Cocina casera
Tortilla de patatas o tortilla española por Joseba Arguiñano
El placer de una tortilla bien pochada, jugosa por dentro y dorada lo justo
Hay platos que no necesitan presentación ni contexto: basta con verlos servidos para saber que apetecen. La tortilla de patatas o tortilla española es uno de ellos.
Dorada por fuera, jugosa en el interior y con el equilibrio justo entre patata, cebolla y huevo, esta versión apuesta por el sabor reconocible y la textura que todos buscamos cuando pensamos en una buena tortilla casera.
Índice de contenidos
Ingredientes
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4 patatas
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4 huevos
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1 yema de huevo
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2 cebollas dulces
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aceite de oliva virgen extra
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sal
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
45 m
Tiempo total
60 m
Alérgenos
Huevos
Paso a paso
Corta las patatas y las cebollas
Corta la cebolla en juliana fina y pela las patatas cortándolas en trozos homogéneos. Un corte regular es clave para que se cocinen de manera uniforme durante el pochado.
Pocha la cebolla y las patatas
Incorpora las cebollas y las patatas a una sartén con aceite de oliva y una pizca de sal. Cocina la cebolla a fuego suave hasta que esté blanda y melosa. A continuación, incorpora las patatas y continúa el pochado según la receta.
Mezcla y reposa
Incorpora la patata y la cebolla al bol con el huevo batido. Rectifica de sal, mezcla con cuidado y deja reposar unos 5 minutos para que todos los sabores se integren.
Cuaja la tortilla
Cuaja la tortilla en una sartén antiadherente a fuego medio-alto, unos 45 segundos por cada lado. El tiempo dependerá del punto deseado: con este tiempo queda jugosa en el interior.
Presenta y deja reposar la tortilla
Una vez cuajada y dorada por ambos lados, la tortilla de patata se pasa a un plato y se deja reposar unos minutos antes de servir. Este reposo permite que el interior se asiente y que los sabores se integren mejor, facilitando además un corte más limpio.
Consejos y trucos
Cortar la patata de forma regular permite que todas las láminas se cocinen al mismo tiempo.
Cocinar a fuego medio-bajo hace que la patata se confite en el aceite, absorbiendo sabor y aportando una base más melosa a la tortilla.
Batir los huevos con cuchara en lugar de tenedor o varillas ayuda a no introducir aire en la mezcla. De este modo, la tortilla queda más compacta y jugosa, sin una textura esponjosa que rompería su carácter tradicional.
Dejar reposar la mezcla antes de cuajarla permite que la patata se impregne bien del huevo y que los sabores se integren.
Preguntas y respuestas
¿Qué aporta añadir una yema más a la tortilla de patatas?
Refuerza la cremosidad del interior y da una sensación más melosa al corte, sin alterar el sabor clásico de la tortilla.
¿Qué otras variantes de tortilla de patatas merece la pena probar?
La tortilla de patatas admite muchas interpretaciones más allá de la receta clásica. Se puede enriquecer con ingredientes que aportan carácter y matices distintos, como una tortilla de patata con picadillo, más contundente y sabrosa, o versiones con verduras como la tortilla de patatas y hongos o la tortilla de patatas con pimientos, ideales para variar sin perder el espíritu del plato.
También hay propuestas más especiales, como una tortilla de patata cremosa con trufa, pensada para ocasiones concretas, o combinaciones más lácteas como la tortilla de patata tres quesos. Incluso existen alternativas para quienes no consumen productos animales, como la tortilla de patatas vegana, que mantiene la textura y el espíritu del plato adaptándolo a otros ingredientes.