozados) en una bandeja para horno y cocinar en el horno precalentado a 180°C durante 20-25 minutos, hasta que estén bien dorados.
¿Qué más ingredientes puedo añadir al cordon bleu de pollo?
En esta receta se utiliza el clásico jamón cocido pero también puedes sustituirlo pavo o jamón serrano para darle un punto más intenso a la carne. Además, puedes preparar un cordon bleu de pollo añadiendo vegetales como unas hojas de espinacas frescas.
¿Cómo conservar el cordon bleu de pollo?
Si te ha sobrado algún cordon bleu o quieres dejarlos preparados con antelación, puedes conservarlos rebozados en un recipiente hermético dentro de la nevera durante 1-2 días. En el momento de servir y para no perder su textura crujiente, recalienta en el horno a baja temperatura. También puedes congelarlos antes de freír para rebozar y freír en el momento que los vayas a consumir.