Bizcocho de leche
Esponjoso, suave y con una miga especialmente tierna
El bizcocho de leche es uno de los más fáciles que puedes preparar en casa. Es una receta clásica, sencilla y perfecta para el desayuno o la merienda.
Se elabora con una mezcla de leche caliente y mantequilla que aporta una miga tierna y húmeda. Además, conserva una textura esponjosa que se mantiene igual de bien de un día para otro. Incluso puede utilizarse como base para una tarta.
Ingredientes
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225 gramos de harina
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175 gramos de azúcar
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200 mililitros de leche entera
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3 huevos
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100 gramos de mantequilla
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10 gramos de levadura
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1 cucharadita esencia de vainilla
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1 pizca de sal
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azúcar glas para espolvorear
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hoja de menta para decorar
Raciones
8
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
10 m
Cocinado
45 m
Tiempo total
55 m
Alérgenos
Gluten
Leche
Huevos
Paso a paso
Calienta la leche con la mantequilla
Vierte la leche en un cazo y añade la mantequilla. Calienta a fuego medio hasta que la mantequilla se derrita por completo. No es necesario que hierva.
Cuando esté derretida, retira del fuego y deja que la mezcla se atempere. Debe quedar tibia, no caliente, para no afectar a los huevos.
Bate los huevos con el azúcar
En un bol amplio, casca los huevos, añade el azúcar y bátelos con varillas hasta que aumenten ligeramente de volumen. Este paso ayuda a conseguir una miga más ligera.
Incorpora la leche a la mezcla de huevos y azúcar
Añade poco a poco la mezcla de leche y mantequilla tibia mientras sigues removiendo. Es importante hacerlo de forma gradual para que los ingredientes se integren bien sin que la mezcla se corte.
Incorpora la esencia de vainilla y mezcla hasta que quede homogénea.
Añade la harina y mezcla
Tamiza la harina junto con la levadura química y la pizca de sal. Añádela en varias tandas, integrándola con una espátula con movimientos suaves y envolventes.
Pon la masa del bizcocho de leche en el molde y hornea
Forra un molde con papel de horno y vierte la masa, repartiéndola de manera uniforme. Introduce el molde en el horno, previamente precalentado a 180 ºC con calor arriba y abajo, y hornea durante 45 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
Sirve el bizcocho de leche y espolvorea azúcar glas
Una vez horneado, retira el bizcocho del horno y deja que repose unos minutos en el molde. Después, desmóldalo con cuidado y déjalo enfriar por completo sobre una rejilla.
Antes de servir, espolvorea azúcar glas por encima y decora con unas hojas de menta.
Consejos y trucos
La temperatura de la leche es importante: debe estar tibia, nunca caliente, porque el calor puede cuajar los huevos y, además, eliminar parte del aire que has incorporado al batirlos con el azúcar.
No batas en exceso una vez añadida la harina. Con mezclar suavemente basta para integrar los ingredientes y mantener una textura esponjosa. Al batir, has aireado la masa; si sigues batiendo después, perderás ese aire que tanto cuesta conseguir.
Utiliza un molde de tamaño adecuado para que el bizcocho suba de forma uniforme. Si el molde es demasiado grande, quedará más plano. En esta receta yo uso un molde de 25 centímetros de diámetro.
La esencia de vainilla es opcional. Con una cucharadita es suficiente para darle un toque diferente. Añádela cuando la masa aún esté líquida, antes de incorporar la harina.
Este bizcocho se conserva muy bien durante varios días si lo guardas en un recipiente hermético; mantendrá su textura tierna.
Preguntas y respuestas
¿Con qué puedes acompañar el bizcocho de leche?
Es perfecto para el desayuno y la merienda. Queda genial con un café, con un batido de manzana, zanahoria y apio, o incluso con un pumpkin spice latte, por ejemplo.
También puedes usarlo como base para tartas, rellenándolo con crema pastelera, mermelada de fresa o mermelada de naranja.