Seguridad

Tarjetas de crédito: ¿qué hacer en caso de robo o pérdida?

Tarjetas de crédito: ¿qué hacer en caso de robo o pérdida?

Autor: Hogarmania

El comparador de productos financieros HelpMyCash nos explica qué pasos seguir en caso de perder una tarjeta de crédito o de que nos la roben

Si perdemos nuestra tarjeta o somos víctimas de un robo, lo más importante es actuar con rapidez para evitar males mayores. No olvidemos que la tarjeta de crédito puede sustituirse, pero lo que está en juego es el dinero que hay en la cuenta corriente asociada al plástico, así que cuanto antes actuemos, mejor. Si nos ocurre a nosotros, debemos seguir los siguientes cuatro pasos que nos explican los expertos del comparador financiero HelpMyCash.com.

Pasos a seguir en caso de pérdida o robo de la tarjeta de crédito

1. Cancelar la tarjeta

Lo primero que debemos hacer es bloquear la tarjeta que hemos perdido o que ha sido sustraída para evitar que un tercero pueda usarla de forma fraudulenta. Y tenemos que hacerlo cuanto antes. De hecho, hoy en día ya no hay excusa para no darse prisa, ya que ni siquiera hace falta acudir a una oficina para solicitar la cancelación. Podemos bloquear una tarjeta de crédito fácilmente a través de la aplicación móvil de nuestra entidad o de la banca online y también llamando por teléfono al número 24 horas que tienen habilitado las entidades para este fin.

Eso sí, no olvidemos que una vez cancelada, ya no podremos usarla, por lo que si creemos que la hemos perdido, podemos bloquearla temporalmente. La mayoría de las apps bancarias permiten apagar y encender las tarjetas en cualquier momento. Así, si finalmente encontramos el plástico, podremos encender la tarjeta y volver a usarla con normalidad y si confirmamos que la hemos perdido o que nos la han robado, podremos bloquearla definitivamente.

Medidas de seguridad y bloqueo de tarjetas de crédito.

2. Interponer una denuncia

Si hemos sido víctimas de un robo o hemos perdido la tarjeta, pero alguien la ha usado, tenemos que interponer una denuncia en una comisaría de policía, ya que el banco podría pedírnosla, sobre todo si tenemos que reclamar alguna cantidad. De hecho, es probable que el propio banco nos recomiende que denunciemos. Si lo hacemos, debemos conservar la copia de la denuncia.

3. Verificar los movimientos de la cuenta

El siguiente paso es comprobar que nadie ha usado nuestra tarjeta. En cualquier caso, todos los cargos que se realicen una vez comunicado el robo o la pérdida al banco correrán a cuenta de la entidad.

Pero si desafortunadamente utilizan nuestra tarjeta antes de que nos demos cuenta de que la hemos perdido, los primeros euros que gasten saldrán de nuestra cartera. La normativa establece que los primeros 150 euros gastados de forma fraudulenta antes de avisar al banco los paga el cliente, aunque ahora con el anteproyecto de la Ley de Servicios de Pago la cantidad bajará hasta los 50 euros.

Las tarjetas de crédito y las de débito permiten fijar límites como medida de seguridad tanto en la cantidad de dinero que se puede retirar diariamente de un cajero automático como en la que se puede gastar en comercios. Si fijamos límites bajos, evitaremos que en caso de pérdida o robo esquilmen nuestra cuenta. Pero, cuidado, porque estos límites estarán siempre vigentes, por lo que si nos excedemos al bajarlos, puede que luego no podamos realizar compras abultadas como adquirir un billete de avión. En cualquier caso, pueden modificarse fácilmente a través de Internet o del teléfono.

4. Solicitar un duplicado

El último paso es solicitar un duplicado de la tarjeta si estamos interesados en seguir usándola. Es un trámite sencillo que puede realizarse tanto en una sucursal como a través de la banca telefónica o de la banca online y móvil.

Banca móvil.

Cuidado con el código pin que usamos

Este código de cuatro dígitos es la principal barrera entre nuestra tarjeta y los cacos. Por ello, es importante seleccionar un código complicado, algo que no siempre hacemos. Tenemos 10.000 posibilidades y al final muchas tarjetas acaban compartiendo los mismos códigos como 1234, 1111 o 0000. También debemos evitar patrones sencillos o fechas como nuestro año de nacimiento. Y, por supuesto, nunca llevar el código pin anotado junto a nuestra tarjeta.

De hecho, si nos roban la tarjeta de crédito y alguien la usa con el código pin porque conocía la clave, es posible que el banco no se haga cargo de la pérdidas, ya que nuestra responsabilidad es cuidar la contraseña.

Código pin.

Contactless, ¿sí o no?

Desde la llegada del contactless, cada vez más presente, se ha discutido mucho sobre su seguridad. Lo cierto es que es un sistema cómodo, ya que permite abonar compras sin necesidad de introducir el plástico en el datáfono, únicamente deslizándolo por encima. Además, las compras de hasta 20 euros no exigen pin, por lo que la transacción es mucho más rápida. Pero este sistema no convence a todos y es que en caso de robo, se podrían ir realizando pagos de hasta 20 euros sin levantar sospecha. Debemos saber que por norma general los bancos permiten reducir el importe a partir del cual se solicita el pin o, directamente, establecer que se pida en todas las compras.

Además, la banca también impone medidas de seguridad extra para blindar el contactless. Por ejemplo, que no se puedan realizar más de un número seguido de operaciones sin contacto consecutivas, siendo necesario realizar una compra con pin para seguir usando el plástico con normalidad.