Sopa de cebolla, la receta tradicional y fácil de Karlos Arguiñano
Una sopa calentita, económica y llena de sabor acompañada de tostadas de pan con queso gratinado
Las sopas son uno de esos platos que siempre apetecen, especialmente cuando buscamos una comida calentita, reconfortante y llena de sabor.
Hay muchas formas de prepararlas, desde las clásicas sopas de ajo o de pescado hasta las cremas de verduras y las recetas de aprovechamiento que nos permiten dar una segunda vida al pan duro del día anterior o a las verduras que tenemos en la nevera.
En esta ocasión, Karlos Arguiñano nos enseña a preparar una sopa de cebolla tradicional, un plato clásico de la cocina francesa que destaca por su sencillez y su precio económico. Como asegura el cocinero, "es una sopa muy rica, muy fácil y muy contundente."
El secreto está en pochar la cebolla con paciencia, a fuego suave, hasta que quede tierna y adquiera un bonito tono dorado, sin llegar a quemarse. Este proceso, que lleva unos 40-45 minutos, es fundamental para conseguir ese sabor dulce e intenso tan característico de la receta.
Esta sopa de cebolla es una receta sencilla, económica y perfecta para disfrutar de un buen plato de cuchara, de esos que sientan bien y convierten cualquier comida en un momento reconfortante.
Ingredientes
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4 cebollas rojas grandes
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1 barra de pan de víspera
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2 litros de caldo de pollo y jamón
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150 mililitros de vino blanco
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100 gramos de queso emmental
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30 gramos de mantequilla
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aceite de oliva virgen extra
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sal
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perejil
Raciones
4
Coste
Bajo
Dificultad
Fácil
Preparación
15 m
Cocinado
60 m
Tiempo total
1 h 15 m
Alérgenos
Sulfitos
Leche
Paso a paso
Prepara la sopa de cebolla
Calienta a fuego suave una cazuela con 4 cucharadas de aceite. Agrega la mantequilla y espera a que se funda.
Pela las cebollas, córtalas en juliana fina, introdúcelas en la cazuela, sazónalas y rehógalas a fuego medio durante 40-45 minutos.
Tuesta el pan
Corta la barra de pan en rodajas finas, extiéndelas sobre una bandeja de horno, introdúcelas en el horno y tuéstalas a 200ºC hasta que se doren (4-5 minutos) un poco.
Retira los panes y resérvalos.
Añade el pan tostado, el vino y el caldo a las cebollas pochadas
Vierte el vino blanco y dale un hervor fuerte. Reserva 8 rebanadas de pan tostado, trocea el resto y agrégalas a la cazuela.
Vierte 2 litros de caldo de pollo y jamón (o el que tengas en casa), y cocina los ingredientes durante 20-30 minutos a fuego suave-medio.
Para que se deshaga el pan, bate los ingredientes con una varilla manual.
Cubre las tostadas con queso y gratina
Extiende las 8 tostadas de pan (reservadas anteriormente) sobre una bandeja de horno y cúbrelas con el queso rallado.
Introduce la bandeja en el horno y gratina las tostadas hasta que se funda el queso.
Sirve la sopa de cebolla
Reparte la sopa en 4 platos soperos, coloca 1-2 tostadas de queso sobre cada uno y decóralos con unas hojas de perejil.
¿Cuál es el origen de la sopa de cebolla?
La sopa de cebolla es un plato tradicional francés, originario de París, que se remonta al siglo XVIII. Era considerado un plato popular entre las clases trabajadoras por su bajo coste y alto valor nutritivo. La versión clásica, conocida como soupe à l'oignon gratinée, se popularizó en los mercados nocturnos de París, donde los trabajadores la consumían para recuperar fuerzas.
Consejos y trucos
En esta receta, Karlos Arguiñano utiliza cebolla morada, aunque también puedes usar cebolla blanca o chalotas. Lo esencial es pocharla correctamente para realzar el sabor.
La cebolla morada aporta un sabor y aroma más intenso.
Para enriquecer la sopa de cebolla, utiliza caldo de pollo con jamón, lo que añade un toque especial. Si no tienes este tipo de caldo, puedes cambiarlo por uno de ternera o solo de pollo, siempre priorizando que sea de buena calidad.
Preguntas frecuentes sobre la sopa de cebolla
¿Con qué se puede acompañar la sopa de cebolla?
Para acompañarla, las tostadas de pan con queso gratinado son la opción clásica que Arguiñano sugiere en la receta.
Si buscas un menú más completo, prepara una quiche Lorraine, una tortilla francesa o unas croquetas de chorizo.
En cuanto a complementos para la mesa, embutidos curados como el jamón ibérico o una tabla de quesos variados son perfectos para esta sopa tradicional.
¿Cómo conseguir una buena caramelización de la cebolla?
La clave está en cocinar las cebollas a fuego muy bajo y lento, removiendo ocasionalmente. El proceso puede tardar entre 40 y 50 minutos.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí, la sopa de cebolla es de esas sopas que mejoran con el reposo. Puedes preparar la base de cebollas caramelizadas con anterioridad y guardarla en la nevera hasta 2-3 días.